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Obama está acabado; todo lo que puede hacer es empezar una guerra mundial

24 de octubre de 2016
A distancia, el destructor USS Momsen que porta misiles guiados, en el Mar de China Meridional, en julio de 2016. Foto: US Navy.

24 de octubre de 2016 — Este domingo 23 China se hizo eco de lo que ha venido diciendo Lyndon LaRouche desde hace meses: Obama está tan aislado y tan expuesto en el mundo que políticamente está acabado, pero como resultado de ello es mucho más peligroso, dado que su única opción (aparte de renunciar) es lanzar una guerra contra Rusia y China, una guerra que ciertamente significaría el exterminio nuclear de la mayoría de la especie humana.

El diario chino en inglés de circulación internacional China Daily, importante vocero del liderato chino, publicó una editorial el domingo 23 sobre la provocación estadounidense con el pretexto de la "libertad de navegación" del pasado viernes 21, con la cual Obama y su secretario de Defensa Ash Carter enviaron un destructor con misiles guiados a través de aguas territoriales chinas, sin aviso previo, cerca de las islas chinas Xisha (Paracelso) en el Mar de China Meridional. La editorial señala que Filipinas, con su nuevo y valiente Presidente Rodrigo Duterte, ha rechazado la política belicista de Obama para adoptar la política de cooperación con China para el desarrollo mutuo. Con el despliegue del destructor, señala la editorial, el cual violando el derecho internacional y las leyes chinas, Obama "le dice al mundo que no puede tolerar un Mar de China Meridional tranquilo, ni un Pacífico de Asia estable y en paz. Dado que ya no puede encontrar un títere alborotador y pendenciero, un Washington exasperado tiene que crear disturbios por si mismo".

China se concentra en el fracaso estratégico de la política belicista de Obama, mientras que el derrumbe económico creado por la política fracasada de Obama para apuntalar a Wall Street, en vez de desarrollar la economía real, es el otro aspecto de la ruina irreversible de Obama y la de su clon Hillary Clinton. El gobierno de Obama anda tratando desesperadamente de aplazar el crac del sistema financiero occidental hasta después de las elecciones presidenciales de EU, pasando por alto el desplome del banco alemán Deutsche Bank, el desmoronamiento del sistema bancario italiano, el impacto del voto Brexit, y el "contagio" que tienen sobre los bancos de Wall Street y de Londres todas estas crisis y otras más. Pero lo más siniestro es que Obama está empeñado en desatar una guerra antes de que salga del cargo, o incluso antes de las elecciones del 8 de noviembre, ya sea en torno a Siria, Ucrania, o quizás Corea, cualquier sitio que significaría guerra con Rusia y con China.

El blanco de ataque no es la mítica "agresión" de Rusia o China, sino precisamente todo lo contrario, el proceso de desarrollo que ya han puesto en marcha China y Rusia, el cual está llevando directamente a las naciones de todo el sector en desarrollo a la cooperación en el desarrollo de la Nueva Ruta de la Seda de China en una cooperación en que todos ganan, y que incluso llega hasta Europa, para ofrecer a las naciones europeas una alternativa a las guerras de la OTAN y a la desintegración de sus economías. Para hacer avanzar este proceso, el Instituto Schiller realizó la semana pasada dos conferencias, una en Essen, Alemania, y otra en Lyon, Francia. El propósito de ambas conferencias, que planteó la fundadora del Instituto Schiller Zepp-LaRouche, es llevar a Alemania y a Francia de nuevo a la tradición de Adenauer y de Gaulle, mediante la cooperación con Rusia y China. Essen y Lyon son dos puntos clave en Europa para los ferrocarriles de la Ruta de la Seda china, que ahora sirven para ampliar el comercio y la cooperación Este-Oeste. Las conferencias contaron con la participación de conferencistas de China, el Oriente Medio y de toda Europa, con representantes de instituciones de la industria, la ciencia y la ingeniería, y abordaron la urgencia de la cooperación mundial para restaurar la economía europea y del mundo Una cantante china de bel canto cantó canciones chinas y alemanas de Schubert, acompañadas ambas por instrumentos clásicos chinos, lo cual asentó el tono para compartir las culturas a través del proceso de la Ruta de la Seda.

Este mismo proceso está ocurriendo en Manhattan, a través del Proyecto Manhattan de Lyndon LaRouche, para reunir a las naciones a fin de abordar juntas las tares histórico mundiales que tiene la especie humana hoy día en esta encrucijada: consolidar una cooperación para reconstruir al mundo y aplastar el azote del terrorismo, o hundirse en una guerra mundial bajo los aspirantes a nuevos amos imperiales en la Tierra. Obama y sus controladores británicos han queda en evidencia y debilitados; ya es hora de hacerlos a un lado.