Filipinas: unámonos ahora al BAII; botemos el PPP de Obama

18 de octubre de 2016

18 de octubre de 2016 — El Secretario de Finanzas de Filipinas, Carlos Dominguez III, le dijo la semana pasada al periódico Inquirer (aunque se publicó el 17 de octubre) que el gobierno de Duterte le hizo un llamado al Senado para que ratifique esta semana la membresía del país en el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, antes del viaje de Duterte a China a fines de esta semana. También dijo que el gobierno planea invertir $160 mil millones de dólares durante el sexenio de Duterte.

Hace dos semanas Dominguez la había dicho a un público en Washington que si Estados Unidos recorta sus inversiones en las Filipinas, pues lo sentía por EU, pero eso no era un problema para Filipinas, dado que hay muchas otras naciones que esperan ansiosas invertir en la nación ahora que tiene un gobierno a favor del crecimiento económico.

Dijo que esperaba que la membresía en el BAII les ayudaría a "cerrar la enorme brecha en obras públicas que ha obstaculizado a la economía local", y podría "liberar el financiamiento para todos los otros proyectos que le gustaría emprender al gobierno, ya sea un nuevo proyecto ferroviario, la expansión de la anticuada red carretera o nuevos aeropuertos".

El sometimiento al saqueo imperialista estadounidense de la nación desde el derrocamiento de Ferdinand Marcos en la década de 1980, ha dado como resultado un empobrecimiento en masa, un déficit enorme en la infraestructura y la electricidad más cara en toda Asia.

Lo que es más importante, Dominquez atacó violentamente la política que trata de imponer Washington conocida como la Asociación Pública Privada (PPP por siglas en inglés), que no es más que un artilugio para dejarle la infraestructura al sector privado, pero con acceso a los fondos públicos. Dijo que el gobierno de Aquino (un títere de Obama, tanto económica como militarmente en relación a la política de Obama de confrontación con China) "usó escenarios de costos de endeudamiento incorrectos para evaluar los proyectos del PPP, entre ellos la suposición de que las compañías del sector privado serían capaces de financiar proyectos de infraestructura de una manera más barata debido a consideraciones sobre su eficiencia. Siempre suponían que el sector privado sería un 15% más barato que el gobierno. ¿Por qué habría de ser así?". Señaló algunos proyectos específicos anteriores que el gobierno pudo haber realizado de una forma mucho menos costosa que las firmas privadas.

Dominguez también denunció la política de Aquino de seleccionar para los proyectos del PPP a las compañías que ofrecían los mayores pagos (sobornos) por adelantado.