Obama y Blair reciben otro contundente revés; esta vez en Colombia

3 de octubre de 2016

3 de octubre de 2016 — El plebiscito colombiano por la “paz” con el grupo narcoterrorista de las FARC—que durante todo este tiempo no ha sido más que un plan británico apenas disimulado para legalizar las drogas y que se esperaba se aprobara abrumadoramente por un margen de 2 a 1—fue derrotado contundentemente por la población colombiana, que votó 50.21% por el “no” contra 49.78% por el “si”. El diario Washington Post de hoy informó en un tono completamente compungido que “los colombianos votaron en contra del acuerdo de paz, en una reacción violenta estilo Brexit que desafió las predicciones de los encuestadores y que dejó llorando a los izquierdistas que apoyaban el acuerdo”.

Entre los que estaban llorando más ruidosamente hoy se encontraba Tony Blair, el viejo padrino político del Presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien arriesgó todo en el proceso de “paz” y perdió. También Obama amaneció llorando hoy dado que su gobierno patrocinó, organizó, promovió y cabildeó a favor del acuerdo a cada paso, desde años atrás. El acuerdo final se firmó hace unas cuantas semanas, en un acto que contó con la sonriente presencia del Secretario de Estado de Obama, John Kerry, el Presidente cubano Raúl Castro, el Presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski (PPK) y el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, entre otros. “Los resultados del domingo” se queja el Washington Post, “representan también un revés para Estados Unidos y el gobierno de Obama”, que llegó hasta ofrecer sacar a las FARC, que es el cartel de la cocaína más grande del mundo, de la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado, para permitirle a los bancos estadounidenses hacer negocios con ellos.

Por allá por junio de 1999, el presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York, Richard Grasso, se reunió en territorio de la jungla colombiana controlado por las FARC, con el entonces jefe de finanzas del grupo narcoterrorista, Raúl Reyes, para discutir “inversiones mutuas”. Los dos hombres fueron fotografiados dándose un abrazo caluroso y fraternal; que el movimiento de LaRouche hizo famoso internacionalmente como el “abrazo de Grasso”.

El 5 de febrero de 2016, la EIR resumió lo que realmente está detrás del “acuerdo de paz”:

“En el 2014, el liderato de las FARC, que controlan extensas plantaciones de marihuana, coca y amapola en el campo colombiano, propusieron en la mesa de negociaciones que el gobierno aceptara que el Estado identificara posibles usos industriales y artesanales de estos narcóticos y que ‘regulara la producción y mercadeo de hojas de coca, amapola y marihuana’. En diciembre pasado, Santos dio los primeros pasos en este sentido, firmando un acuerdo por el cual se legalizaba el cultivo, procesamiento, investigación y desarrollo y exportación de la mariguana ‘medicinal’. El plan es convertir las exportaciones de marihuana en una ‘industria’ tan grande como la de las flores o los alimentos, le dijo el Ministro de Salud de Colombia al noticiero Bloomberg en enero. El 3 de febrero, la compañía PharmaCielo —una compañía canadiense controlada por antiguos ejecutivos de la nefasta compañía británica Philip Morris y el especulador James Rogers, cofundador junto con George Soros del Fondo Quantum— presentaron una solicitud para empezar a cultivar y producir marihuana en Colombia. George Soros sostuvo una ‘reunión muy larga’ con Santos en el 2012 para coordinar la operación”.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        


Presidente Kuczynski del Perú defiendo a los narcos de las FARC

3 de octubre de 2016 — El Presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), quien ha pasado la mayor parte de su vida como prominente banquero de Boston, participó orgullosamente en la ceremonia de la firma del acuerdo de "paz" con las FARC, el cual fue rechazado por la población colombiana en el contundente plebiscito de este domingo 2 de octubre. En la ceremonia de la firma, PPK explicó a los periodistas por qué favorecía el acuerdo con las FARC, el cual hubiera legalizado de facto el narcotráfico:

"Yo soy una persona liberal. Si quieren fumar su troncho [marihuana], y sé que no les gusta que se diga eso, no es el fin del mundo... la droga dura si es algo bien grave", dijo PKK.

PKK luego trató de hacer una diferencia entre las FARC y el grupo narcoterrorista peruano Sendero Luminoso, que también están metidos en el narcotráfico. "Sendero Luminoso tenía una ideología muy pronunciada, hiperdestructiva; mataban campesinos inocentes. Las FARC están en otra cosa; están en el 'business', en el negocio de la droga. Eso lo van a ir dejando. De repente no inmediatamente, pero poco a poco, y eso va a cambiar la fisonomía de esta región", dijo.