La propuesta de supervisión bancaria de Hoening obtuvo amplia cobertura

15 de marzo de 2017

15 de marzo de 2017 — El lunes 13 el vicepresidente de la Corporación Federal de Seguros de los Depósitos (FDIC, en sus siglas en inglés), Thomas Hoenig, planteó en un discurso que dio en el Instituto de Banqueros Internacionales, en Washington, DC, una propuesta muy simple que consiste en adoptar solo uno de los elementos de la ley Glass-Steagall de 1933, aunque es un elemento esencial. La revista American Banker lo calificó como un “plan para modernizar la Glass-Steagall”, y el Washington Examiner lo calificó de un “relanzamiento de la Ley Glass-Steagall de 1933”, que separaba por completo la banca comercial de la banca de inversión.

Lo que dijo Hoenig es que “la propuesta no reduciría la capacidad de un banco universal para realizar cualquiera de sus actividades de cartera”, incluyendo las especulativas. Pero solo los depósitos de la banca comercial se podrían asegurar con el dinero de los contribuyentes a través de la FDIC. Propuso que las compañías financieras de Estados Unidos deben separar sus actividades de banca de inversión, y que pongan todas esas unidades en una compañía separada, con su propio consejo directivo y su propia gerencia y su propio capital. Esa entidad no tendría acceso al seguro de la FDIC.

La prensa internacional se hizo eco de esta propuesta. En la mayoría de los casos, las reseñas vinculan la propuesta de Hoenig al Presidente Trump y recuerdan que el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, reiteró el 9 de marzo que el Presidente sigue comprometido con la Glass-Steagall.

La reseña de la agencia de noticias financieras Bloomberg señala que “el Presidente Donald Trump ha preocupado a Wall Street por prometer que va a regresar la ley de la era de la Depresión, que separaba la banca de inversión de la banca de préstamos al consumidor, pero no ha ofrecido detalles de cómo sería su versión moderna. Ahora uno de los reguladores bancarios más importantes podría llenar el vacío”. El artículo de Bloomberg señala que Trump respaldó la Glass-Steagall cuando era candidato, y que el secretario de prensa de la Casa Blanca, Spicer, confirmó ese respaldo la semana pasada.

El diario Die Welt, de Alemania, y el Financial Times (FT), de Londres, también reseñaron la noticia y ambos destacan que a Wall Street no le gustó la idea.

En particular el FT, que es un vocero de la City de Londres, le da su propio giro para tratar de desechar cualquier idea relacionada con Glass-Steagall: “Es probable que la propuesta haga sonar la alarma en Wall Street, donde los símiles de JPMorgan Chase, Bank of America, y el Citigroup, han alegado que la división de los grandes grupos bancarios sería muy ardua e innecesaria. Los cabilderos de los bancos señalan que las instituciones a las que les fue peor en la última crisis fueron bancos dedicados únicamente a la línea comercial como el Countrywide y el Washington Mutual, y bancos de inversión solo dedicados a su línea, como Bear Stearns y Lehman Brothers”. Luego agrega el FT su línea cansona de que los cabilderos de la banca le aseguran a todo mundo que desde la última crisis, ahora hay una mayor supervisión de la Reserva Federal tanto de los bancos mixtos como los que funcionan por separado.

Hoening también propone que se elimine una gran parte de las regulaciones de la ley Dodd-Frank que introdujo Obama, y comentó que, antes de hacer pública su propuesta, les había informado sobre la misma a los dirigentes de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes y de la Comisión Bancaria del Senado.

Esto también molestó mucho a los cabilderos de Wall Street, quienes están circulando la fanfarronada de que “al fin y al cabo, el Congreso está muy ocupado en otras cosas y no se va a molestar en hacer reformas bancarias”. Vamos a ver.

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