Experto judicial de EU pone al descubierto el chantaje estadounidense a Las Filipinas ante el tribunal de La Haya

29 de junio de 2016

29 de junio de 2016 — Unos 30 expertos de Asia, África, Estados Unidos y Europa hablaron el domingo en un foro en La Haya sobre el caso de arbitraje relacionado al Mar del Sur de China, en un seminario organizado conjuntamente por el Centro Grocio de Estudios Judiciales Internacionales de la Universidad de Leiden y el Instituto de Estudios de Fronteras y Océanos de la Universidad Wuhan.

Abraham Sofaer, antiguo juez en un tribunal distrital federal en Nueva York, asesor judicial del Departamento de Estado en la década de 1980 y ahora Becario supernumerario en el centro de Política Exterior y Asuntos de Seguridad Nacional del Instituto Hoover, dijo en el foro que los partidarios del caso de arbitraje presentado por Filipinas, entre ellos Estados Unidos, creen que esta acción se justifica con la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley del Mar (UNCLOS) y que esto haría avanzar la influencia y efectividad del derecho internacional; pero que por el contrario, el litigio ha "causado más daño que beneficios", según informó hoy Xinhua.

Según la UNCLOS, un tribunal de arbitraje no puede emitir un fallo sobre disputas sobre soberanía. Por lo tanto, Sofaer dice, "es simplista y equivocado suponer que China va a estar de acuerdo en someterse al arbitraje sobre los reclamos de Filipinas".

Más interesante aún, Sofaer ha trabajado sobre reclamos territoriales entre EU y Canadá. Dijo que "el concepto de que disputas fronterizas como estas tienen una especie de fecha límite, o que deben tener fechas límites, no tiene ninguna base en la práctica internacional o las realidades de las relaciones internacionales". Dijo que existen 10 disputas fronterizas diferentes entre Estados Unidos y Canadá, que se remontan a la guerra de 1812, en donde solo dos de ellas se sometieron alguna vez a arbitraje con el consentimiento de ambas partes. "En cuanto al resto de las disputas" dijo, "cada bando ha mantenido su posición, y ha operado en base a lo que la otra parte ha encontrado aceptable". Esto es, de hecho, el enfoque de Deng Xiaoping: hacer a un lado el asunto de la soberanía y desarrollar conjuntamente las ares en disputa.

Sofaer agregó que China ha estado abordando sus disputas fronterizas en tierra de una manera muy profesional y muy concienzuda, "así que, es también miope, creo yo, suponer que la diplomacia multilateral sobre disputas marítimas no tiene esperanza. Las consecuencias en el mundo real del caso Filipinas ya han sido profundamente adversas para los intereses de todos los afectados y es probable que empeoren".

Presionar a los Estados a que se sometan a un arbitraje obligatorio en casos altamente politizados, dijo, en donde existen bases claras de que se van a negar, "perjudica el avance en el desarrollo de un derecho internacional eficiente".

Dijo que Estados Unidos "debe instar al gobierno filipino a que contenga el daño causado por su litigio" dijo. "Las Filipinas deben regresar a la mesa de negociaciones con China, en vez de buscar obtener 'victorias' en un tribunal incapaz de hacer que se apliquen sus fallos".

Sreenivasa Rao Pemmaraju de India, ex presidente de la Comisión Judicial Internacional de la ONU, estaba también entre los expertos mundiales en el foro, y le dijo a Xinhua que sin importar cual sea el resultado final del caso, no ayudará a aliviar las tensiones en las aguas territoriales bajo disputa, dado que el fallo solo sería un ejercicio académico abstracto sin valor en la resolución de disputas. Son los pueblos que viven en la región los que están sufriendo, agregó. "Y yo creo que China está haciendo un buen trabajo. China es un modelo a seguir para muchos países en términos de disciplina, en términos de dirección, en términos de gastar más dinero dentro del país para el desarrollo de su economía e infraestructura".

También, Abdul G. Koroma, ex juez en el Tribunal Internacional de Justicia dijo que "es indispensable, imperativo, el consentimiento del Estado. No se puede forzar a un Estado a comparecer ante un tribunal de arbitraje o llegar a un arreglo judicial".