China logró su propósito en el G-20

6 de septiembre de 2016

6 de septiembre de 2016 — China estuvo insistiendo en los últimos meses que su intención para la cumbre del G20 el 5 y 6 de septiembre, era unir al mundo en torno a principios fundamentales, reconociendo la creciente disfuncionalidad de las instituciones y estructura financiera y económica global existente y la creación de un nuevo paradigma basado en las innovaciones, con una nueva arquitectura financiera capaz de dirigir el crédito hacia el crecimiento y el desarrollo en todas partes del mundo.

Este propósito se logró, a pesar de las mentiras descaradas y las tergiversaciones en Occidente, en especial del humillado y aislado Barack Obama.

Las instituciones que representan a casi a todo el mundo, aparte de Europa y Estados Unidos, se han unido bajo esta visión, una visión coherente y en verdad casi idéntica a la que representan desde hace casi medio siglo Lyndon y Helga LaRouche. Tanto el BRICS —que representa directa o indirectamente a la mayoría de las naciones de Asia, África e Iberoamérica— y el G-77, que ahora representa a 134 naciones en vías de desarrollo, dieron a conocer declaraciones oficiales en respaldo a esta revolución que está surgiendo en la historia mundial e identificándose con ella.

Junto con el Foro Económico Oriental en Vladivostok el 2 y 3 de septiembre, y la cumbre del ANSEA y la Cumbre del Este de Asia que se celebra en Laos a partir de hoy, todos estos actos caracterizan una nueva dinámica en la historia de la humanidad orientada a ponerle fin a la geopolítica —es decir, las divisiones imperialistas británicas del mundo en naciones, religiones, razas y etnias siempre en guerra— y crear un nuevo sistema basado en los objetivos comunes de la humanidad.

En su conferencia de prensa en la conclusión del G-20 el lunes 5, el Presidente Xi Jinping dijo: “Ya no podemos depender solo de políticas fiscales o monetarias” para hacer frente a la crisis. “Concebimos un enfoque multidimensional, de varios niveles y de amplio alcance en las innovaciones cuyo motor sean las innovaciones en la ciencia y en la tecnología, pero que vaya más allá hasta cubrir desarrollos filosóficos, mecanismos institucionales y modelos empresariales, de forma tal que los beneficios de las innovaciones sean compartidas por todos”.

El belicista Obama salió con sus disparates hipócritas sobre los derechos humanos, el cambio climático y el comatoso acuerdo de libre comercio TPP, sin importar que el mundo occidental esté descendiendo en guerras permanentes, desintegración económica y degeneración social. Pero el resto del mundo se siente revitalizado con la visión del G20 de la creatividad de la humanidad como la base para crear un mundo de progreso para todos, incluso para Estados Unidos y Europa, si se deshacen de su mentalidad imperialista fracasada.

Xi dijo que el G20 se ve ahora como un instrumento que puede ofrecer una “nueva vía para el desarrollo económico” del mundo, con base en un impulso a las innovaciones científicas y tecnológicas.

Los líderes de las naciones del BRICS, que van a celebrar su Cumbre anual en la India en octubre, se reunieron para elaborar los preparativos en los márgenes del G20. Su comunicado señala: “Conscientes de los desafíos al crecimiento mundial... los dirigentes subrayaron la importancia de establecer un orden internacional justo y equitativo basado en el derecho internacional. Los dirigentes felicitaron y apoyaron la Presidencia de China en el G20 para el 2016 y expresaron su plena confianza en los resultados exitosos de la Cumbre de Hangzhou. Mostraron su aprecio por el acento que puso la Presidencia china en la agenda de desarrollo. Exhortaron a los miembros del G20 a fortalecer la cooperación macroeconómica, promover las innovaciones, un comercio vigoroso y sustentable e inversiones para el crecimiento. Subrayaron la importancia de fomentar una economía mundial innovadora, vigorizada, interconectada e incluyente, que sea el comienzo de una nueva era de crecimiento global y desarrollo sustentable. Expresaron sus esperanzas de que con la Cumbre de Hangzhou, el G20 va a embarcarse en un nuevo camino hacia un crecimiento económico fuerte, sustentable, balanceado e incluyente”

De manera similar, el Primer ministro de Tailandia, Prayut Chan-ocha, que preside este año el G-77, fue invitado al G20, en donde dijo que la agenda apropiada para las naciones en vías de desarrollo era precisamente lo que presentó Xi Jinping en el G20: innovaciones, desarrollo e inclusión. Agregó que “Tailandia está lista para servir de puente que vincule al Grupo de las 20 principales naciones industrializadas y a las economías en vías de desarrollo en el Grupo de las 77”.

El programa para un nuevo paradigma, está listo. El moribundo imperio británico y sus satrapías van a hacer todo lo que puedan con su poder menguante para aplastarlo. Sin embargo, ahora, los ciudadanos de las naciones occidentales tienen frente a ellos el modelo y la estructura que puede restablecer los papeles históricos de sus naciones como constructores de naciones y crear un verdadero renacimiento mundial. Esa es nuestra tarea.