El Congreso debe mantenerse en sesión para aprobar las leyes Glass-Steagall y JASTA

19 de septiembre de 2016

19 de septiembre de 2016 — Obama tiene hasta este viernes 23 de septiembre para vetar el Proyecto de Ley JASTA, y la expectativa es que lo vete al último momento, esperando que las cámaras del Congreso hayan levantado las sesiones para entonces, y ya no puedan invalidar su veto. Su esperanza es que será más fácil para él lograr los votos que necesita en contra del JASTA cuando el Congreso reanude sus sesiones después de las elecciones; tal vez espera que una Hillary Clinton electa como Presidente se le una para negarle la justicia a las víctimas del 11-S.

Al informar sobre estas posibilidades, el periódico Politico del 16 de septiembre y el New York Times del 15 de septiembre, señalaron que el ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Adel al-Jubeir, ha estado en Washington, DC, comprando senadores, y señalan a a Bob Corker (republicano de Tennessee) y a Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), como algunos de los que particularmente estarían dispuestos ha cambiar su voto bajo presión.

Las declaraciones de Lindsey Graham, luego de que se reunió con al-Jubeir, son particularmente corruptas y absurdas. Como lo ha caracterizado a Graham frecuentemente el ex funcionario de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) Patrick Lang, en su sitio electrónico: "esa vieja dama de Carolina del Sur".

Graham le dijo a Politico que "es una situación muy delicada. Nadie quiere que lo vean como que se opone a que haya justicia para las familias del 11 de septiembre, pero al final del día, tenemos un mundo que manejar, y en este momento preciso, el mundo no está bien manejado".

Lyndon LaRouche respondió: "Esa es una buena posición; esa es la realidad. No está bien manejado en absoluto. La réplica es que, obviamente el Presidente de Estados Unidos está fregando todo. El Presidente de Estados Unidos está actuando como un agente para impedir cualquier acción".

"Esa vieja dama de Carolina del Sur", Graham le explicó más ampliamente al New York Times sus órdenes de al-Jubeir. "Nos dejaron muy claro que esto es un acto hostil. Que esto es una situación extraña. Las familias del 11 de septiembre es una de las prioridades en la lista de todo el mundo para ocuparse de ellas. Pero esto sucede en un momento en que Arabia Saudita considera que Estados Unidos no es un aliado confiable".

A lo que LaRouche dijo: "Esperábamos que Obama interviniera en este proceso. Es inevitable. Él es un farsante; siempre miente; miente en los tribunales, y está asesinando gente. Hubo un asesinato de personas en masa en la zona de Manhattan, y por lo tanto no podemos permitir que haya ninguna omisión de la ley en el caso del Presidente Obama. De otro modo, el pueblo de Estados Unidos e debe movilizar en contra de este Presidente. Queremos que se haga pronta justicia al respecto, y forzar esta cuestión; no los dejen que se lo lancen de aquí para allá como si fuera pelota. El Presidente tiene prohibido tratar de suspender el proceso".

El Congreso debe mantenerse en sesión hasta que haya aprobado la Ley Glass-Steagall. Si el Congreso suspende las sesiones y solo regresa hasta noviembre, eso deja todo el mes de septiembre y de octubre para que el sistema se desintegre; el Deutsche Bank está al borde del abismo en estos momentos, y nuestros informes dicen que el Deutsche Bank será el tema central de la agenda de la reunión anual del FMI,si es que el Deutsche Bank y este sistema duran para entonces.

"A estas alturas la gente sabe que el Presidente es un tramposo de quien no se puede confiar en absoluto; ya han visto demasiado. Este Presidente no vale nada de nada cuando de honestidad se trata; no se le debe permitir que se salga con la suya en este tipo de bellaquería que anda haciendo. Muchas vidas dependen de esto. Tenemos que llevar esto hasta el final de manera pertinaz, porque el asunto está listo", concluyó LaRouche.