El partido bélico se mueve para impedir un reajuste en las relaciones entre Trump y Putin

23 de noviembre de 2016

22 de noviembre de 2016 — Josh Rogin informó el lunes 21 en el Washington Post que un grupo bipartidista de congresistas y senadores contemplan emprender acciones para bloquear cualquier intento serio de Trump por revalorar las relaciones con Rusia. John McCain y Lindsey Graham están enfocados en su oposición a un cambio hacia colaborar con Rusia. Están planeando encabezar una delegación de congresistas a Ucrania, Georgia y Estonia, para asegurarle a esos países que Estados Unidos seguirá siendo su aliado en contra de la "agresión" rusa. Van a sostener una serie de audiencias a principios de enero sobre las transgresiones rusas en Siria, los Estados del Báltico y en el área de la guerra cibernética. Según Rogin, Graham también intenta usar su presidencia en la Subcomisión de Asignaciones del Senado sobre Operaciones en el Exterior para financiar los esfuerzos de los aliados europeos para bloquear los avances de Rusia.

Ben Cardin, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, también presentó un proyecto de ley para aumentar el financiamiento a la Iniciativa Democracia Europea. También en la Cámara de Representantes se están preparando proyectos de ley para imponerle nuevas sanciones a Rusia.

La directora del Programa Europeo del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de la Universidad de Georgetown, Heather Conley, le dijo a Rogin que el Congreso se está moviendo preventivamente para limitar la capacidad del Presidente electo Donald Trump para moverse hacia la cooperación con Putin y Rusia. Y el Consejo Atlántico publicó un nuevo informe, donde detalla cómo ha trabajado Rusia abierta y encubiertamente para construir partidos políticos y facciones prorrusas en Europa, incluso en Gran Bretaña, Francia y Alemania. El ex ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Radek Sikorski, escribió una introducción en el informe del Consejo Atlántico, y escribe que cualquier apertura con Rusia está condenada al fracaso por el compromiso férreo de Rusia a explotar las debilidades de los sistemas políticos de occidente: "Los intentos flagrantes del Kremlin por influir y alterar las elecciones presidenciales estadounidenses deben servir como inspiración para un rechazo democrático".

Rogin destacó que Trump tendrá pocos aliados en este esfuerzo por mejorar las relaciones Estados Unidos-Rusia, entre ellos al senador Rand Paul y la congresista Dana Rohrabacher.