Funcionarios rusos atacan a Obama y a los británicos por promover la guerra

21 de octubre de 2016

20 de octubre (EIRNS)—El embajador ruso ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin, respondió ayer con un duro contraataque ante las acusaciones de que Rusia es responsable de impedir que la ayuda humanitaria llegue a Alepo, planteadas por el vice embajador de Estados Unidos ante la ONU, David Pressman.

“Eso no es verdad,” dijo Churkin. “¿Por qué los militares estadounidenses se negaron a posicionarse a lo largo de la Ruta Castello, junto con soldados rusos, para asegurar el funcionamiento sin interrupción de esa arteria vital? ¿Qué fue? ¿Cobardía, o el deseo de inflamar las pasiones en torno a Alepo, no importa el costo?” Churkin denunció que la llamas del conflicto están siendo “artificialmente atizadas desde fuera. Existe una respuesta a la pregunta que hoy se hace, de quién tiene la responsabilidad, y se conoce en todo el mundo: los Estados Unidos y el Reino Unido, que realizaron una invasión a Irak y lanzaron, junto con algunos otros activistas, una campaña aventurera para lograr un cambio de régimen en Siria. Para lograr esa meta, no rehuyen el apoyo de grupos abiertamente terroristas”.

Ayer también habló ante la Duma rusa el vice ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Ryabkov, quien dejó claro que el gobierno de Putin no será amedrentado, ni intimidado, ni capitulará.

“Si Estados Unidos opta por imponer sanciones adicionales [en contra de Rusia] en desafío del sentido común y desatendiendo su propia experiencia, que ya ha sido bastante dolorosa para ellos, entonces encontraremos las medidas en nuestra caja de herramientas que tendrán un impacto doloroso, en particular respecto a la posición de Estados Unidos en el mundo”. Ryabkov dijo que Estados Unidos sigue amenazando a Rusia “a diario”, y “sigue con sus esfuerzos orientados a colocar su infraestructura militar cada vez más cerca a las fronteras rusas, formando alianzas antirrusas con sus aliados europeos”. Añadió que la respuesta rusa hasta la fecha has sido “estrictamente proporcional y adecuada”, y que “no ha sido guiada por emociones”, pero que eso podría cambiar hacia medidas “asimétricas” de ser necesario.

Ryabkov luego atacó duramente al gobierno de Obama por provocar la guerra: “Bajo el actual gobierno, [la política exterior de Estados Unidos] se volvió aún más arrogante, fuerte, y enfocado a tratar de imponer su voluntad sobre otros países... La Casa Blanca sólo se puede culpar a sí misma por los problemas que tiene en muchas partes del mundo, así como también por las dificultades en las relaciones con Rusia”.