Si el cerebro fueran agallas, los Estados Unidos tendrían una mejor oportunidad de sobrevivir

23 de agosto de 2016

22 de agosto de 2016 — Ex secretarios de Estado y Defensa de Estados Unidos, y ex embajadores estadounidenses en China y Rusia, participaron en una discusión sobre política hacia Rusia, China y otras áreas de confrontación Este-Oeste en la Universidad de Kent del 18 al 20 de agosto, bajo la bandera de "Kent presenta".

Participaron el ex secretario de Estado de EU, Henry Kissinger, los ex embajadores ante Rusia, Jack Matlock y Thomas Pickering; el ex embajador ante China J. Stapleton Roy y el secretario de la Defensa en el gobierno de Clinton, William Perry. Si toda su sabiduría junta estuviera acompañada de una determinación de hierro para denunciar y destruir a los candidatos presidenciales de EU que están a favor de la guerra y sus asesores, Estados Unidos tendría más posibilidades de sobrevivir, como podrá ver fácilmente el lector. Como dijo el héroe de la resistencia alemana Dietrich Bonhoeffer, "El silencio frente a la maldad es en sí mismo maldad; Dios no nos considerará sin culpa. El no hablar, es hablar. El no actuar, es actuar".

Stephen Kaye escribió un informe sobre el evento que dice lo siguiente. Empieza: "Salimos con la impresión certera de que los diplomáticos tienen una fuerte preferencia por la diplomacia". Informa que el ex secretario de la Defensa de Clinton, William Perry, es "un fuerte defensor de mantener un control estrecho sobre todas las armas existentes y trabajar diplomáticamente para eliminarlas. La perspectiva de Perry es que Corea del Norte es un Estado renegado, pero que más vale moverse muy cuidadosamente antes de amenazar con bombardear sus instalaciones, dado que los chinos tienen un interés especial en ellos". El ex embajador ante China, J. Stapleton Roy dijo que los dirigentes chinos no quieren el caos o una guerra en sus fronteras. Perry dijo que él tenía confianza en que nuestros buques estacionados en la costa de Corea podrían derribar cualquier misil que pudiera estar dirigido en contra de EU.

El ex embajador Roy se explayó en cómo durante el periodo Ming y previamente, los barcos y comercio chino dominaron los países en torno al Mar de China Meridional, época que se recuerda bien en la historia china. Esta historia le da a China un buen argumento para ejercitar cierto dominio sobre ese territorio que también reclaman otros Estados vecinos. Estados Unidos, dijo Roy, debe reconocer el interés chino como legítimo, a la vez que negocia para mantener los espacios aéreos y marítimos abiertos. Kissinger pensó que la situación con Taiwán pudiera ser un modelo para negociar lo del Mar de China Meridional; es decir, un período extendido de negociaciones que pudieran tardarse hasta 25 años o más.

El ex embajador ante Rusia, Matlock afirmó que desde finales del Siglo 18, Ucrania ha sido parte de Rusia, y la mayoría de los rusos la consideran rusa. El intento por convertirla en un miembro de la OTAN "toca nervios sensibles" porque el Estado ruso considera a Ucrania en su legítima esfera de influencia. De la misma forma en que EU no estaría muy feliz si Rusia estableciera bases militares y armamento nuclear en México, así Rusia ve nuestras acciones en Ucrania con profunda sospecha.

Kissinger, informa Kaye, fue el que presentó el argumento más de peso para emplear el estadismo y buscar encontrar intereses comunes con Rusia y China y evitar confrontaciones militares. Él cree que China no quiere una guerra y que de ser necesario se podría echar para atrás, pero no debería de ser necesario. Kissinger también dijo que debemos entender que Putin actúa de acuerdo con la situación rusa tal y como la entienden los rusos. Crimea ha pertenecido históricamente a Rusia, y "no es de sorprender que la recuperaran".

El ex embajador de EU ante Rusia Thomas Pickering dijo que la curita para Ucrania no está funcionando. Su economía de forma natural está vinculada a Rusia. Crimea, Georgia y Ucrania son considerados por Putin como parte esencial de la seguridad rusa. Pickering sugirió que una federación en Ucrania pudiera separar a las poblaciones de habla rusa y de habla ucraniana. Ucrania debe verse como un país puente, que pudiera ser el objetivo para sortear las diferencias locales.

Matlock y Pickering continuaron con el tono de diplomacia realista, dice Kaye. Dijeron que un entendimiento integral sería reconocer los vínculos históricos, económicos y sociales de Rusia con Ucrania; restablecer la legitimidad del idioma ruso en Ucrania y restablecer las ligas económicas y comerciales históricas. El objetivo de nuestra estrategia debería ser levantar las sanciones a cambio de algo de valor. Las sanciones le han causado tanto daño a Europa como a Rusia; se deben hacer esfuerzos por restablecer el comercio y relaciones normales. Las sanciones no van a devolverle Crimea a Ucrania; fue un error de cálculo pensar que las sanciones iban a lograr ese fin. En vez de esto, las sanciones han contribuido a destruir cualquier tipo de relaciones que pudiéramos haber tenido con Rusia y van a afectar severamente a poblaciones y la economía del sector privado.

Una persona entre los asistentes preguntó, dado que EU considera el Caribe como su zona de interés especial, ¿por qué no reconocer que el Mar de China Meridional es un interés legítimo de los chinos? Pickering respondió: "Es la vieja historia: lo que es mío, es mío. Lo que es tuyo, es negociable".

El informe concluye: "Ninguno de los participantes se aventuró a emitir una opinión sobre si cualquiera de los candidatos iba a hacerle frente a los problemas internacionales. Solo dijeron que la señora Clinton tenía experiencia. Parece que el Presidente Putin pudiera no estar totalmente complacido si ella gana".