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Londres y Wall Street están acorralando a Trump; hay que protegerlo

25 de enero de 2017
El sujeto postulado para Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, testifica en el Congreso este 19 de enero de 2017. Foto: CSPAN

24 de enero de 2017 — En el momento en que Donald Trump empieza su primera semana en el puesto como Presidente de Estados Unidos, el mundo occidental se encuentra en un peligroso estado de alboroto e indecisión, pero con un potencial extraordinario. La dirección que tomará la presidencia de Trump es incierta. Mientras que Trump hizo campaña en contra del papel de Wall Street sobre Obama y Hillary, y explícitamente planteó la restauración de la ley Glass-Steagall para poner fin al poder de Wall Street sobre el gobierno, su selección para Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, alegó en su audiencia de confirmación en el Congreso que ni él ni Trump quiere restaurar la Glass-Steagall, ya que, según dijo, interrumpiría “la liquidez y los mercados de capital”. Esto es particularmente absurdo, dado que nos encontramos en un momento en que todo el sistema financiero occidental enfrenta un derrumbe catastrófico de los $2 mil billones (o sea, un 2 seguido de 15 ceros) de dólares de la burbuja de los derivados, que no son más que deudas de casino que le chupan la sangre a la economía real.

“Trump está en problemas”, aseveró Lyndon LaRouche este lunes 23, y se refirió a su exposición a enormes deudas y acreedores que tratan de pedirle cuentas a nombre de la City de Londres y de Wall Street. “Tenemos que eliminar a los operativos sucios; necesitamos un operación de limpieza en Estados Unidos, que proteja a Trump y proteja al país”. LaRouche ha hecho un llamado al Congreso par que rechace el nombramiento de Mnuchin como Secretario del Tesoro, y para que restaure de inmediato la Glass-Steagall como primer paso necesario para restaurar la economía real del país.

Lo que está al descubierto es el poder de Wall Street sobre elementos importantes de ambos partidos políticos, como el ala derechista de los republicanos y sus colegas los demócratas de Obama, que han unido fuerzas para instigar la salida de Trump del cargo por cualquier medio que sea. Ya hay miembros del Congreso y de la comunidad de inteligencia que están “investigando” los nexos entre Trump y los individuos nombrados a formar su gabinete, con el gobierno ruso, aprovechando la histeria generalizada contra Rusia y Vladimir Putin que han generado previamente Obama y su entorno (quienes, como dijo Putin la semana pasada, “siguen diciendo adiós pero no se van”).

La revista London Spectator del 21 de enero publicó un artículo del corresponsal de la BBC, Paul Wood, titulado “¿Será asesinado Donald Trump, o destituido en un golpe, o solo enjuiciado políticamente?”. En ese sentido, el grupo financiado por Soros Citizens for Responsability and Ethics in Washington (Ciudadanos por la responsabilidad y ética en Washington, con el acrónimo CREW en inglés, que puede significar desde “pandilla” hasta “tripulación”) introdujo una demanda el lunes 23 en un tribunal de Nueva York, en la cual acusa a Trump de violar la prohibición constitucional que tienen quienes tienen un cargo público, de recibir “emolumentos” (pagos) de gobiernos extranjeros, y alegan que los funcionarios de gobiernos extranjeros que pagan un cuarto de hotel en el hotel de Trump, es lo mismo que obtener una paga ilegal, y lo mismo cuando un banco ligado a un gobierno extranjero le presta a una compañía de Trump.

No es de sorprender que el jefe de esta banda de CREW, David Brock, es la misma persona que encabezó la campaña de prensa llamada “Troopergate” contra el entonces Presidente Bill Clinton. Quien piense que Brock “cambió de bando”, es que no sabe nada de las maneras del imperio británico.

El hecho de que China y Rusia han puesto en marcha un nuevo paradigma para la humanidad, le ofrece la dirección necesaria al nuevo gobierno de Trump, y a Europa y Estados Unidos en general. El proceso de la Nueva Ruta de la Seda de China está llevando enromes proyectos de desarrollo de infraestructura y cooperación en ingestación científica y de exploración espacial, a toda nación dispuesta a participar; y está en pie el ofrecimiento a Estados Unidos para que se una y participe. Los rusos, mientras tanto, iniciaron la reunión en Kazajstán este mismo lunes 23, en donde se reunieron representantes del gobierno sirio y de los principales grupos de la oposición siria, para consolidar el cese al fuego que está en vigor en la horrenda guerra instigada por Obama en ese otrora bello país, con lo cual se inicia un proceso para el arreglo político de la crisis. Tiene posibilidad de funcionar, precisamente porque los británicos y su títere Obama no están participando, ni están ya en posición de exigir un cambio de régimen, en vez de cooperar en la lucha contra el EIIS y Al Qaeda.

Todos los acontecimientos en el mundo de hoy constituyen una mayor evidencia de que Lyndon LaRouche ha estado profundamente correcto, en cada pronóstico de la inevitable caída del sistema monetarista británico, y en el Nuevo Paradigma necesario para reunir al mundo en una nueva era de desarrollo, de cooperación científica y un Renacimiento basado en las mejores tradiciones de todas las grandes culturas del mundo. Es hora ya de que la gente de buena voluntad reconozca el papel singular de Lyndon LaRouche, y una esfuerzas en este momento preñado de la historia para llevar a cabo ese Renacimiento humano mundial.