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Ya es hora de acabar con el terrorismo del imperio británico

21 de julio de 2016
Charlie Rose entrevista al Presidente Putin antes de la 70ava sesión de la Asamblea General de la ONU, el 29 de septiembre de 2015. [photo: kremlin.ru]

21 de julio de 2016 — Hace casi un año, el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, propuso la formación de una coalición global para derrotar al Estado Islámico y demás yihadistas terroristas, siguiendo el modelo de la coalición entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Segunda Guerra mundial, que llevó a la derrota del flagelo del nazismo y del fascismo. Los acontecimientos recientes dejan en claro que es el momento para integrar precisamente esa alianza de combate, dirigida contra el imperio británico.

Después de 14 años de batalla, la publicación de las 28 páginas secretas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S, ha dejado establecido el papel indisputable de la monarquía saudí en el peor ataque terrorista en suelo estadounidense en toda la historia, y una revisión cuidadosa del caso Al Yamamah deja en claro que en esa atrocidad, los saudíes actuaban como agentes del imperio británico.

Más aún, la publicación reciente también del informe de la Comisión Chilcot en el Reino Unido, prueba que el ex primer ministro Tony Blair es culpable del mismo tipo de crímenes de guerra por los cuales fueron sentenciados los nazis más prominentes en Nuremberg.

En este contexto, a raíz del reciente informe de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en donde se expone el papel del gobierno británico y de la Casa Blanca de Obama en el encubrimiento del lavado de dinero de las drogas y del terrorismo del banco de la corona británica, HSBC, fueron arrestados por el FBI dos altos ejecutivos del HSBC esta semana, acusados de fraude financiero. Esto es solo la punta del témpano.

Estos acontecimientos, en su conjunto, representan el golpe más duro que se le ha asestado al imperio británico en mucho tiempo. El reciente intento de golpe en Turquía solo se puede entender desde el punto de vista del papel de la corona británica en el patrocinio y protección del terrorismo chechenio, junto con el patrocinio de prácticamente toda pandilla separatista étnica sobre la faz de la Tierra. Los chechenios han llegado a formar la columna vertebral de Al-Qaeda y el Estado Islámico, y han gozado de la protección de la corona británica desde el inicio de la Primera Guerra Chechenia a mediados de la década de 1990. Fueron los chechenios los que estuvieron detrás del ataque terrorista suicida del 28 de junio en el aeropuerto de Estambul, el cual ocurrió poco después del que el Presidente Erdogan de Turquía, bajo enorme presión internacional y aislamiento, emitió una disculpa pública al Presidente de Rusia Vladimir Putin por el derribo del avión ruso en noviembre de 2015. Este es el telón de fondo crítico para cualquier evaluación competente de los acontecimientos en marcha en Turquía.

El imperio británico está bajo ataque, está en quiebra, y aislado. Cualquiera que seriamente quiera acabar con el patrón de terrorismo ciego global generalizado debe reconocer que solo se puede derrotar con un enfoque desde arriba, es decir, derribando al imperio británico.

En Estados Unidos, el brazo del imperio financiero británico, Wall Street, se ha despertado al hecho de que hay una verdadera revuelta en contra de su corrupción y sus raterías. Esa revuelta ha tomado la forma de la inclusión de un llamado a restaurar la ley Glass-Steagall en las plataformas electorales de ambos partidos, Republicano y Demócrata, algo que Wall Street nunca vio venir. Esto ha precipitado una reacción histérica por parte de la oligarquía financiera.

Como lo señaló Lyndon LaRouche ayer, “la Glass-Steagall mata al imperio. Y la economía de Estados Unidos no puede sobrevivir a menos que haya un retorno a la Glass-Steagall”.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


Efectos de la campaña de LaRouche: FAZ escribe sobre el Deutsche Bank y Herrhausen

19 de julio de 2016 — En medio de la campaña que lanzó LaRouche para salvar al Deutsche Bank, para que cierre su casino y regrese a ser de nuevo un banco como lo quería Alfred Herrhausen, apareció un artículo extenso en el Frankfurter Allgemaine Zeitung del 18 de julio, titulado "La última oportunidad del Deutsche Bank", donde analiza lo que ha sucedido con el banco desde el asesinato de Herrhausen en 1989.

El artículo, escrito por el director de mercados financieros del FAZ, Gerald Braunberger, no aborda la crisis bancaria europea, la economía mundial o la amenaza inmediata de insolvencia del Deutsche Bank, sino que tiene un propósito diferente: retomar el debate dentro y en torno al banco de los últimos 25 años más o menos, para definir lo qué debe ser y hacer.

Herrhausen, en su calidad de gerente general del Deutsche Bank —informa Braunberger— se refería a la "cultura financiera anglosajona" como "lo que nosotros no tenemos" en mi banco. Al mezclar esa cultura con la cultura bancaria industrial después de la muerte de Herrhausen, se ha creado una gran tensión, sostiene, y los resultados han sido muy malos.

Inmediatamente después de la muerte de Herrhausen, el Deutsche Bank bajo su presidente Hilmar Kopper todavía quería adquirir una gran parte de una institución de préstamos comerciales grande de Bavaria, Bayerische Vereinsbank (BV), para afianzarla como banco alemán de préstamos industriales. El gobierno de Bavaria, instigado por Allianz Insurance, que estaba haciendo su movida para meterse en la BV, lo bloqueó. En vez de esto, en los 1990, el Deutsche Bank adquirió la firma de inversiones de Wall Street, Bankers Trust —lo cual lo lanzó en grande a la manipulación de bonos hipotecarios y su casino de derivados— y la firma de inversiones de Londres, Morgan Grenfell. Para el 2000 los banqueros de inversiones "ya eran lo suficientemente fuertes como para parar la planeada fusión con el Dresdner Bank" y una adquisición de la institución de ahorros postales, Postbank.

"En los año siguientes el Deutsche Bank se deshizo de sus numerosas inversiones industriales en Alemania. La banca de inversiones global cobró cada vez más dominio".

El razonamiento de Braunberger es que la estrategia de convertirse en "el banco de inversiones número uno en el mundo" —como lo declaraba en público muy a menudo su gerente general, Hermann Ackermann— fracasó miserablemente, y ahora se ha llevado al Deutsche Bank a su nadir absoluto. "El público ya no considera a los banqueros de inversiones como los héroes, sino como los expoliadores de un banco debilitado, dividido internamente".

Y, concluye, del 2005 al 2015, se ha venido debatiendo siempre dentro del Deutsche Bank el "dividirlo" para separar las divisiones de banca de inversiones, aunque siempre ha sido rechazado por el gerente general. El actual gerente general, el británico John Cryan, ha duplicado la apuesta y quiere concentrarse totalmente en la parte de la banca de inversiones del banco, a pesar de que es la parte que perdió 5,800 millones de euros en el 2015.

Mientras tanto los "estrategas económicos" del banco promueven enérgicamente el "dinero desde un helicóptero" como política de recuperación económica.



El Bulldog de Florida destaca otro informe clasificado de inteligencia de EU sobre los nexos de la familia real saudí con el terrorismo

20 de julio de 2016 — El senador por Florida Bob Graham resumió la situación después de que se dieran a conocer el viernes las 28 páginas clasificadas durante tantos años del informe elaborado en la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11 de septiembre, en una advertencia que recogió la estación pública radial de Florida ayer, WFSU:

"Yo describí esto como quitarle el corcho a la botella. Estás feliz de haber podido abrir la botella pero tienes mucho trabajo por delante con el líquido que hay dentro de la botella".

El intrépido director de Florida Bulldog, Dan Christensen publicó hoy un nuevo artículo, donde señala que "aún hay más liquido en la botella". Christensen llama la atención a un "Resumen Ejecutivo" de una sola página de septiembre del 2005 de un "informe de inteligencia conjunto FBI-CIA que evalúa la naturaleza y alcance del apoyo del gobierno saudí al terrorismo", que dio a conocer el viernes pasado el director de Inteligencia Nacional James Clapper, junto con las 28 páginas expurgadas.

Según Christensen, no se sabía anteriormente de la existencia de la evaluación del 2005; el Congreso había solicitado que se elaborara como un anexo clasificado confidencial a la Ley de Autorización de Inteligencia para el año fiscal 2004. Ahora no solamente se tacharon partes significativas del resumen de la página dada a conocer, ¡sino que también se tachó la mitad del párrafo de la acompañante carta de envío para el anexo, firmada por Robert Mueller del FBI y el director de la CIA Porter Gross!

El intento del Resumen Ejecutivo por encubrir a los saudíes ("no hay evidencias de que ya ni gobierno saudí ni miembros de la familia real saudí deliberadamente le hayan dado apoyo a los atacantes del 11 de septiembre de 2001 o que ellos hayan sabido con anticipación de operaciones terroristas en el Reino o en otras partes" —énfasis añadido) es seguido por una admisión de que:

"Hay evidencia de que entidades oficiales saudíes [tachado] y organizaciones no gubernamentales (ONGs) asociadas, aportaron apoyo financiero y logístico a individuos en Estados Unidos y alrededor del mundo, algunos de los cuales están asociados con actividades relacionadas al terrorismo... El gobierno saudí y muchas de sus agencias han sido infiltradas y explotadas por individuos asociados con Al-Qaeda o simpatizantes del mismo". (Ver el resumen completo en inglés en el siguiente portal: http://www.dni.gov/files/documents/Newsroom/Executive_Summary_of_Joint_FBI-CIA_Report_on_Extent_of_Saudi_Government_Support_for_Terrorism.pdf).

El artículo de Christensen, "Las 28 páginas conectan a príncipe saudí con el líder de Al-Qaeda y colaboradores de los secuestradores del 11-S" destaca también nuevas pistas en Florida que contienen las 28 páginas, y le restriega la familia real saudí a la familia Bush.

"El embajador saudí que se reunió con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca dos días después de los ataques terroristas del 11-S del 2001, tenía conexiones a un importante personaje de al-Qaeda y otros saudíes sospechosos de haber ayudado a dos de los secuestradores suicidas mientras estuvieron en Estados Unidos" es el párrafo inicial del artículo en Bulldog con una foto de Dick Cheney, el príncipe Bandar, Condi Rice y G.W. Bush sentados, muy apropiadamente, en el Balcón Truman de la Casa Blanca el 13 de septiembre del 2001.



Helga Zepp-LaRouche: Se debe rescatar al Deutsche Bank, ¡en aras de la paz mundial!

13 de julio de 2016 — Helga Zepp-LaRouche, presidente del Movimiento Solidaridad de los Derechos Civiles (BueSo) de Alemania, emitió la siguiente declaración el 12 de julio de 2016.

La amenaza de bancarrota inminente del banco alemán Deutsche Bank no es ciertamente el único detonante potencial de otra crisis sistémica más del sistema bancario transatlántico, la cual sería en orden de magnitud mucho más letal que la crisis del 2008, pero si ofrece una palanca única para impedir un derrumbe que desemboque en el caos.

Detrás del llamado de auxilio que lanzó el economista jefe del Deutsche Bank, David Folkerts-Landau, para que la Unión Europea (UE) inicie un programa de 150,000 millones de euros para recapitalizar a los bancos, se esconde el peligro que se comenta en los medios financieros internacionales, de que la totalidad del sistema bancario europeo está de hecho insolvente, y está parado sobre una montaña de cuando menos 2 billones (millones de millones) de euros en préstamos morosos. El Deutsche Bank (DB) es el banco internacional que tiene un total de 55 billones de euros en contratos de derivados pendientes y un factor de apalancamiento de 40:1, muchísimo peor que el de Lehman Brothers al momento de su colapso, y por tanto representa el talón de Aquiles más peligroso del sistema. La mitad del balance financiero del DB —cuyas acciones han caído en valor un 48% en los últimos 12 meses y ahora está en un 8% de lo que fue su valor máximo— se compone de derivados financieros nivel-3, es decir, derivados que ascienden a cerca de 800,000 millones de euros sin una valuación de mercado.

Probablemente a muchos tomó de sorpresa el hecho de que Lyndon LaRouche hiciera un llamado para salvar al Deutsche Bank mediante un aumento de una sola vez en su capital base, debido a las implicaciones sistémicas de la bancarrota que amenaza. Ni el gobierno alemán con un PNB de 4 billones de euros, ni la UE con un PNB total de 18 billones de euros, podrían controlar el efecto dominó de una bancarrota desordenada.

La inyección de capital de una sola vez, explicó LaRouche, es solo una medida de emergencia que se tiene que seguir mediante una reorientación inmediata del banco, para que regrese a su actividad tradicional que prevaleció hasta 1989, bajo el liderato de Alfred Herrhausen. Para supervisar realmente una operación tal, se debe establecer una comisión de gerencia para verificar la legitimidad y las implicaciones de las obligaciones del banco, y finalizar su trabajo dentro de un marco de tiempo dado. Esa comisión debe diseñar también un nuevo plan de negocios, sobre la base de la filosofía bancaria de Herrhausen, y orientado exclusivamente al interés de la economía real de Alemania.

Alfred Herrhausen fue realmente el último banquero industrial creativo y moral de Alemania. Entre otras cosas, él defendió la anulación de la deuda impagable de los países en desarrollo, así como el financiamiento de largo plazo para proyectos de desarrollo bien definidos. En diciembre de 1989, el contemplaba presentar en Nueva York un plan para la industrialización de Polonia, que era congruente con el criterio utilizado por la institución financiera de la reconstrucción (Kreditanstalt fuer Wiederaufbau, KfW) para la reconstrucción de Alemania después de 1945, y habría ofrecido una perspectiva completamente diferente que las mentadas "políticas de reforma" o terapia de choque de Jeffrey Sachs.

Herrhausen fue asesinado el 30 de noviembre de 1989, supuestamente por la "Tercera Generación de la Fracción Ejército Rojo", cuya existencia no se ha comprobado hasta el día de hoy. Sucedió a solo dos días después de que el Canciller Helmut Kohl, quien contaba con Herrhausen entre sus asesores más cercanos, había presentado su programa de diez puntos para superar gradualmente la división de Alemania [entre Oriente y Occidente]. El cui bono del ataque terrorista todavía sigue siendo uno de los temas más funestos de la historia moderna de Alemania, y que necesita urgentemente que se clarifique.

El hecho es que el sucesor de Herrhausen introdujo un cambio de paradigma fundamental en la filosofía del banco, el cual llevó al Deutsche Bank al mundo salvaje de la maximización de la ganancia a toda costa, y también a una miríada de enredos judiciales, punibles y no punibles, que los responsables han evadido hasta ahora, principalmente debido a la premisa de que el banco es uno de los "demasiado grande para quebrar".

La transformación del Deutsche Bank en un banco de inversión global con la más alta exposición en derivados, junto con la restricción simultánea del crédito a la pequeña y mediana industria, es sintomático de la insensatez que ha conducido a la catástrofe actual.

Ahora debemos actuar con resolución, pero no en la manera en que propone Folkerts-Landau, es decir, no con más de la misma medicina, que ciertamente matará al paciente. Aunque durante los últimos años ha operado principalmente desde Londres y Nueva York, el Deutsche Bank es demasiado importante para la economía alemana, y por ende para Alemania, y en última instancia para la suerte de toda Europa. Su reorganización en el espíritu de Alfred Herrhausen no es solo la clave para superar la crisis bancaria, sino para apartar el agudo peligro de guerra.

El asesinato de Herrhausen se ha mantenido impune. Sin embargo, existe "el temible poder, que juzga lo que se oculta a la vista", que es el tema del poema de Friedrich Schiller, Die Kraniche des Ibykus (Las grullas de Ibykus). Ya las Erinias ha iniciado su temible danza. (1)

Ahora les corresponde a todos a quienes, además de la familia, han sufrido por el asesinato de Herrhausen, a los representantes de la pequeña y mediana industria, de la economía alemana y representantes institucionales de la población alemana, honrar su legado y tomar la tremenda oportunidad que se ofrece ahora para salvar a Alemania.

(1) Friedrich Schiller, Die Kraniche des Ibykus

en alemán http://www.schiller-institut.de/seiten/friedrichschiller/schill.htm

en inglés: http://www.schillerinstitute.org/transl/trans_schil_3poems.html