Comienza el nuevo Congreso de Estados Unidos, mientras que la verdad se cierne sobre la tierra

5 de enero de 2017

4 de enero de 2017 — Ahora que se juramenta el 115vo Congreso de EU, la verdad es cada vez más ineludible para cualquier ser humano, en el sentido de que tiene que haber un cambio en la política en Estados Unidos, para alejarse del derrumbe económico, de la guerra y de las mentiras. Varios grupos del Comité de Acción Política de LaRouche se hicieron presentes para la ocasión, para darle la bienvenida a los legisladores con los detalles de este cambio imperativo, en términos de lo que tienen que hacer ya: restituir la ley Glass-Steagall, y poner a Estados Unidos en rumbo a la productividad mediante un nuevo sistema de crédito y compromiso con la ciencia y el desarrollo económico.

Más aún, la luz de la verdad está abriendo huecos a través de la Gran Mentira favorita del gobierno de Obama, a saber, que el demonio de Rusia ha hackeado a Estados Unidos hasta en los más íntimos recintos. Primero, el diario Washington Post tuvo que reconocer su mentira y retractarse de lo que dijo la semana anterior de que Rusia había hackeado una instalación eléctrica de Nueva Inglaterra (en el estado de Vermont), lo cual amenazaba con apagones. Ayer el artículo de primera plana en el mismo WPost se titulaba “Aparentemente la instalación de Vermont no es blanco de ningún hackeo ruso”. El WPost había informado erróneamente que la instalación misma había sido hackeada, que el malware era intrínsecamente ruso; y que la instalación de Burlington Electric estaba en riesgo de sufrir un apagón. Nada de eso era cierto; todo era mentira.

Tengan en cuenta que este es el mismo Washington Post que junto con el The New York Times, dio origen a la aseveración de que Rusia había hackeado las computadoras del Comité Nacional Demócrata y de John Podesta, jefe de la campaña de Clinton, que sacaron los emails y se los dieron a WikiLeaks, lo cual supuestamente echó a perder su elección.

En este respecto, el fundador y director de WikiLeaks, Julian Assange, se ha pronunciado en contra de esa versión, y dijo que está mil por ciento seguro de que Rusia no proporcionó a WikiLeaks esos emails. “Podemos decir, lo hemos dicho repetidamente durante los últimos dos meses, que nuestra fuente no es el gobierno ruso, y no es parte de ningún Estado”. Esto y mucho más dijo Assange en una entrevista exclusiva que realizó la semana pasada Sean Hannity, de Fox News, cuya primera parte se difundió ayer 3 de enero a las 10pm. Esta es la primera entrevista por televisión por cable que da Assange, y sus comentarios que fueron difundidos con antelación, ya están captando una atención enorme en todo el mundo, lo cual ha causado estragos entre la pandilla de Obama, incluyendo a los rusófobos del Partido Republicano.

Estas revelaciones ponen de relieve lo que había señalado recientemente Lyndon LaRouche, sobre los últimos días de la presidencia de Obama: “Recuerden quien está detrás de Obama”. Se refería a la pandilla británica también moribunda de la City de Londres y Wall Street. Ahora bien, agrega LaRouche, en tanto que su sistema expira, y en tanto que no haya un cambio forzado en la política para extinguirlo, ellos son peligrosos y capaces de atrocidades.

En el sudoeste de Asia, miren hacia esa red con relación a los responsables de la matanza de Año Nuevo en Estambul. Las investigaciones de las autoridades turcas y los gobiernos de Asia que cooperan con ellas, siguen en marcha y en secreto, pero LaRouche señaló: Busquen la mano de las redes británicas-chechenias en esta atrocidad. Además de las “características” empíricas relacionadas con el incidente, está a la vista la realidad evidente del propósito perverso de ese acto, intentar sabotear la colaboración en marcha entre Turquía, Rusia e Irán para el cese al fuego en Siria, las pláticas en Kazajstán la próxima semana, la resolución política. Sin embargo, el viceprimer ministro turco Numann Kurtulmus, aseveró ayer que Turquía seguirá resuelta en sus compromisos al respecto.

El mismo día que ocurrió el asesinato en masa en el Sudoeste de Asia, el espacio del viejo “Gran Juego” del imperio británico, con todas sus décadas de derramamiento de sangre, en el este de Asia se llevó a cabo el discurso anual de la víspera de Año Nuevo que dio el Presidente de China, Xi Jinping, quien declaró explícitamente la verdad de que la humanidad puede actuar a modo de vivir en paz en el mundo. Luego de repasar los logros de China en el 2016, en especial en el espacio exterior, de la iniciativa de Una Franja, Una Ruta, y de los 10 millones de ciudadanos que salieron de la pobreza este año, Xi concluyó diciendo:

“El pueblo chino ha creído siempre de que el mundo es una mancomunidad. Nosotros los chinos no solo aspiramos a vivir bien nosotros solos, sino también esperamos que la gente en las demás partes del mundo lleven una vida decente. Al presente, la gente en ciertos países y regiones todavía batallan en guerras y turbulencia; muchos sufren de enfermedades y desastres. Nosotros esperamos sinceramente que la comunidad internacional haga esfuerzos concertados, para trabajar en la convicción de que la humanidad comparta el mismo destino como comunidad, y hagamos nuestro planeta un lugar más pacífico y próspero para vivir”.