Devastación que dejó el huracán Matthew en Haití es el legado de muerte de Obama

14 de octubre de 2016

14 de octubre de 2016 — Si en febrero del 2010 Barack Obama hubiera seguido las recomendaciones de Lyndon LaRouche para reconstruir Haití luego del espantoso terremoto que devastó la isla en enero de ese año, hoy Haití no enfrentaría la catástrofe que dejó el paso del huracán Matthew el 4 de octubre.

Partes del país fueron eliminadas del mapa, se estima que miles de personas fallecieron, aunque dado que en varias zonas no hay comunicación ni forma de transporte, el saldo de mortandad muy posible mente supere ese número. La epidemia de cólera, la cual se podía predecir y se pudo haber evitado en octubre del 2010, una vez más acecha a la isla, y en particular afecta la zona sur del país que fue golpeado por el huracán más fuertemente. Se informó ya de 13 muertes por cólera; pero si se contamina el agua potable con las aguas negras como resultado del huracán, esta cifra puede crecer rápidamente. Es imposible tener una idea de cual es la situación del cólera en las zonas más remotas a las que todavía no es posible llegar.

Paul Andre Dunbar, embajador de Haití ante las Naciones Unidas en Ginebra, hizo esta descripción de la situación: "No se trata de una población de rodillas sino en el suelo, frente a la atrocidad del huracán Mathew".

La ayuda internacional ha estado llegando por goteo; no lo suficientemente rápido como para hacer frente a la falta de agua potable, medicinas, y albergues que se necesitan para 2 millones de personas afectadas. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) está rogando la ayuda insignificante de $120 millones de dólares. Llegar a las zonas más remotas es casi imposible, ya que la infraestructura ya precaria de por sí, se ha colapsado. La agencia Associated Press informó que en las zona más al sureste de Haití, a una semana de que el huracán pasara por la isla, los médicos todavía están a la espera de medicinas.

La destrucción del 80 al 10O% de las cosechas de alimentos en algunas zonas plantea la amenaza inmediata de la hambruna, según Alexi Masciarelli, del Programa Mundial de Alimentación, según informa RT. "En algunas zonas he visto, que esencialmente desapareció todo, sea que fuera una pequeña producción de subsistencia para varias familias o de producción agrícola verdadera", afirmó. El Presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, se refiere a la "destrucción apocalíptica" causada por el huracán, y advierte que se necesita ayuda de emergencia ya, pero que también hay que establecer medidas para llevar a cabo un desarrollo económico a largo plazo, lo cual no se hizo después del terremoto del 2010.

El programa de "reconstrucción" de Haití consistió en la construcción de hoteles de lujo y plantas de ensamblaje de trabajo esclavo "mejoradas". "Lo preocupante ahora es que si no tomamos medidas ya para el largo plazo... en tres o cuatro meses, cuando ya no lleguen los alimentos de emergencia, vamos a tener una verdadera hambruna".