Informes de bancos europeos muestran que se avecina el desastre

9 de marzo de 2017

9 de marzo de 2017 — El informe de Bloomberg del 7 de marzo, que se enfoca en la incapacidad de los bancos europeos de generar crédito hacia la economía, presenta, además, un panorama completamente patológico del sistema financiero europeo que está al borde del desplome. Cuatro aspectos del informe dejan en claro qué tan muerta están las economías europeas y qué tan cerca están del colapso sus bancos que arrastrarían consigo a la City de Londres y a Wall Street.

Primero, los depósitos de las compañías europeas no financieras en los bancos, se elevaron en un extraordinario 18% en el 2016, y en $848 mil millones de dólares desde el 2014, a pesar de que esos bancos no están pagando intereses y en algunos casos están cobrando con tasas de intereses negativas en contra de esos depósitos. Las compañías, que perciben que no hay demanda ni perspectivas de actividad económica por ningún lado, están pagando para que les atesoren su efectivo en vez de emplearlo.

Segundo, los bancos mismos han depositado desde el 2014 a la fecha, una cantidad adicional por $1.16 billones en el Banco Central Europeo (BCE), calificándolo de “exceso de reservas bancarias”, a pesar de que le tienen que pagar al BCE por sus tasas de interés negativas para poder mantener sus reservas. No tienen uso para esos préstamos, al no ver tampoco ninguna demanda. Las políticas desquiciadas de austeridad presupuestal y económica por toda la Eurozona han eliminado la demanda de crédito y los grandes bancos hicieron el resto.

Tercero, los bancos más grandes en los países del “norte” de Europa y en Londres, también utilizaron los $1.8 billones que recibieron del BCE por la compra que hizo de sus bonos del 2014 a la fecha, igual que los $848 mil millones adicionales en depósitos de los clientes, para todo excepto para prestar. Sus préstamos aumentaron en solo unos $175 mil millones en ese período y todavía están por debajo del nivel del 2012. Aparte de capitalizarse ellos mismos con esto y pagarle a sus accionistas para apuntalar el precio de sus acciones, los 20 bancos más grandes de Europa aumentaron dramáticamente sus reservas en contra de pérdidas por préstamos malos, en un 27% solo en el 2016.

Estos bancos, como es lógico, siguen siendo poco rentables, y cada vez lo son menos. El ingreso de los 20 bancos más grandes de la Eurozona cayó en un 5% en el 2016 y sus ganancias netas se contrajeron en un 50%, a 33 mil millones de euros para todos los 20 bancos en su conjunto. Con fines de comparación, el Banco Wells Fargo, a pesar de un escándalo muy dañino, él solo obtuvo una ganancia de más de la mitad de esa cantidad en el 2016. Este es el problema fundamental que amenaza con hacer estallar la gigantesca burbuja de derivados del Deutsche Bank en cualquier momento.

Cuarto, continúa el flujo de capital, con tendencia a acelerarse, de los sistemas bancarios de países súper endeudados como Italia, España, Grecia y Portugal, hacia los bancos de los países más “fuertes”. Esto representa todo menos fortaleza; solo garantiza que uno de los sistemas de esos países súper endeudados sea el detonador de un estallido bancario generalizado; a menos que se reorganice rápidamente con los principios de la Glass-Steagall y se salve con las emisiones de crédito nacional para crear una demanda productiva.