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No sean víctimas de la guerra otra vez. Hay una solución

28 de junio de 2016
Lyndon y Helga LaRouche en la Conferencia del Instituto Schiller en Berlín, el 25 y 26 de junio del 2016

28 de junio de 2016 — Al final de la Conferencia de dos días en Berlín, Alemania, auspiciada por el Instituto Schiller, en la que participaron importantes conferencistas de cuatro continentes que presentaron los horrores tanto de las guerras perpetuas que hoy se llevan a cabo como la amenaza de una guerra termonuclear próxima —y las soluciones que es necesario implementar por medio del proceso de la Nueva Ruta de la Seda— Lyndon LaRouche comentó que (parafraseado): Nosotros como personas, podemos estar de acuerdo con la idea de una solución pacífica a estas crisis que enfrentamos, lo cual es esencial. Den la voz de alarma, comuníquenlo a todo el mundo. No estamos buscando una guerra. Existe una solución distinta a ser otra vez víctimas de una guerra.

Helga Zepp-LaRouche, como fundadora y presidente del Instituto Schiller, concluyó la conferencia con estas palabras: "Yo los invito a que se unan al Instituto Schiller, y de igual importancia, a que sigan las sabias palabras de Lyndon LaRouche".

La gravedad de la crisis nunca había sido tan grande. El voto del Brexit del jueves pasado puso al descubierto la realidad del sistema financiero del imperio. El Brexit no es el causante de nada. Solo evidenció el hecho, evidente ya desde hace muchos años para todos menos para los que no querían verlo, que el enorme casino conocido como el sistema financiero transatlántico, es insalvable; y ciertamente imposible de salvarlo mediante la impresión de más dinero para apuntalar a los bancos insolventes por unas cuantas semanas o meses más. Las acciones de los bancos más importantes de Londres se colapsaron más de un 30% a raíz de la votación del Brexit el jueves, y en más de la mitad en relación al año pasado. Todos los bancos de occidente "demasiados grandes para quebrar" enfrentan un destino similar, que ya está en camino.

Hay que sacar al sistema de su miseria, con una cancelación total al estilo de la Ley Glass-Steagall, de todos los papeles sin valor que dominan los supuestos valores de los bancos más grandes. Solo entonces se podrá restaurar un sistema de crédito hamiltoniano, que necesita occidente para unirse a Rusia y a China en el proceso de desarrollo global puesto en marcha por la mayoría de las naciones y pueblos del mundo, por medio de la iniciativa de Una Franja Una Ruta, de la Organización de Cooperación de Shangai, la Unión Económica Eurasiática, el Banco de Inversión en Infraestructura de Asia, el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS; todos dedicados y actualmente invirtiendo de manera activa en grandes proyectos regionales de infraestructura en todo el mundo. Tal y como LaRouche ha recalcado toda su vida, solo una transformación creativa tal de la productividad de los ciudadanos del mundo, por medio de los descubrimientos científicos, puede acabar con la pesadilla que la humanidad está enfrentado hoy.

El miedo que tiene la oligarquía financiera occidental es que la salida del Reino Unido de la Unión Europea, va a darle valor a gran número de líderes de Europa, que quieren liberarse de las cadenas de la City de Londres y de la desalmada dictadura de la Unión Europea en Bruselas. Muchas personas a las cuales solo les falta valor para hablar públicamente, respaldan la denuncia que hizo Steinmeier, ministro de Relaciones de Exteriores de Alemania, sobre el ruido de sables nucleares y las provocaciones militares que la OTAN está haciendo a Rusia. Esta es nuestra tarea; la "llamada de alerta" dada por los LaRouche, de que sí hay una solución, si las personas encuentran lo sublime que hay en su interior para actuar en bien de toda la humanidad.