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Putin y Erdogan cambian la situación: Obama y Hillary aislados

11 de agosto de 2016
Putin y Erdogan rumbo a las pláticas ampliadas entre Rusia y Turquía. 9 de agosto de 2016. [foto - kremlin.ru]

10 de agosto de 2016 — La reunión cumbre del 9 de agosto entre el Presidente de Rusia Vladimir Putin y el Presidente Erdogan de Turquía, produjo acuerdos sobre comercio y construcción de infraestructura mutuos; sobre el gasoducto "Turkish Stream" para el gas de Rusia; y de manera más crucial sobre el combate al terrorismo en Siria. En esto, dijo el Presidente turco "Rusia tiene el papel más fundamental"; y si es necesario, solo Rusia y Turquía, trabajando juntos, pueden resolver la guerra en Siria, según la declaración de Erdogan.

Claramente, ha cambiado la política turca; Turquía puede tener un papel muy fundamental en la construcción del comercio y el corredor económico Norte-Sur desde India hasta Europa, que están desarrollando los países de India, Rusia, China y del centro de Asia.

Pero hay muchas otras cosas que han cambiado. Putin está haciendo historia. La reacción que expresó de inmediato el director fundador de la EIR, Lyndon LaRouche fue que este acontecimiento (inmediatamente después de la cumbre del Presidente Putin con el de Azerbaiyán y el de Irán el día anterior) genera un cambio clave en toda la geometría política de la región. Debilita de manera fundamental la posición tanto de Obama como de la candidata de la guerra, Hillary Clinton.

"Está avanzando ahora un nuevo alineamiento en Eurasia, y sin importar lo que Obama y la OTAN intenten hacer para pararlo, ya es insuficiente y es demasiado tarde", comentó LaRouche.

El programa de China de construcción de infraestructura y de crédito con la "Nueva Ruta de la Seda", que se extiende por todo el continente, va a motivar a un bloque de naciones de Eurasia aún más grande. Este programa se puede extender hasta convertirse incluso en un nuevo Plan Marshall para todo el Medio Oriente y el Norte de África, que hasta ahora han venido siendo destruidos con las guerras de Bush, Obama y Clinton.

Alemania estará bajo mucha presión para cambiar las políticas de la Canciller Angela Merkel y su Ministro de Finanzas Schaeuble, que claramente han fracasado. Europa Occidental realmente no tiene alternativa, ahora que Putin ha cambiado la geometría en el Suroeste de Asia, en la manera en que pronosticó LaRouche que lo haría el 30 de septiembre del año pasado, cuando por primera vez aparecieron las fuerzas militares rusas en Siria.

Obama tiene que responder ante la población estadounidense. Está apoyando una fuerza terrorista prácticamente 100% al-Qaeda en el norte de Siria, como su "plataforma preferida" para reemplazar al gobierno de Assad; mató al presidente libio y después apoyó a una organización afiliada a al-Qaeda que cambió de nombre en Libia, que había participado en el asesinato de ciudadanos estadounidenses en Bengasi; está apoyando a Arabia Saudita en su bombardeo y destrucción de Yemen, incluso después de que los saudíes han sido denunciados por su participación en los ataques del 11 de septiembre en donde murieron 3,000 personas.

Lo que puede lograr la diplomacia y las acciones de Putin es que se puede hacer a un lado toda esta política bélica de cambio de régimen. No se puede tolerar cuatro años más de la desacreditada política de guerra de Obama, con la pretendida Presidenta de la guerra Hillary Clinton, por más Cheneyacos y neoconservadores que la respalden.

De hecho, no hay nada fijo en las elecciones presidenciales de Estados Unidos; los dos principales candidatos son un desastre hasta para los votantes de sus propios partidos. El sistema financiero de Wall Street y Londres y las economías de los países del sector transatlántico se están estrellando y la respuesta a esto no es provocar guerras con Rusia y China.

Lo que se necesita es una "nueva Presidencia" comprometida a un nuevo paradigma. Se tiene que restablecer la productividad y el empleo productivo en la economía de Estados Unidos y cooperar con China y Rusia en el avance científico, en el espacio y a favor de la paz.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


43 demócratas y la AFL-CIO exhortan a Kerry a que denuncie el golpe de Estado en Brasil

11 de agosto de 2016 — El senador Bernie Sanders condenó la campaña para sacar a la Presidente electa de Brasil, Dilma Rousseff, en una declaración subida a su portal electrónico el 9 de agosto, informó Glenn Greenwald en The Intercept ese mismo día.

Sanders dijo que hacía “un llamado a Estados Unidos a que fije una posición firme en contra de la campaña para sacar a Dilma Rousseff... Para muchos brasileños y observadores, el controvertido proceso de juicio político parece más un Golpe de Estado”.

La declaración de Sanders también condena la coalición centro derechista en torno a Michel Temer que no fue electo: “Después de suspender a la primera Presidente mujer de Brasil con argumentos dudosos, sin un mandato para gobernar, el nuevo gobierno interino abolió el Ministerio de la Mujer, Equidad Racial y Derechos Humanos”.

Greenwald destaca que las élites de Brasil “han tomado medidas extraordinarias para esconderle al público nacional y al mundo, qué tan tremendamente antipopular es el vicepresidente Michel Temer”. El mismo Temer, dice Greenwald, tenía tanto miedo al abucheo intenso que “exigió que se rompiera el protocolo y no se anunciara su presencia en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. (De todas maneras lo abuchearon intensamente en cuando los brasileños se dieron cuenta de su presencia)”.

Además del ataque de Sanders, 43 congresistas demócratas encabezados por el congresista John Conyers, firmaron una carta el 25 de julio para el Secretario de Estado John Kerry, que después fue suscrita por muchas federaciones sindicales estadounidenses, entre ellas la AFL-CIO, United Steelworkers, y la American Federation of Teachers. Afirman que “La suspensión de Dilma Rousseff como Presidente podría resultar en la remoción permanente de su cargo. Este no es un juicio legal sino político, en donde el voto mayoritario de dos terceras partes del Senado plagado de corrupción podría ponerle fin al mandato de la Presidente Rousseff”. Atacan la forma en que ascendió al poder Michel Temer, y señalan que en sus primeros 30 días en el cargo, Temer “perdió tres de los ministerios que había seleccionado debido a cargos de corrupción” en tanto que la Presidente Rousseff misma, nunca ha sido acusada formalmente de corrupción, y los alegatos de juicio político no están basados en acusaciones de corrupción. Concluyen que en vez de estar preocupados por estos acontecimientos “nuestro gobierno envía señales que se podrían interpretar como de apoyo a la campaña de juicio político” que “muchos brasileños califican de ‘golpe de Estado’ en contra de la Presidente electa de ese país”.

Entre los firmantes se encuentran los congresistas demócratas Conyers (Michigan), Kaptur (Ohio), Ellison (Minesota), Lewis (Georgia), Lee (Texas), McGovern (Massachussetts), Grijalba (Arizona), McDermont (Washington), Cummings (Maryland), Johnson (Georgia), Grayson (Florida), Pocan (Wisconsin), Waters (California), Lee (California, Norton (DC), Farr (California), Cohen (Tennessee), Schakowsky (Illinois), Doggett (Texas), Bass (California), Velazquez (Nueva York), Honda (California), Johnson (Texas), Serrano (Nueva York), Rush (Illinois), Cicilline (Rhode Island) DeLauro (Connecticut), Edwards (Maryland), Brown (Florida), Bishop (Georgia), Thompson (Mississippi), Hastings (Florida), Scott (Georgia), Cleaver (Montana), Takano (California), Kind (Wisconsin), Scott (Georgia(, Cleaver (Montana), Takano (California), Wilson (Florida), Capuano (Massachusetts), Pingree(Maine), Cartwright (Pensilvania), Pallone (New Jersey), Gallego (Arizona), McCollum (Minesota).



Turquía y Rusia crearán mecanismo tripartita sobre Siria

11 de agosto de 2016 — La cumbre de San Petersburgo entre el Presidente ruso Vladimir Putin y el Presidente turco Recep Tayyip Erdogan, fue el primer paso en la cooperación entre los dos países para resolver el conflicto en Siria. El Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía Mevlüt Cavusoglu anunció la creación de un mecanismo tripartita, compuesto de representantes de cada una de las agencias de inteligencia, Ministerios de Relaciones Exteriores y fuerzas armadas de los tres países, como parte de un esfuerzo para poner todas estas funciones bajo un mismo techo. Ambas partes sostendrán su primera reunión en San Petersburgo el 11 de agosto. El jefe de la Organización de Inteligencia Nacional (MIT) de Turquía, Hakan Fidan y los representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores y las Fuerzas Armadas de Turquía (TSK) ya salieron hoy con rumbo a San Petersburgo.

“El primer paso concreto [entre Turquía y Rusia]: anteriormente, había mecanismos diferentes entre nosotros en Siria, entre las fuerzas armadas, los ministerios de relaciones exteriores y los servicios de inteligencia. Ahora, estableceremos un mecanismo triple”, le dijo hoy el Ministro de Relaciones Exteriores Cavusoglu a la agencia estatal Anadolu.

Asimismo, se abrió una línea de comunicación directa entre los jefes del Estado Mayor Conjunto turco y ruso. “Hemos acordado estar en estrecho contacto con el fin de evitar tales incidentes” dijo el vocero del Presidente Erdogan, Ibrahim Kalin, en referencia al derribo del avión de combate ruso Su-24 por parte de Turquía cuando volaba sobre Siria en noviembre pasado. “En este marco, nuestro jefe de Estado Mayor y el jefe del Estado Mayor ruso han establecido una línea directa. Están en pláticas sobre esto” dijo Kalin, al hablar con el locutor privado Al Haber el 10 de agosto, según informó Hurriyet Daily News.

Cavusoglu dijo que a pesar de que Turquía y Rusia tienen perspectivas diferentes sobre Siria, están de acuerdo en relación al cese al fuego, entrega de ayuda humanitaria y búsqueda de una solución política. Dijo que Turquía no estuvo de acuerdo con el sitio de Alepo, pero que ha aceptado “informar a sus homólogos rusos sobre las posiciones de civiles y de grupos de oposición moderados y pedirá que primero se enfoquen en la lucha contra el Estado Islámico de Iraq y Levante (EIIL) en Siria” informó Hurriyet.

Cavusoglu dijo que sus vínculos con Rusia no deberían afectar sus relaciones con Occidente, aunque destacó que Turquía ha tenido que enfrentar obstáculos políticos de la Unión Europea (UE) en los últimos 15 años: “Si Occidente pierde a Turquía un día, no se deberá a las buenas relaciones de Turquía con Rusia, China, Asia Central o los países islámicos, sino a sus propios errores” según cita de Hurriyet.

Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de una cumbre trilateral Turquía, Rusia, Azerbaiyán, como se sugirió en Baku cuando él estuvo ahí el 15 de julio, Cavusoglu dijo que “durante nuestra reunión en Baku, funcionarios azeríes dijeron que se había establecido una cumbre trilateral entre Rusia, Azerbaiyán e Irán. Yo les dije que también puede haber una cumbre trilateral Rusia, Azerbaiyán y Turquía”. Cavusoglu dijo que Erdogan le sugirió dicha cumbre trilateral a Putin durante su propia cumbre en San Petersburgo, a lo que Putin respondió positivamente, informó la agencia estatal Anadolu.

“Hay muchos temas que se pueden tratar durante esa reunión. Desafortunadamente también está este tema del Karabakh y las tierras ocupadas de Azerbaiyán” afirmó Cavusoglu. “Hemos hecho muchos esfuerzos por resolver el asunto. Rusia hizo también algunos intentos. Nosotros ahora estamos sometiendo a consideración las sugerencias de Rusia, que son pertinentes a nuestras sugerencias a Armenia”. Cavusoglu dijo que Turquía está haciendo su parte, porque “tanto nuestros amigos rusos como azeríes quieren que nosotros contribuyamos en esto”.

Se refería al conflicto sobre la región de Nagorno-Karabakh dentro de Azerbaiyán, que se separó de Azerbaiyán y quiere unirse a Armenia. La resolución del conflicto ayudaría enormemente a estabilizar el Cáucaso y a permitir que se consolidara la cooperación económica euroasiática en toda esta área que se extiende desde China, pasando por Turquía hasta Rusia. Azerbaiyán y Armenia son ambos miembros de la Mancomunidad de Estados Independientes de las antiguas repúblicas soviéticas.

El Presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, el Presidente ruso Vladimir Putin y el Presidente armenio Serzh Sargasyan, llegaron a un acuerdo en principio después de sus pláticas a finales de junio en San Petersburgo.