Corresponsal de la BBC promueve comentarios sobre destitución de Trump, por asesinato, enjuiciamiento político o golpe de Estado

25 de enero de 2017

24 de enero de 2017 — En un artículo diseñado cuidadosamente y publicado en el Spectator de Londres el 21 de enero por el corresponsal de la BBC, Paul Wood, quien también está vinculado al equipo de expertos de la Fundación New America de Washington, DC, plantea que Trump no va a durar mucho como Presidente. Su encabezado es ilustrativo: “¿Será asesinado Donald Trump, o destituido con un Golpe de Estado, o simplemente enjuiciado políticamente?”

Wood inicia su artículo con una cita de Alexander Hamilton de 1788, para reforzar la idea de que Vladimir Putin manipuló las elecciones presidenciales para favorecer a Trump: “Los adversarios más mortales de los gobiernos republicanos”, escribe Hamilton, “surgen principalmente del deseo de potencias extranjeras por ganar una ascendencia impropia en nuestros consejos. ¿Cómo podrían lograr esto mejor que elevando a una criatura de su propia hechura a la suprema magistratura de la Unión?” Wood alega que la cita de Hamilton “describe inquietantemente al Washington actual”, y describe a Trump en “un modo Nixon completo... ¿Es concebible que, al igual que Nixon, finalmente se pudiera forzar la renuncia de Trump al cargo?”

No puede decirse que Wood sea un observador objetivo. El 12 de enero, escribió un artículo para darle credibilidad al “expediente” de 35 páginas sobre Trump fabricado por el “ex” agente del MI6, Christopher Steele, fabricado en complicidad con el entonces director de la CIA John Brennan.

Aunque protesta que, por supuesto, sería “absurdo” plantear la pregunta de que se pudiera sacar a Trump del cargo a solo unos días de su toma de posesión, Wood procede luego a describir las formas en las que esto pudiera suceder, empezando con los planes de la Comisión de Inteligencia del Senado de sostener audiencias “sobre los vínculos entre Rusia e individuos asociados con campañas políticas”. Si se probara que el equipo o amigos de Trump se reunieron con rusos para coordinar el hackeo de las elecciones, recita Wood tenebrosamente, no existe más que una palabra para eso, traición, “el primero y más importante de los ‘delitos graves y faltas leves’ establecidos en la Constitución como motivos para enjuiciamiento político”. Si la Comisión de Inteligencia del Senado no encuentra nada en el “caminito de migas” que se ha aportado hasta ahora, no habrá votación sobre audiencias de juicio político por parte de los republicanos en la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, agrega Woods. Pero, si sale algo más, “entonces todo es posible”.

Aunque insiste en que “casi nadie” en el Congreso habla sobre un juicio político, Woods cita los dislates de la demócrata Maxine Waters en contra de Trump, como “una de las pocas” que habla abiertamente “sobre la posibilidad”, pero agrega evasivo que “un alto asistente del Congreso” le había dicho que los demócratas de la Cámara de Representantes estaban esperando que pasara la toma de posesión “por razones tácticas”. Le dedica más espacio a la campaña de Robert Kuttner de The American Prospect para “echar a andar la causa popular por el enjuiciamiento político”. Kuttner está seguro de que él puede usar la cláusula sobre emolumentos en la constitución en contra de Trump, explica Wood, ya que prohíbe que personas que ocupen cargos oficiales reciban regalos de naciones extranjeras sin la aprobación del Congreso. Wood se explaya hasta la saciedad sobre todos los “qué pasaría si...”, que pudieran aplicarse; en donde los bancos extranjeros o diplomáticos o corporaciones encontraran formas de darle regalos a Trump.

Woods alega que mientras los sitios derechistas como Infowars de Alex Jones están advirtiendo sobre intentos de asesinato o amenazas de golpe de Estado en contra de Trump, él también escuchó algo similar en una fiesta de coctel “impecablemente liberal” de “intelectuales sobre seguridad nacional”, antes de las elecciones.

“Las conversaciones en Washington han cobrado una cualidad alucinante. El enjuiciamiento político, a pesar de ser una idea descabellada, no es la posibilidad más estrafalaria que se estaba discutiendo en este pueblo cuando el 45avo. Presidente tomaba posesión”.