Desestabilizan al gobierno etiope en reacción al desarrollo respaldado por China

5 de octubre de 2016

5 de octubre de 2016 — La desestabilización del gobierno etiope, que empezó hace unas semanas, continúa. Etiopía se ha convertido en un blanco porque es uno de los aliados claves en África de la iniciativa china de Una Franja, Una Ruta. Están alimentando las tensiones étnicas en el grupo étnico Oromo, el segundo más grande en el país. En el último incidente, un festival cerca de la capital degeneró en una estampida debido a provocaciones.

"Como resultado del caos, se perdieron vidas humanas y varios heridos fueron hospitalizados" dice el comunicado del gobierno, sin dar cifras. "Los responsables tendrán que enfrentar la justicia".

En un discurso televisado nacionalmente, el primer ministro Hailemariam Desalegn dijo que los agitadores ocasionaron "un caos planeado" que llevó a que la gente cayera en barrancos, encontrando la muerte. Negó informes de que las fuerzas de seguridad habían disparado, y más bien elogió los "grandes esfuerzos" de las fuerzas de seguridad para proteger al público, y prometió llevar a los culpables ante la justicia.

Merera Gudina, presidente del Congreso Federalista Oromo de oposición, sostuvo en una declaración dada a Reuters que habían muerto 50 personas. Acusó a la policía de usar gases lacrimógenos y de disparar al aire para dispersar a los manifestantes antigubernamentales.

¿Quién es Gudina y dónde hizo estas declaraciones? Hizo sus declaraciones en Washington, que ha convertido en su hogar, después de que lo convirtieron en un becario de Democracia Reagan-Fascell en la Fundación Nacional para la Democracia (NED por siglas en inglés), que es la institución a cargo de la política del "cambio de régimen" en el arsenal de Obama. La mayoría de los dirigente de oposición cuyas declaraciones se difunden, viven en Estados Unidos, en donde la NED, Harvard u otras instituciones de élite les han proporcionado posiciones muy finas.

La entrevista de Gudina con Reuters no es nada nuevo. Ha sido entrevistado muchas veces por la "Fundación Thomson Reuters" que financia la promoción del "Imperio de la Ley". El nombre de la fundación Thomson viene del grupo canadiense Thomson Corp., que compró Reuters en el 2008. La junta de directores de la fundación está llena de directivos bancarios y compañías de inversiones.

Por supuesto, el momento de estas provocaciones es preciso: Xinhua informó que el 5 de octubre estaría listo para entrar en operaciones el ferrocarril construido por China que liga la capital etiope con el puerto de Djibouti y será en el primer ferrocarril electrificado moderno de África. La electrificación, que es mucho más barata que usar locomotoras de diesel, es posible debido a las inversiones del gobierno en grandes proyectos de energía hidráulica. El ferrocarril ya se ha venido utilizando desde junio pasado para llevar suministros alimenticios de emergencia a zonas afectadas por la sequía.

El ferrocarril de 753 kilómetros está diseñado para correr a una velocidad de 120 km por hora. Costará $4 mil millones de dólares. Fue construido por China Railway Group y China Civil Engineering Construction Corp. Este nuevo ferrocarril reducirá el tiempo de transporte de Djibouti a la capital etiope ¡de 7 días a 10 horas!

"El ferrocarril se construye conforme a las normas tecnológicas ferroviarias chinas a la vez que se tienen en consideración las condiciones nacionales de Etiopía y Djibouti", le dijo el gerente del proyecto de China Railway Group, Zeng Deli a Xinhua. Tomó seis años la construcción del ferrocarril que hasta para los estándares chinos, podría considerarse como un milagro, dijo Zeng.

El proyecto necesitó de 20,000 trabajadores para completar una sección específica del ferrocarril. Era imposible cubrir estos puestos solo con chinos, dijo Fu Xun, otro gerente del proyecto con el China Railway Group; por lo tanto, los equipos chinos entrenaron a más de 15,000 trabajadores locales en el transcurso del proyecto.

El ancho de vías internacional moderno corre paralelo a los ferrocarriles decrépitos con ancho de vías de un metro construidos hace más de 100 años por los europeos. Más del 90% de las importaciones y exportaciones de Etiopía (en particular energía y alimentos) pasan por el puerto marítimo de Djibouti. Hace mucho que está rebasada la capacidad del sistema ferrocarrilero actual. Además de ser un transporte rápido, las firmas chinas tienen aspiraciones aún más grandes. Es decir, el ferrocarril va a servir como un catalítico para el desarrollo económico nacional de Etiopia.