Sergey Lavrov: son los dirigentes de Europa Occidental los que trataron de influir en las elecciones, no Rusia

21 de enero de 2017

20 de enero de 2017 — En conferencia de prensa en Moscú el jueves 19 con el Ministro de Relaciones Exteriores de Austria, Sebastian Kurz, y el Ministro del Exterior de Rusia, Sergey Lavrov, se produjo el siguiente intercambio:

Pregunta: Últimamente, los medios occidentales bullen con artículos sobre el Kompromat (materiales comprometedores), filtraciones, sustos con los espías e historias plantadas. Se menciona a Rusia y se le acusa no solo de ataques de hackeo sino de casi todo. ¿Podría comentar sobre esto?

Sergey Lavrov: Francamente, ya nos estamos empezando a cansar de hablar sobre el asunto de la interferencia rusa en los asuntos internos de Estados Unidos, en particular la campaña electoral que concluyó con la elección de Donald Trump como Presidente. Debido a que siguen resurgiendo estas acusaciones sin base, infundadas, calumniosas, quisiera decir que el cinismo de la situación es que los que nos están acusando son quienes en realidad fueron los que interfirieron activamente en la campaña electoral.

Rusia ha afirmado repetidamente que estamos preparados para trabajar con cualquier Presidente que el pueblo estadounidense elija conforme a la ley de E.U... Sin embargo, a diferencia de nosotros, diversos dirigentes de países aliados a EU hicieron campaña abiertamente a favor de Hillary Clinton. La Canciller alemana Angela Merkel, el Presidente francés Francois Hollande, la Primera Ministro del Reino Unido, Theresa May, y dirigentes de otras naciones europeas estuvieron metidos activamente en esto. Es más, además de hacer campaña directamente a favor de Hillary Clinton, funcionarios representantes de países europeos no tuvieron reparos en satanizar a Donald Trump. Por ejemplo, mi homólogo alemán, Frank Walter Steinmeier lo llamó, si mal no recuerdo, predicador del odio. El Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido Boris Johnson llegó hasta decir que Donald Trump era inadecuado, y el entonces Primer Ministro de Francia, Manuel Valls, afirmó que el mundo entero rechazaba al candidato republicano. Y todo esto lo dijeron, no como un susurro en un grupo reducido, sino fuerte y claro para que el mundo escuchara.

Quizá es hora de admitir que no fue Rusia sino los aliados de Estados Unidos los que interfirieron burdamente en los asuntos internos de EU en la campaña electoral. A propósito, muchos de ellos todavía no se pueden controlar y calmar. Nosotros no interferimos en estas disputas. Nosotros, por cuestión de principios, nos mantenemos alejados de lo que está sucediendo actualmente en Estados Unidos, entre el gobierno saliente y el equipo de Donald Trump.

Sin embargo, los ataques de representantes del equipo de Barack Obama en contra del Presidente electo a veces simplemente parece pura hipocresía. Hace solo unos días, el 15 de enero, cuando, en entrevista con el The Times y Bild, Donald Trump expresaba su opinión sobre la política migratoria de Alemania, mi homólogo John Kerry dijo que esto era poco ético y agregó que era una interferencia en los asuntos internos de Alemania. Y esto lo dicien personas que trataban de sermonear a otros países, entre ellos Europa (por ejemplo, Barack Obama hizo campaña personalmente en contra del Brexit), no solo de palabras, sino que han interferido en los asuntos internos de otros países de una manera que está lejos de ser inocua, con el uso de la fuerza militar con el objetivo de un cambio de régimen. Por lo tanto, probablemente no se trata de una doble, sino de una triple moral. Nosotros creemos que quienes lanzan esas acusaciones en contra nuestra, tratando de poner la culpa sobre las espaldas de alguien más, por lo menos deberían de sonrojarse”.