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Ahora es cuando: A destruir al imperio británico de una vez por todas!

25 de enero de 2017
El Presidente Franklin Roosevelt con José Stalin y Winston Churchill, en Tehrán, Irán, el 29 de noviembre de 1943.

25 de enero de 2017 — Hay muchos que han dudado de Lyndon LaRouche durante los últimos 50 años y sus advertencias de que el imperio británico vive todavía, y todavía está dedicado a aplastar al Sistema Americano de Alexander Hamilton, John Quincy Adams, Abraham Lincoln, y Franklin Roosevelt. Pero ahora se ha demostrado que esas dudas son de lo más insensato, en tanto que los señores imperiales de la City de Londres y la monarquía británica han declarado, orgullosamente, que tienen la intención de acabar con cualquier esfuerzo por restaurar el Sistema Americano en su antigua colonia.

Los años de Obama resultaron en la toma del gobierno de Estados Unidos, por completo, por parte del sistema británico. El modelo de “libre comercio” de los británicos, contra el cual los próceres de Estados Unidos de América hicieron una revolución, logró eliminar todas las regulaciones y restricciones de Franklin Roosevelt contra Wall Street, y crearon una burbuja especulativa que llega a los mega billones. La británica guerra del opio contra China fue sustituida con creces en su perversidad con el establecimiento de “Narcotráfico, SA” de los bancos británicos y de Wall Street, y ha creado la peor epidemia de drogas en la historia de Estados Unidos, mientras que Obama se rehusó a encarcelar a los banqueros responsables del derrumbe financiero o del lavado de dinero del narcotráfico, y promovió abiertamente la legalización de las drogas. Se desmanteló la industria bajo la guisa del “libre comercio” y el fraude de que el carbón está destruyendo el planeta, todo ello patrocinado por la Fundación para la Vida Silvestre (WWF) del príncipe Felipe y demás fanáticos verdes. Bajo el mismo modelo imperial de atraso forzado, se acabó con la exploración espacial y con el desarrollo científico de la energía nuclear y de fusión. Se han emprendido guerras coloniales y perpetuas contra naciones que no eran ninguna amenaza a Estados Unidos, pero que estaban demasiado cercanas a Rusia o a China, utilizando las redes terroristas financiadas por la mancuerna británico-saudí, para tumbar gobiernos por la fuerza. Obama y sus patrocinadores británicos se preparaban para una guerra contra Rusia y China, con el enorme cerco militar que se tendió sobre ambas naciones euroasiáticas.

La amenaza a este control británico sobre Estados Unidos, que representa la derrota que sufrieron en noviembre Obama y Hillary, ha forzado ahora a los británicos a salir a la luz, dispuestos a matar para parar cualquier posibilidad de que el gobierno de Trump pueda restaurar la cordura. Para garantizar la supervivencia de la civilización en esta crisis, se les tiene que detener, y se tiene que destruir al sistema británico.

Vean lo sucedido en los últimos meses:

* Es sabido que toda la campaña de histeria para pintar a Donald Trump como un instrumento ruso, la dirigió el agente del MI6 británico, Chrisopher Steele, quien inventó un documento tan absurdo que incluso los mismos agentes británicos dentro de la comunidad de inteligencia estadounidense tuvieron que admitir que no podían confirmar nada de eso, a pesar del hecho de que ya lo habían filtrado al público.

* El 21 de enero, la revista Spectator de Londres publicó un artículo del corresponsal de la BBC, Paul Wood, titulado “¿Será asesinado Donald Trump, tumbado por un Golpe de Estado, o simplemente enjuiciado políticamente?”. Se debe recordar que existe la “tradición” a lo largo de la historia de Estados Unidos, de que las Presidentes estadounidenses que se han erguido contra el imperio británico son asesinados, por los británicos: Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy.

* En Nueva York se introdujo una demanda judicial para acusar al Presidente Trump de transgredir la Constitución por ser propietario de hoteles en los que ocasionalmente se aceptan a funcionarios de gobiernos extranjeros como huéspedes, lo cual supuestamente constituye un soborno al Presidente. El caso lo introdujo el grupo “Citizens for Responsibility and Ethics in Washington” (Ciudadanos por la responsabilidad y la ética en Washington) un grupo financiado por el notorio agente británico George Soros, el principal promotor de la legalización del narcotráfico en el mundo, de la eutanasia, las revoluciones de color y todo tipo de operaciones contra los gobiernos de Rusia y China.

Pero a pesar de la campaña de Soros contra Trump, a quien Soros ha tildado de “dictador en potencia”, un asociado de Soros, Steven Mnuchin, ha sido elegido por Trump como Secretario del Tesoro. Mnuchin trabajó en dos fondos especulativos enormemente financiados por Soros, además de que trabajó directamente para la firma Soros Fund Management en cierto momento. En su audiencia de confirmación ante el Senado, Mnuchin declaró de plano que él y Trump no apoyarían la restauración de la ley Glass-Steagall, a pesar del hecho de que Trump había prometido durante la campaña electoral restaurar la Glass-Steagall. En 2012, la Oficina de Relaciones Exteriores británica le informó a un economista estadounidense que visitó la City de Londres, que la aprobación de la ley Glass-Steagall —que en aquel entonces estaba bajo consideración en el Congreso gracias en gran medida a la actividad organizativa de LaRouche PAC— sería para Gran Bretaña un casus belli, una justificación para la guerra.

Esa guerra está ya en marcha. La posibilidad de que el nuevo gobierno de Estados Unidos rechace al sistema británico, a favor de la Glass-Steagall, y que busque la cooperación de Rusia para combatir el terrorismo, en vez de andar tumbando gobiernos soberanos por todos lados, y de unirse a China en el programa de la Nueva Ruta de la Seda para desarrollar a todo el mundo, no es seguro, pero ciertamente posible. Lo que se necesita es la movilización del pueblo estadounidense para reconocer la perversidad del sistema británico y aplastarlo, y proteger a Trump y a la nación del asalto contra la humanidad que está en juego ahora por parte de un desesperado imperio británico. Ahora es cuando.

Debemos movilizar al pueblo estadounidense para revivir el espíritu de la Guerra de Independencia contra el imperio británico, y por la defensa de la Unión que dirigió Lincoln, y de Franklin Roosevelt contra Wall Street. Se puede hacer, pero se tienen que despertar las mejores tradiciones de toda la historia de Estados Unidos. Te necesitamos a tí.