El principio Einstein o el desastre

24 de junio de 2016

24 de junio de 2016 — Los conceptos originales que está generando el Presidente ruso Vladimir Putin le están dando forma al mundo de una manera cada vez más frecuente. Este 23 de junio, al iniciarse las reuniones con la Organización de Cooperación Shangai (OCS) en Tashkent, Uzbekistán, Putin hizo pública una entrevista que le había dado a la agencia de prensa oficial de China Xinhua, en preparación para su cumbre con el Presidente chino Xi Jinping este sábado 25 de junio.

Putin y el Presidente Xi han elevado el nivel de las relaciones entre sus países a una "colaboración estratégica y asociación integral" sin precedentes. Más allá de sus cumbres frecuentes, los jefes de sus gobiernos sostienen reuniones regularmente y 26 comités intergubernamentales luchan por resolver dificultades complejas, "y siempre le encontramos soluciones". China y Rusia han elevado masivamente la exploración espacial y el nivel tecnológico de su colaboración que hizo que aumentaran en un 44% en las exportaciones de productos de ingeniería rusos a China en un año. La línea ferroviaria Moscú-Kazan, que viajará a 400 kms por hora en algunos trechos, no es "más que el principio de nuestra cooperación en infraestructura a gran escala".

Las negociaciones para la integración de la Unión Económica Euroasiática con la Ruta de la Seda continúan por dos vías. Una de las vías es bilateral, entre Rusia y China, que va a continuar este sábado con la cumbre bilateral. La otra vía es la de las negociaciones de China con todas las cinco naciones de la Unión Económica Euroasiática.

Luego de escuchar este informe, Lyndon LaRouche insistió vigorosamente en el principio de Einstein: que no existe un sistema de medición que pueda producir un sistema viable. Según definición de Einstein, éste no es un método didáctico. Se tiene que insistir en la naturaleza creativa de la humanidad, como la definió Einstein, y como se comprobó por segunda vez que estaba en lo correcto en días pasados: una prueba más de que la ciencia es lo que cambia para bien el comportamiento de la gente.

Si crees que puedes copiarle una buena idea a alguien conocido o a otra persona, solo vas a fracasar y merecidamente. La verdad no reside nunca en la interpretación de lo que alguien quiso decir o lo que algo significa. Solo reside en el principio original. Y se tiene que poner en práctica el principio ahora; no digas quizá, o que hay que debatir sobre el mismo o voy a pensarlo primero.

El finado pionero del espacio y genio, Krafft Ehricke, compartía este entendimiento. Lo que se quiere no es un paquete; ¡sino un concepto!

Putin está aportando liderato; ¿qué estás haciendo tú? El principio Einstein define lo que se tiene que hacer. Hacer lo contrario no es más que una invitación a la catástrofe.

Ayer precisamente, salieron a la luz pública más voces apoyando al ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, quien, el 19 de junio, tuvo la honestidad de acusar a la OTAN de "provocador de guerra" en contra de Rusia. El representante permanente de Alemania ante Rusia, Gernot Erler, dijo que Steinmeier dice la verdad. Otro alemán, Wolfgang Ischinger, presidente del Foro de Seguridad de Münich fué más allá, llegó a decir que el peligro de guerra con Rusia es mayor que nunca ahora. El profesor de la Universidad de Nueva York, Stephen F. Cohen respaldó a Steinmeier y se preguntó "¿estamos tras una política de guerra que nos está convirtiendo en la amenaza existencial número uno contra el mundo?"

LaRouche remitió esto de nuevo con el principio de Einstein. No puede haber una guerra por una política sin fundamento; solo se puede actuar sobre una política moral.