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La cuestión alemana: la chispa del estallido, o el motor para el desarrollo mundial

18 de agosto de 2016
El Presidente Putin y el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier se dan la mano luego de una reunion que sostuvieron el 23 de marzo de 2016. [foto: kremlin.ru]

18 de agosto de 2016 — Si se deja que el Deutsche Bank se hunda en una quiebra sin control, lo cual ocasionaría el estallido de la mayor concentración de derivados financieros en el mundo, no solo destruiría a la economía alemana, sino a la de toda Europa y a la de Estados Unidos también. Y no obstante, eso es lo que está sobre el tapete, literalmente cualquier día. Ayer salió otra voz de las élites financieras gritando alarmada: "El Deutsche tiene más problemas de lo que la gente se da cuenta", dijo Brad Lamensdorf de la firma financiera Ranger Equity Bear en una entrevista con The Express de Londres. "Hay algo que está quebrado, muy quebrado", agregó.

"No hay nada estable en el sistema bancario europeo", dijo Lyndon LaRouche como respuesta. "La economía alemana está al borde de una explosión. Merkel y Schauble tratan de manejar lo imposible. Se tienen que ir. Solo es cuestión de cuando va a ocurrir la ruptura".

Hay un medio para resolver esta crisis, pero no a menos que surjan líderes de inmediato en Alemania para restaurar la estabilidad. Esto exige, primero, la recapitalización del Deutsche Bank pero bajo un nuevo régimen que elimine la burbuja de derivados sin valor y que restaure la banca comercial bajo una reglamentación del tipo de la Ley Glass Steagall (la ley bancaria de Franklin Roosevelt). Si se hace esto, ahora, dijo LaRouche, entonces Alemania, en cooperación con la Rusia de Putin, puede evitar un derrumbe repentino y puede conducir hacia un nuevo paradigma de cooperación entre las naciones transatlánticas y la asociación que han forjado Rusia y China, la cual está haciendo avanzar a la economía mundial, a pesar del derrumbe de Occidente.

Fuerzas importantes de Alemania están tratando de mejorar las relaciones con Rusia. El ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, se reunió con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en Yekaterinburg el lunes 15 de agosto, en donde los dos coincidieron en "fomentar la comunicación entre entidades del gobierno, entre las regiones de la Federación Rusa y la República Federal de Alemania", declaró Lavrov, y agregó que "nosotros creemos que el interés que muestra Frank-Walter para trabajar con las regiones de Rusia merece todo tipo de apoyo". De acuerdo a Lavrov, según informó la agencia TASS, ambos analizaron las relaciones bilaterales en "las areas política, cultural, humanitaria e histórica". ¿Cuánto tiempo más se puede tolerar el demente régimen de sanciones y la movilización de guerra de la OTAN?

El tiempo es breve. Putin ha golpeado el plan de guerra de Obama en dos flancos vulnerables: primero, en Siria, obrando sobre la base del derecho internacional junto con el gobierno soberano de Siria con el objetivo de derrotar militarmente al aparato terrorista en todos los frentes en Siria, lo cual ha expuesto a Obama como un defensor de las redes de al-Qaeda controladas por los saudíes para ejecutar su agresión criminal de cambio de régimen; segundo, Putin ha hecho que Turquía recupera el juicio, y ha terminado la manipulación de Obama sobre ese país para canalizar armas y terroristas hacia Siria.

Obama ha respondido con el despliegue de pandillas neonazis en Ucrania para lanzar ataques terroristas en Crimea (es decir, en territorio ruso) e intensificando la guerra en la región del Donbas. Por su parte, Putin anunció que la reunión programada del grupo de Normandía (Francia, Alemania, Rusia y Ucrania) en la próxima reunión del G20 en China, para tratar de salvar los acuerdos de Minsk, no tenía ningún sentido ahora que Kiev ha optado por el terror en el territorio ruso. Holland, Merkel y Poroshenko hablaron por teléfono el miércoles 17 (sin Putin) y exhortaron a que continúe el proceso de Normandía. Otros han propuesto que Alemania y Rusia procedan por su cuenta para tratar el asunto de Ucrania, para exigir el fin de las provocaciones de Kiev con el respaldo de Obama.

La guerra está en la agenda de Obama, una guerra que ser convertiría rápidamente en global y nuclear. En tanto que Alemania, con un nuevo liderato y en conjunto con Rusia, puede impedir el derrumbe económico y parar el impulso hacia la guerra, se necesitará el valor de los ciudadanos estadounidenses para detener a Obama (y a su títere Hillary Clinton) e impedir que siga sometiendo a Estados Unidos a los caprichos de Wall Street y la destrucción de la economía física mientras que empuja al mundo hacia la guerra. Estas decisiones se deben tomar ya, no mediante unas elecciones fraudulentas entre dos enemigos del Sistema Americano, pero ya, por medios constitucionales, sacando a Obama del cargo por sus múltiples delitos contra la Constitución y contra la humanidad, para restaurar y poner en vigor a la Glass-Steagall, restaurar la banca nacional y restaurar el compromiso de Estados Unidos a un futuro impulsado por la energía de fusión en la Tierra y en el espacio.

Ninguna medida parcial "práctica" puede tener éxito.