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Trump y Putin pueden, y deben, aplastar el terrorismo en Siria y en el mundo entero

17 de noviembre de 2016
Soldados iraquíes durante un ejercicio de fuego simulado en Campo Taji, Iraq, 18 de noviembre de 2015. [DOD Photos]

17 de noviembre de 2016 — Luego de las productivas pláticas que sostuvo Trump con Vladimir Putin y con Xi Jinping esta semana, y del deceso político de los planes bélicos de Obama (y de Hillary), no hay motivo para que estas tres grandes naciones no puedan colaborar para aplastar la maquinaria terrorista patrocinada por los británicos y los saudíes en todo el mundo, comenzando con el EIIS y al-Nusra en Siria. “No hay otra forma de hacerlo”,dijo Lyndon LaRouche ayer. “Putin esta en el centro de todo esto. Eviten cualquier tipo de interferencia”.

La población estadounidense se está dando cuenta rápidamente de que la larga pesadilla de deterioro económico, la epidemia de drogas y suicidios, la guerra perpetua y la terrible amenaza de guerra termonuclear, podría terminar finalmente. Dieciséis años de Bush y de Obama están llegando a su fin. Todavía está por verse si Donald Trump va a hacer a un lado su populismo para implementar la Glass-Steagall y aplastar el poder de Wall Street sobre el gobierno y la economía de Estados Unidos, como prometió que lo haría. Eso dependerá de que el pueblo estadounidense se movilice en torno a una solución, no solo en torno al rechazo del mal de los últimos dieciséis años. Esa solución está ahora frente a ellos en la forma de las Cuatro Leyes de LaRouche: Glass-Steagall; restauración de la Banca Nacional; acabar con el monetarismo y favorecer un sistema crediticio hamiltoniano para financiar la infraestructura industrial y agrícola, la educación y la atención médica; la restauración del desarrollo científico, empezando con revivir el programa espacial de la NASA y ampliar significativamente la investigación de fusión nuclear.

Ayer se desplegó al Congreso de EU un equipo de organizadores de Nueva York, Baltimore y de Virginia, para exigir que no esperen a la toma de posesión de Trump, sino que actúen durante el tiempo que le queda a este Congreso para implementar la Glass-Steagall y las Cuatro Leyes. El Partido Demócrata está en un caos luego del golpe que recibió en las elecciones presidenciales y del Congreso, pero según indicios que han captado los organizadores del movimiento de LaRouche en todo el país, muchos demócratas se están dando cuenta finalmente del hecho de que Obama y Hillary se habían unido a los neoconservadores republicanos para servir no a la población estadounidense, sino a Wall Street y a su maquinaria de guerra. El rechazo de Trump tanto a Obama como a los neoconservadores republicanos y a sus planes bélicos, durante la campaña, creó un refugió para los demócratas que vieron la perversidad de la maquinaria asesina de Obama.

El “mundo unipolar” de los neoconservadores —como en la posición de Obama de que “nosotros ponemos las reglas”— ha resultado en el hecho del aislamiento total de Estados Unidos y sus aliados en la Unión Europea (UE) en todo el mundo. En Europa, luego del Brexit, las elecciones van en la dirección contraria a la dictadura de la UE y a favor de restaurar los vínculos con Rusia, como se vio en Bulgaria y en Moldova. El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía dijo hoy que su país está tan descontento con los líderes europeos que amenazan con sacarlos de la UE y de la OTAN, que están contemplando un referéndum sobre la relación de su país con la UE, o sea, un “Turkexit”.

La alternativa es muy clara. El Presidente de China Xi Jinping, con su "Nuevo Paradigma" centrado en el programa de la Nueva Ruta de la Seda, inició su gira por Sudamérica, en donde será recibido como huésped de Estado en Ecuador, Perú y en Chile esta semana, y asistirá a la reunión cumbre de la APEC en Perú. El Presidente de Ecuador Rafael Corea elogió el papel de China en la transformación de la economía física de su país durante los últimos diez años, y caracterizó la visita de Xi Jinping como "la visita más importante de cualquier jefe de Estado en la historia de Ecuador".

El mismo entusiasmo por un nuevo paradigma se puede ver por toda África y Asia. Por todas partes, la gente pondera un futuro en el cual Estados Unidos ya no amenace con guerras ni la subversión de las “revoluciones de color”, sino que se una con el BRICS, el BAII, la Nueva Ruta de la Seda, para construir un futuro para toda la humanidad. Este potencial se debe hacer realidad, en especial en los propios Estados Unidos. El espacio de oportunidad está ante nosotros, pero puede ser breve, y de consecuencias impensables si fallamos.