La Nueva Ruta de la Seda, una verdadera “receta para la paz”: Wade Shepard en Forbes

22 de marzo de 2017

22 de marzo de 2017 — La revista Forbes del 19 de marzo publicó un artículo de Wade Shepard, donde presenta una excelente y detallada descripción de la iniciativa china de “Una Franja, Una Ruta”, y donde subraya que la propuesta de desarrollo global que planteó desde el 2013 el Presidente de China, Xi Jinping, es verdaderamente el nuevo nombre de la paz. Shepard ha escrito gran número de buenos artículos a este respecto, mientras viaja por los países que forman parte de la Nueva Ruta de la Seda.

Bajo el título de “Coopetition on the New Silk Road: A Recipe for Peace?” (La competencia cooperativa sobre la Nueva Ruta de la Seda: ¿Una receta para la paz?), Shepard destaca las “redes emergentes de corredores económicos, rutas de transporte mejoradas, zonas logísticas, puertos y centros de manufacturas, que van desde China hasta Europa, como parte de la Nueva Ruta de la Seda”.

Hablando con Shepard sobre el concepto de Xi Jinping de “todos ganamos”,Taleh Ziyadov, director del nuevo puerto de Bakú en Azerbaiyán, explica: “Este concepto del núcleo conector, va a integrar más estrechamente a la mayoría de estos países, y vamos a querer que los demás también tengan éxito. Porque si yo tengo buenos carreteras, un buen ferrocarril, buenos puertos, y si en Turkmenistán o Kazajstán o Georgia, no tienen la misma calidad de carreteras, sistemas ferroviarios o puertos, entonces yo voy a tener problemas”.

Shepard cita a Huang Jin, de la Universidad Nacional de Singapur, quién explicó una dimensión esencial del término “comunidad del Mismo Destino”, el cual ha empleado el Presidente Xi Jinping en repetidas ocasiones, y sobre todo ante la ONU. Se trata de un “nuevo concepto de seguridad colectiva, fundamentado en el desarrollo económico conjunto. De esto se trata la iniciativa de Una Franja, Una Ruta. Si han una dimensión política, esa dimensión consiste en tratar de encontrar una nueva forma de evitar la confrontación, tratar de encontrar un forma nueva de evitar la división de la comunidad internacional que aprendimos todos en los años de la Guerra Fría”.

La Nueva Ruta de la Seda, dice Shepard, “es una red de esfuerzos que se apoyan mutuamente, en donde el éxito o el fracaso de cualquiera de los proyectos depende del éxito o el fracaso de muchos otros”. Cita a Karl Gheysen, primer director ejecutivo del puerto seco Khorgos Gateway, en la frontera de Kazajstán con China: “Desde un punto de vista holístico general, esta es la creación de algo nuevo en logística. Esto es un concepto nuevo, todo un nuevo mercado. Los volúmenes serán más que suficientes para apoyar a todos los interesados, y en vez de competir, esto va a crear vínculos todavía más fuertes, ya que todos los proyectos se interconectarán; y eso es precisamente de lo que se trata la Nueva Ruta de la Seda; de interconexión”.

Shepard da detalles de muchos de los corredores ferroviarios, los puertos, carreteras, y otros proyectos de infraestructura que conectarán a los países a lo largo de la Ruta de la Seda, cuyo propósito es el beneficio mutuo de ellos, en vez de competir el uno con el otro. Hubo una vez, señala él, en que era insólito que un país invirtiera miles de millones de dólares para construir infraestructura en otro país, pero hoy eso es el procedimiento operativo normal.

“Estos enormes acuerdos de infraestructura se ven ahora como vínculos internacionales de ‘amistad’, que unen a los países a largo plazo, y funciona como una plataforma para una mayor cooperación política y comercial”.