Obama intensifica su desquiciada "política de tierra arrasada" contra las relaciones con Rusia

18 de octubre de 2016

18 de octubre de 2016 — La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, afirmó sin rodeos el 13 de octubre que "el actual gobierno estadounidense ha estado buscando una 'política de tierra arrasada' en las relaciones bilaterales", una caracterización que se sigue manifestando en las últimas locuras provenientes del gobierno de Obama.

En una entrevista del 14 de octubre para el programa dominical de la cadena de TV NBC Meet the Press, que se transmitió el domingo 16, el vicepresidente estadounidense Joe Biden, dijo que "le estamos enviando un mensaje" al Presidente de Rusia, Vladimir Putin, y "que será en el momento que nosotros escojamos, y bajo las circunstancias que tendrá el mayor de los impactos", de acuerdo a los extractos de la entrevista que la NBC dio a conocer por adelantado. Cuando le preguntaron si el público estadounidense sabrá que se ha enviado un mensaje, Biden respondió, "espero que no". Biden también dijo que no está preocupado de los estadounidenses duden del resultado de la votación del 8 de noviembre, porque Rusia no tiene la capacidad para "alterar las elecciones en lo fundamental".

Un artículo que publicó la NBC el 14 de octubre, titulado "La CIA prepara un posible ataque cibernético contra Rusia", completa lo que hay detrás de las amenazas de Biden. El informe exclusivo de la NBC cita a funcionarios anónimos de los servicios de inteligencia estadounidenses quienes afirman que "el gobierno de Obama tiene contemplada una acción cibernética secreta sin precedente en contra de Rusia como represalia por la presunta interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos". (Eso sí, como lo había señalado también Zakharova, no se ha presentado absolutamente ninguna prueba que muestre que Rusia está realmente detrás del jaqueo al Partido Demócrata y a las computadoras de Hillary Clinton).

La NBC informa que a la CIA se le dio la tarea de preparar las opciones para llevar a cabo el diseño de una operación clandestina cibernética de amplio alcance, diseñada para "avergonzar" y "hostigar" a los líderes del Kremlin. Sacaron de nuevo al almirante retirado James Stavidris para que dijera que Estados Unidos podría "dar a conocer los negocios financieros de Putin y sus socios", tales como transferencias de dinero a paraísos fiscales.

Luego el artículo de la NBC cita a dos ex funcionarios de la CIA que lanzan un balde de agua fría sobre todo este plan desquiciado. Le dijeron a la NBC que desde hace mucho tiempo, Estados Unidos le ha dado como tarea a la CIA preparar ese tipo de planes, pero cada una de esas veces han tenido que desistir de ellos. "Si lo que buscas es echar a perder sus redes, podemos hacerlo, pero entonces el asunto se nos vuelve, porque ellos pueden hacernos daños peores en otras localidades". Y añadieron que: "Ninguna de las opciones era particularmente buena, ni tampoco pensamos que alguna de ellas fuera particularmente efectiva... ¿Quieres que te reboten los cheques de Barack Obama? ". El ex subdirector de la CIA, Mike Morell, añadió que: "Ataques físicos en las redes no es algo que Estados Unidos quiere hacer, porque no queremos dejar sentado un precedente para que otros países también lo hagan, incluso contra nosotros".