Presidente Xi se va a reunir con Obama en la próxima cumbre G20

22 de agosto de 2016

22 de agosto de 2016 — El embajador chino ante Estados Unidos, Cui Tiankai, fue entrevistado en vísperas de la próxima cumbre del G20 el 4 y 5 de septiembre en Hangzhou, en donde el Presidente Xi Jinping también tendrá una reunión bilateral importante con el Presidente Barack Obama. China ha manifestado la intención de enfocarse como láser en la crisis económica con el tema del G20 para este año, propuesto por China, que es "Hacia una economía mundial innovadora, dinámica, interconectada e integradora" . Sin embargo, hay cierta preocupación de que este evento no vaya a ser "secuestrado" con otros temas sensibles como el Mar de la China Meridional, el cual sin duda será un tema que Estados Unidos va a introducir en la discusión bilateral entre los dos Presidentes.

El embajador Cui expresó su confianza en que la reunión será positiva. "La futura reunión entre los dos jefes de Estado, al igual que todas las pláticas estratégicas que han sostenido en los últimos años, tendrá una influencia importante y muy positiva en las relaciones bilaterales China-EU" dijo Cui. "Bajo el mecanismo del G20, los dos líderes ya han estado en una coordinación y cooperación muy estrecha durante años". Destacó que el mundo también espera que China y Estados Unidos puedan trabajar juntos para garantizar que la Cumbre del G20 en Hangzhou sea un éxito completo.

Cui le recordó a los reporteros que Hangzhou fue también el primer sitio en donde Estados Unidos y China sostuvieron pláticas hace más de 40 años cuando por primera vez Estados Unidos reconoció a la República Popular de China. "La historia de esta relación ha probado cabalmente que los dos pesos pesados globales deben cooperar mutuamente y deben convertirse en socios colaboradores" dijo Cui, en referencia a la construcción de un nuevo tipo de relación entre países grandes.

El embajador también reveló que China mantiene contactos frecuentes con Estados Unidos sobre el tema del Mar de la China Meridional, y reiteró que no debe permitirse que este tema defina los vínculos sino-estadounidenses, dado que los dos países no tienen ninguna disputa ni siquiera sobre una pulgada de territorio y tampoco tienen un choque de intereses fundamental en el Mar de la China Meridional.

Dada la defensa desquiciada que tiene el gobierno de Obama de la estructura financiera en bancarrota actual, y el deseo de China (como de la mayoría de las naciones del G20) de crear una nueva arquitectura financiera, es difícil de imaginar que se acerquen a algún arreglo en donde, en esencia, se elimine el poder de la oligarquía financiera de Wall Street y de la City de Londres sobre la economía mundial y le devuelvan el poder a las naciones soberanas.