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Obama está caído, pero no fuera: se necesita más presión

8 de septiembre de 2016
El Presidente de Filipinas, Rodrigo Roa Duterte, junto con líderes empresariales en la Cumbre de Negocios e Inversiones del ANSEA, en Vientiane, Laos, el 6 de septiembre. [Foto: KING RODRIGUEZ/PPD]

9 de septiembre de 2016 — Los medios informativos dominantes en Estados Unidos, empezando con el New York Times, se han visto forzados a reconocer lo que los líderes del mundo que asisten a las cumbres en Asia esta semana ya saben: El Presidente de Estados Unidos Barack Obama fue el bicho raro en Hangzhou y en Laos, en tanto que las principales naciones de Eurasia y de otras partes del mundo se realinean en torno al Nuevo Paradigma, que representa de manera más visible el programa chino de Una Franja, Una Ruta, para el desarrollo de Eurasia.

El miércoles 7, los 10 jefes de Estado de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSEA) se reunieron con los dirigentes de China en el 25 aniversario de la cumbre ANSEA-China. La reunión fue nada menos que un rechazo rotundo a los esfuerzos del gobierno de Obama para explotar el fallo ilegal del Panel de Arbitraje Permanente de La Haya sobre el Mar de China Meridional, para meter una cuña entre China y sus vecinos. Los líderes de la ANSEA se unieron a China en el compromiso de generar las reglas del juego para el Mar de China Meridional, y avanzar con los programas de la Nueva Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima que ya han enriquecido las vidas de innumerables ciudadanos de la región. Hasta la revista Forbes tuvo que admitir que las inversiones de China en la infraestructura de la región han triunfado sobre todas las bravuconadas del gobierno de Obama.

Verdaderamente, entre las fricciones con las autoridades chinas que auspiciaron la cumbre del G20 en Hangzhou, y el pleito de Obama con el Presidente Duterte de Filipinas debido a las presiones farisaicas de Obama contra el líder filipino para que abandone su mano dura en el combate al narcotráfico y al terrorismo, la gira final de su Presidencia ha resultado un absoluto desastre.

Del mismo modo, los informes provenientes del Oriente Medio indican que el gobierno sirio, con el respaldo de Rusia y e Irán, han restablecido el sitio en torno al sureste de Alepo, cortando así el camino a las fuerzas rebeldes hacia el mundo exterior. La captura plena de Alepo alterará de modo fundamental el curso de la guerra que ya lleva cinco años, y forzará a Obama a volver hacia el Presidente Putin de nuevo para encontrar una salida del fiasco diplomático y militar que creó Obama.

Es patente que Obama va para abajo. Pero todavía no está afuera, y Lyndon LaRouche advirtió ayer que se debe mantener a Obama bajo una presión implacable para impedirle cualquier otra acción, como la desestabilización de Brasil, que fue una flecha dirigida al corazón del BRICS.

Obama enfrenta otra derrota devastadora inminente, que va a retumbar hasta Riad y Londres. El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, él mismo bajo una presión bipartidista enorme, anunció el miércoles 7 que el próximo viernes se votará la propuesta de ley JASTA. La Ley de Justicia Contra los Patrocinadores del Terrorismo (JASTA, por sus siglas en inglés) le permitiría a las víctimas y familiares que perdieron a sus seres queridos en los ataques del 11-S, demandar a la monarquía saudí. Como lo reseño el diario británico Daily Telegraph a principios del verano, si se aprueba la JASTA, la monarquía británica también será sometida a juicio por los actos del 11-S y otros actos de protección y patrocinio del terrorismo internacional por parte de los británicos. El Presidente Obama ha prometido que vetará la JASTA cuando llegue a su despacho, y eso muy bien podría suceder en el 15avo aniversario del 11-S, con todos los ojos puestos sobre la Ciudad de Nueva York, en donde estarán sucediendo una serie de actos históricos conmemorativos, centrados en torno a la participación del Coro del Instituto Schiller en cuatro conciertos conmemorativos en Nueva York y en Nueva Jersey, en honor de quienes perdieron la vida durante los ataques del 11-S y en los esfuerzos de rescate que le siguieron.

Luego de la apabullante derrota al partido democratacristiano alemán CDU en el propio estado natal de la Canciller Angela Merkel, en Alemania oriental, el gobierno de Merkel está también contra las cuerdas. Es esencial que se lleve a cabo una viraje en la política económica de Alemania, y eso solo puede ser posible en una situación post-Merkel y post-Schaeuble. La crisis del Deutsche Bank se hace cada vez más obvia, y los comentarios que trazan un paralelo entre la situación del Deutsche Bank hoy día, y la de Lehman Brothers en vísperas de su bancarrota, como lo señala el portal Thestreet.com y otras publicaciones financieras.

Hemos llegado a un momento verdaderamente histórico. Los líderes que representan a la mayoría de la población del mundo se están uniendo en torno a un nuevo paradigma de colaboración, orientado hacia el futuro, y la serie de reuniones cumbre que se inició en Vladivostok y siguió luego en Hangzhou y Laos, han adelantado la causa más allá de las expectativas.