Trump gana rotundamente en una votación contra el desastre económico y la guerra

11 de noviembre de 2016

10 de noviembre de 2016 — Desde principios de la mañana del miércoles 9, los triunfos en las elecciones estatales lo colocaban por encima de los 270 votos que necesitaba en el Colegio Electoral, en una victoria que significa, como destacó Lyndon LaRouche en su momento, que “el mundo rechaza la tercera guerra mundial de Obama”. Esa amenaza recibió una aplastante derrota. Este es un acontecimiento con repercusiones internacionales.

Para la tarde del miércoles, la división en el Colegio Electoral era de 279 votos para Trump y 228 para Hillary Clinton. Estaban por confirmarse todavía los resultados en los estados de Arizona y Nueva Hampshire. El total del voto popular —todavía sin terminar de contarse— le da un estrecho margen a Clinton, pero esto no cambia el patrón de la victoria de Trump. Para medio día del miércoles, la votación a favor de Clinton totalizaba 59,786,251 a nivel nacional en contra de los 59,578,826 de Trump. Todavía no se tienen los totales, pero estas dos cifras suman aproximadamente menos del 53% de los votantes inscritos. En Estados Unidos, cada estado de la unión tiene una cantidad asignada de votos en el Colegio Electoral, de acuerdo a su población. Los estados de mayor población tienen más votos en el Colegio Electoral, y gana el que tenga más votos en el estado aunque la diferencia sea pequeña; asimismo, los estados de menor población tienen menos votos electorales, y aunque un candidato gane por una gran diferencia, solo obtiene los votos asignados al estado en el Colegio Electoral.

Hay muchos rasgos de la elección que sobresalen. En una visión preliminar:

Trump ganó en 29 estados y entre estos se incluye de manera más destacada la región de los Grandes Lagos y el Valle de Ohio, y el cinturón de la Franja del Óccido, es decir lo que fuera la franja industrial de EU que cubre desde Pensilvania, Ohio, Virginia Occidental, Indiana, Kentucky y Wisconsin. Ahí se han destruido las actividades manufactureras y otras relacionadas. Hillary dio por un hecho que los “demócratas” eran seguros en la región y ni siquiera se molestó visitar Wisconsin después de la convención demócrata.

Clinton ganó en el noreste. En el Medio Oeste, ganó en Minnesota e Illinois; y en el Oeste, ganó los tres estados del Pacífico, más Nevada, Colorado, Nuevo México y Hawai.

Obama queda, en efecto, “eliminado”. Obama hizo campaña por Hillary en los últimos días, y pidió que votaran por ella, para que fuera un voto que registrara su legado. En varios mítines, le decía a los asistentes, generalmente a los jóvenes afroamericanos, que él “consideraría como un insulto personal, un insulto a mí legado”, si no garantizasen que Hillary ganara de la manera en que habían votado por él. Y perdió.