Ambientalistas suizos derrotados en su intento por clausurar la energía nuclear

29 de noviembre de 2016

29 de noviembre de 2016 — Fracasó el referendo nacional celebrado en Suiza este domingo 27 para forzar una salida acelerada del uso de la energía nuclear, con una votación de 54.2% en contra. De nuevo, las encuestan fallaron estrepitosamente, cuando pintaban un cuadro en donde los ecologistas ya iban ganando antes de las elecciones. Si hubiera triunfado el referendo que argumentaba que las plantas nucleares no eran seguras después de 45 años de estar operando, se hubieran tenido que cerrar tres de las cinco plantas de energía nuclear de Suiza (Beznau I y II; Muehleberg) en el 2017. Junto con las otras dos plantas de energía nuclear de Suiza, la tecnología nuclear proporciona una tercera parte del suministro de energía a nivel nacional.

Una de las redes claves que hizo campaña en contra de los verdes, la " Red Carnot-Cournot de consulta programática en tecnología e industria" desenmascaró la absoluta inviabilidad del sueño guajiro de los verdes y lo hizo de una manera tan efectiva que se mostró en los resultados electorales. Específicamente, la Red destacó que para reemplazar la energía nuclear se necesitarían no solo decenas de miles de millones de francos suizos sino también de varias décadas, lo que dejaría al país sin suministro de energía en el futuro inmediato por lo que incluso con las medidas más drásticas de ahorros de energía se tendrían que aumentar las tarifas eléctricas, según los pronósticos de los expertos.

También en el frente en contra de los ambientalistas, Irene Aegerter, ex vicepresidente de la Academia Suiza de Ciencias Técnicas, tuvo un papel destacado, con la organización "Mujeres en lo Nuclear" que ella fundó como una voz de razón y optimismo tecnológico, declarando provocadoramente: "Soy una verdadera ambientalista. Si verdaderamente te importa el clima y el medio ambiente, la energía nuclear es la única solución posible". Pocos días ante del referendo, expresó su optimismo de que no se iba a abandonar la tecnología sino que tarde o temprano regresaría como una opción atractiva, porque se están desarrollando nuevos sistemas de generación de energía nuclear en varios países y están por salir al mercado.

Cabe destacar que el voto "no" en contra de las visiones ambientalistas fue comparativamente mayor en los cantones de habla alemana de Suiza que en los de habla francesa; una bofetada también a los ambientalistas alemanes que esperaban que los suizos de habla alemana se unieran al frente antinuclear. También se podría producir una sorpresa similar en el referendo en Alemania, si las fuerzas influyentes se unen a la organización de LaRouche finalmente y lanzan una campaña agresiva por la tecnología nuclear y se enfrentan cara a cara los ambientalistas. Quizá los acontecimientos en Suiza también sirvan para echar a andar algo en Alemania.