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El derrumbe de la sociedad Occidental; un nuevo paradigma o una nueva era de tinieblas

27 de julio de 2016
El Secretario de Estado de EU, John Kerry, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, el 26 de julio de 2016, antes de iniciar una conversación bilateral en las márgenes de la reunion del ANSEA. Foto: Departamento de Estado de EU.

27 de julio de 2016 — Casi a diario los encabezados de los medios están llenos de sangrientos asesinatos en masa en todas partes de las naciones del "sector avanzado":

* Un ex empleado enloquecido de un centro de salud mental en Japón atacó el centro y le cortó la garganta a 19 pacientes e hirió gravemente a 26 más, después de escribir una carta al parlamento explicando lo que pretendía hacer como un acto de eutanasia "provechosa";

* Dos terroristas atacaron una iglesia en Francia, le cortaron la garganta a un sacerdote y a una monja, antes de que los matara la policía. El Estado Islámico (EI) se hizo responsable del ataque, alimentando la histeria antimusulmana en la prensa.

* Dos terroristas suicidas de al-Shabaab explotaron sus vehículos en una base de una fuerza de paz de la ONU en la capital de Somalia, matando a 12 personas.

* Dos adolescentes murieron y 16 más resultaron heridos en Fort Myers, Florida, cuando tres adolescentes abrieron fuego en contra de la multitud en un centro nocturno;

* Y en Alemania, se produjo el quinto asesinato de la semana, cuando un hombre mató a su doctor y después se suicidó en un hospital.

Esto no es más que el saldo del día. No todos estos son asaltos terroristas, ya que algunos fueron llevados a cabo por personas que se han vuelto locas ante la situación desesperada en la sociedad, o ante la cultura de la violencia, o con los videojuegos y el "entretenimiento" popular que inducen sicosis o por las drogas, o por todo lo anterior.

Son los síntoma de una cultura decadente. A la vez que la política de guerras perpetuas de "cambio de régimen" de Obama está forzando a millones de personas a abandonar sus hogares en el suroeste asiático y los medios de occidente inflan las mentiras de Obama de que Rusia y China son los "agresores", gobernados por dictadores a quienes se les debe enfrentar militarmente, a la población se le dice que se una al circo romano de las convenciones de los partidos y se unan tras líderes que solo ofrecen más destrucción económica y guerra global.

Pero el lavado de cerebro se está cayendo a pedazos. Ambas convenciones fueron un fiasco, sacaron candidatos que la mayoría de la población odia y las estructuras del partido se están hundiendo en el caos. Lo único que queda en pie es la demanda por el restablecimiento de la Glass-Steagall, que en el Congreso y a nivel internacional se reconoce como producto de la infatigable campaña de Lyndon LaRouche, de décadas para educar y movilizar a la población y las instituciones políticas, en el sentido de que lo único que puede revertir el desplome actual de las economías occidentales es retomar la guerra de Franklin D. Roosevelt contra Wall Street.

La famosa declaración de Roosevelt de que "lo único que debemos temer es al miedo mismo" es el principio operativo para movilizar a la población y ponerle fin a la locura, junto con la advertencia de LaRouche en contra de cualquier tipo de pragmatismo. No es posible ninguna medida parcial en un mundo que enfrenta la guerra termonuclear. Sus propios gobiernos han mostrado a los dirigentes del Reino Unido y de Estados Unidos como criminales de guerra, con la publicación del Informe Chilcot en Inglaterra y las 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11 de septiembre en Estados Unidos. Ha quedado demostrado que Blair, Bush y Obama son culpables de lanzar guerras de agresión ilegales y de colaborar con (o controlar) terroristas para llevar a cabo esas guerras. Y sin embargo aún están libres y Obama sigue aún en la Casa Blanca con su dedo en el gatillo.

La campaña de guerra de Obama en contra de Rusia y China también se está tambaleando. Putin y Lavrov han podido sacar a Turquía de la movilización de guerra en contra de Siria y Rusia, en tanto que China sacó a toda la Asociación de Naciones del Sureste Asiáticos (ANSEA) de la movilización de guerra en contra de China. El mundo está volteando hacia Rusia y China en busca de liderato y desarrollo en vez de la guerra y la austeridad de Occidente. Hasta las naciones europeas han estado empezando a ver la locura que es la campaña bélica contra Rusia y los beneficios de la paz y el desarrollo mediante la cooperación.

El nuevo paradigma planteado por Lyndon y Helga LaRouche, basado en los objetivos comunes de la humanidad, está a nuestro alcance, si los ciudadanos de occidente tienen el valor de seguir el liderato del Instituto Schiller para desarrollar al mundo entero con una "Nueva Ruta de la Seda" y seguir las sabias palabras de Friedrich Schiller de que tenemos que ser tanto patriotas de nuestras naciones como ciudadanos del mundo.