Nuevas revelaciones sobre las investigaciones del FBI sobre el 11-S

21 de diciembre de 2016

20 de diciembre de 2016 — Un documento del FBI que se obtuvo gracias a una demanda bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) relacionado con el encubrimiento que hizo el FBI de la Comisión de Revisión del 11-S, muestra que cuando menos hasta octubre de 2012, el FBI todavía estaba buscando nuevas pistas sobre los conspiradores en los ataques del 11 de septiembre de 2001. El documento, que está tachado en muchas partes, lo obtuvieron abogados de la publicación Florida Bulldog, que también tiene otra demanda en base a la FOIA para que se publiquen más de 80,000 páginas de documentos del FBI sobre la familia saudí que vivía en Sarasota, Florida, y que tenía nexos con tres de los secuestradores.

Este lunes 19, el Bulldog publicó un informe detallado sobre los documentos obtenidos, escrito por el director de la publicación, Dan Christensen, y acompañado de fotos de los documentos mismos. Según los documentos del FBI, para octubre de 2012, se habían encontrado nuevas pistas sobre la red de apoyo saudí para la célula terrorista de San Diego, California; las pistas llegaban a Nueva York, a Copenhague, Dinamarca. Se identificó a dos individuos como facilitadores de los dos terroristas de San Diego, Khalid al-Mihdhar y Nawaf al-Hazmi: Osama "Sam" Mustafa y Mohdar Abdullah. Mustafa tenía una estación de gasolina en San Diego en la que trabajó al-Hazmi por un período de tiempo, luego de llegar a Estados Unidos directamente desde la reunión de planificación de Al Qaeda en Kuala, Lumpur, Malasia. Mustafa fue arrestado en Tampa, Florida, en mayo de 2012 por cometer un fraude con un cheque de tesorería, en un expediente que introdujo el despacho del fiscal federal en el estado de Virginia. Mustafa fue condenado un año después de la estafa de $17 millones de dólares, pero escapó mientras se encontraba libre bajo fianza y aún está fugitivo, según el documento del FBI. En 2014, fue sentenciado en ausencia a 20 años de cárcel.

El otro nombre identificado en el informe del FBI, Mohdar Abdullah, se identificó como un confidente cercano de los dos agentes de inteligencia saudí que actuaban como los "controladores" de al-Mihdhar y al-Hazmi: Osama Basnan y Omar al-Bayoumi. Ellos asignaron a Abdullah para que les facilitar "la vida cotidiana" a los dos secuestradores. Abdullah fue arrestado el 19 de septiembre de 2001, como sospechoso de complicidad con los secuestradores, pero eventualmente solo fue deportado cuando se declaró culpable de violar las leyes de inmigración. Mientras que estuvo en custodia en espera de la deportación, según el documento del FBI de 2012, se jactó de haber trabajado con los secuestradores de San Diego en el complot. El documento sugiere también que Abdullah estuvo en contacto con Anwar al-Awlaki, el clérigo radical nacido en Estados Unidos que fue asesinado en un ataque con un dron estadounidense en Yemen años después, en conformidad con el programa de asesinatos con drones del Presidente Obama.

Este documento, según los informes, es parte de un expediente del FBI mucho más amplio que están programados para ser publicados gracias a la demanda de la FOIA. Pero ya este solo documento muestra que las versiones de que la comisión que investigaba el 11-S habían terminado y que supuestamente mostraban que no había ningún apoyo de la monarquía saudí, son totalmente falsas, una mentira que el mismo FBI encubrió hasta ahora. El ex senador demócrata de florida, Bob Graham, y el abogado Sean Carter (en representación de las familias del 11-S) le dijeron a Dan Christensen que la existencia del documento muestra la magnitud del encubrimiento del FBI, ya que la existencia del documento se había ocultado hasta el momento en que se les obligó a darlo a conocer.