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Los dos paradigmas en marcado contraste

19 de octubre de 2016
El Presidente de Rusia Vladimir Putin y el Ministro de Relaciones Exteriores Sergey Lavrov en pláticas con el Secretario de Estado de EU John Kerry. Diciembre de 2015. Foto: Kremlin.ru

19 de octubre de 2016 — Esta semana se llevan a cabo reuniones intensas de líderes políticos y militares europeos y estadounidenses en varios lugares de Europa, para discutir y planificar guerras, en Siria, en Iraq, en Yemen y en Ucrania. Y lo que está detrás de esas pláticas son los esfuerzos desesperados de Obama y de Londres para conseguir apoyo para una guerra contra Rusia y contra China. Cada vez más, los gobiernos e instituciones europeas se resisten a esa locura, pero Obama y su secretario de Defensa Ash Carter han planeado una serie de provocaciones que podrían desatar un proceso irreversible hacia la guerra, amenazando a la civilización misma con un holocausto nuclear.

Sin embargo, la enorme mayoría del mundo busca a China, Rusia e India, que se reunieron la semana pasada con sus socios del BRICS, Brasil y Sudáfrica en Goa, India, para iniciar no una guerra sino el desarrollo mundial, con proyectos ferroviarios de alta velocidad que conecten a las naciones por todo el Puente Terrestre Mundial; para firmar acuerdos para la construcción de plantas de energía nuclear y otros proyectos de infraestructura, y para colaborar en la exploración espacial; y para sacar de la pobreza a los millones de habitantes que la padecen en Asia, África y Sudamérica, y llevarlos a niveles de vida humanos, de la manera en que China ha sacado de la pobreza a 700 millones de personas.

¿Cuál paradigma determinará el futuro de la humanidad? En gran medida, eso se determinará en Estados Unidos. Mientras que el partido belicista moviliza sus fuerzas y el derrumbe irreversible del Deutsche Bank, saturado de derivados financieros, difunde el pánico por todo el sistema financiero occidental, el desastre del gobierno de Obama, y el odio de la población hacia Obama y a su clon Hillary Clinton, solo se oculta un poco por el espectáculo pornográfico de payasos que realizan los candidatos presidenciales y los medios enfermizos que los promueven.

Las elecciones que concebían los Padres Fundadores de Estados Unidos eran algo más que escoger a los representantes políticos; era una oportunidad para que la gente inteligente se dirigiera a la ciudadanía para educarla en los principios fundamentales del derecho natural, y sobre la misión de la nación para el futuro del mundo. Ese es el motivo por el cual las campañas de Lyndon LaRouche para Presidente durante tres décadas tuvieron un impacto profundo y duradero sobre Estados Unidos, a pesar de los relativamente pocos votos y a pesar de los ataques constantes del gobierno y de los medios masivos.

Nunca antes en la historia de Estados Unidos, la población a insultado tanto a los candidatos como en estas elecciones, aunque en muchos casos ninguno de los candidatos principales estaba calificado para el cargo. La población solo tiene una opción: votar por los principios, movilizar a la ciudadanía por las ideas de LaRouche, sus Cuatro Leyes, basadas en los descubrimientos profundos de Alexander Hamilton, y una restauración de la cultura y la música clásica.

Como decía Federico Schiller, debemos ser todos, al mismo tiempo, patriotas de nuestras naciones y ciudadanos del mundo. De este modo, los ciudadanos de todas las naciones pueden ayudar en la formidable tarea de revertir el descenso de Estados Unidos al infierno imperial británico, y poner de nuevo a esta otrora gran nación en línea con el paradigma del progreso humano.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


Se le quemó un fusible a Oxford: Dicen que ¡la infraestructura china va a destruir al mundo!

18 de octubre de 2016 — La Facultad de Negocios Said de la Universidad de Oxford publicó un informe el 12 de septiembre en donde alegan que ¡las inversiones colosales en infraestructura son la causa del inminente colapso de la economía china y son una amenaza para el mundo entero! Esta basura miserable, basada en las clásicas estupideces monetaristas británicas, es un reflejo claro del hecho de que los británicos están organizando en contra del optimismo generado por China por todo el mundo, lo cual le ha dado a las naciones la confianza para mandar al diablo a los británicos o para simplemente informarles que ellos son los que están muertos en vida.

El informe argumenta que, como más de la mitad de las inversiones en infraestructura de China no son redituables en sí mismas, entonces van a destruir a la economía. A continuación uno de los argumentos irracionales de uno de los autores del estudio, Atif Ansar, después de analizar "95 proyectos ferroviarios y carreteros grandes de China y 806 proyectos de transporte construidos en democracias ricas".

" 'De nuestros ejemplos, la evidencia sugiere que más de la mitad de las inversiones en infraestructura en China hechas en las últimas tres décadas, los costos son mayores que los beneficios que generan, lo que significa que los proyectos destruyen valor económico en vez de generarlo' comenta el Dr. Ansar. 'A menos que China cambie hacia menos proyectos de infraestructura pero de mayor calidad, el país se encamina a una crisis económica y financiera nacional causada por la infraestructura, que es probable se extienda por toda la economía internacional' ".

Aparentemente no se tomaron la molestia de leer (o lo ignoraron intencionalmente) los objetivos establecidos por la propia China sobre la infraestructura, que por su naturaleza son hamiltonianos. El retorno de los proyectos individuales no se puede medir en términos de los resultados finales del proyecto en sí, sino en el aumento en la productividad para la nación (o la región) como un todo, mediante el mejoramiento de la capacidad de transporte tanto industrial como individual, que es igualmente cierto para las inversiones en energía, agua, educación, servicios de salud, etc.

Los pomposos británicos alegan que el estudio, publicado en la revista Oxford Review of Economic Policy bajo el título "¿Las inversiones en infraestructura, llevan al crecimiento económico o la fragilidad económica? Evidencias de China", "disipan la sabiduría convencional de que China tiene una ventaja distintiva sobre otros países en la producción de proyectos de infraestructura a gran escala".

Y no esconden sus intenciones: el estudio concluye, según la presentación de la Universidad de Oxford "que un programa masivo de inversiones en infraestructura no es una estrategia de desarrollo viable para otros países en desarrollo como Pakistán, Nigeria o Brasil, que pudieran querer usar a China como su modelo de desarrollo económico".

Una cita del mismo informe: "Es un mito que China haya crecido gracias en gran parte a las fuertes inversiones en infraestructura. Creció gracias a las audaces reformas institucionales y de liberalización económica, y este crecimiento se ve ahora amenazado por las excesivas inversiones en infraestructura de baja calidad. La lección para otros mercados es que los planificadores deben poner más atención en la aplicación informática y las profundas reformas institucionales y ejercitar una precaución mucho más grande en distraer los recursos escasos en proyectos de infraestructura física de gran escala".

Por supuesto, la Universidad de Oxford ha estado insistiendo en esto desde hace mucho tiempo a nombre de la reina. Cuando Helga Zepp-LaRouche habló en un foro en Nigeria en 1997 sobre "El éxito de la reforma económica china y su significado para Nigeria; ¡el arma secreta de África para la paz!", después de ella habló un don de Oxford, el profesor Paul Collier, director del Centro para el Estudio de las Economías Africanas en Oxford. Luego de los evidentes retortijones que le causó al sujeto la visión de Helga, Collier respondió:"Hay charlatanes que andan propagandizando la prosperidad. Tengan cuidado de no aceptar ideas equivocadas". El entonces Presidente de Nigeria, General Sani Abacha, clausuró el foro identificando la perspectiva de Zepp-LaRouche como la que correspondía a las verdaderas necesidades de Nigeria.

Claramente este nuevo informe tiene la intención de alimentar el fuego de las campañas de cambio de régimen, tal y como ya se vio su aplicación este año en Brasil.



Si China puede erradicar la pobreza, ¿cuál es el problema con Estados Unidos?

18 de octubre de 2016 — El 17 de octubre, día designado desde 2014 como el "Día para erradicar la pobreza", el gobierno chino publicó un documento oficial titulado "El avance de China en la reducción de la pobreza y los derechos humanos". La agencia noticiosa Xinhua lo publicó completo en inglés, y es de lectura obligada. La estrategia china tiene como premisa el principio de que el propósito de un gobierno debe ser "esforzarse por el bienestar y la prosperidad común para todos", y de que solo erradicando la pobreza, puede un país garantizar "el derecho a la vida de las personas pobres".

La manera en que esto se aborda en el documento es lo que planteó China en la cumbre del G20 en septiembre: "El desarrollo es el enfoque fundamental para erradicar la pobreza". El trabajo documenta cómo ha logrado este enfoque resultados que muy justamente afirma que "van a figurar de manera prominente en la historia de la lucha de la humanidad contra la pobreza".

"Durante los últimos 30 años o más, desde el inicio de esta reforma... han salido de la pobreza más de 700 millones de chinos... El Informe 2015 de las Metas del Desarrollo del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) muestra que la proporción de personas que viven en extrema pobreza en China se redujo a la mitad, de un 61% en 1990 a menos de 30% en el 2002, y a 4.2% en el 2014. El número de ciudadanos que China ha sacado de la pobreza representa el 70% del total mundial".

Pero alcanzar la meta que el gobierno se ha impuesto de sacar a todos los chinos de la pobreza para el 2020, "será una nuez dura de romper", señala el informe. China tiene todavía 55.75 millones de personas, "el equivalente a toda la población de un país mediano", que todavía vive en pobreza extrema, y muchas familias que luchan para mantenerse fuera de la pobreza. Por lo tanto:

"Para el 2020, el compromiso del Estado es que la población rural pobre tenga acceso seguro a una alimentación adecuada y al vestido, a educación obligatoria, a servicios médicos básicos y vivienda; lograr un aumento de la tasa de crecimiento per cápita del ingreso disponible en las zonas rurales pobres, superior al promedio nacional; alcanzar índices de los principales servicios públicos básicos cercanos al promedio de los niveles nacionales; asegurar que la población rural que vive por debajo de los niveles de pobreza actuales y que todos los municipios pobres sean liberados de esa pobreza; y resolver los problemas de la pobreza regional".

En todos los frentes las estadísticas son impresionantes. Educación: solo en los últimos 3 años, se han construido viviendas para 300,000 maestros y se han proporcionado subsidios a más de un millón de maestros en las zonas rurales más remotas. Los programas para niños en preescolar han aumentado en un 30%, gracias a un programa de construcción de escuelas de preescolar. La tasa de crecimiento anual de inscripción en la universidad por parte de estudiantes de zonas rurales pobres se mantuvo por encima del 10%.

En la infraestructura básica: se han construido, desde el 2011, 330,000 kilómetros de vías rurales; se han reparado más de 7,700 embalses y canales en peligro, se han construido o reforzado más de 3,900 kilómetros de terraplenes en ríos; se han mejorado 14,500 kilómetros más de ríos pequeños y medianos. Se le ha garantizado agua potable a 115 millones de personas que viven en zonas rurales; y mucho más.

Comparemos la estrategia de China para "aliviar la pobreza por medio de la seguridad médica" con el final de los servicios de salud del programa de Obama:

"Se implementó completamente un seguro sobre enfermedades graves para los residentes urbanos y rurales, que cubre a más de mil millones de personas con un porcentaje de reembolso de no menos del 50%. Se creó un sistema de ayuda de emergencia para ayudar a las personas que sufren enfermedades graves, y el cuidado de salud universal se ha perfeccionado para cubrir las enfermedades más graves, reduciendo de modo significativo los costos médicos para los residentes rurales. Desde el 2012, el gobierno central ha asignado 79,400 millones de RMB para respaldar la construcción de infraestructura en 110,000 unidades de servicio de salud en zonas aquejadas por la pobreza. Se han implementado programas para dar enseñanza médica gratuita a estudiantes del campo que van a regresar a dar sus servicios en esas zonas, para enviar médicos generales a las clínicas en esas zonas del campo, para poner en contacto a hospitales de las zonas urbanas con hospitales en las zonas rurales y que tengan ayuda médica disponible, y para organizar a los hospitales estatales a que ayuden y apoyen a los hospitales de los municipios en las zonas golpeadas por la pobreza". [Puede leer la versión en inglés del informe en http://news.xinhuanet.com/english/china/2016-10/17/c_135760210.htm ]