La política de Estados Unidos hacia Assad se aleja del “cambio de régimen”

3 de abril de 2017

3 de abril de 2017 – El gobierno de Trump dio un paso este 31 de marzo para cumplir con su promesa de campaña de que Estados Unidos no librará ya más guerras de “cambio de régimen”, cuando el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, señaló claramente que el gobierno no busca la remoción del Presidente de Siria, Bashar al Assad. Durante la rueda de prensa diaria en la Casa Blanca este 31 de marzo, según las reseñas noticiosas, un reportero le preguntó a Spicer si el gobierno considera a Assad como el legítimo Presidente de Siria.

“Con relación a Assad, hay una realidad política que nosotros tenemos que aceptar en términos de donde estamos ahora mismo. Perdimos muchas oportunidades durante el gobierno anterior con respecto a Assad”, dijo Spicer. “Ahora nos tenemos que enfocar en derrotar al EIIS” (Estado Islámico, Daesh) agregó el mismo. “Estados Unidos tiene prioridades de fondo en siria e Iraq, y hemos dejado muy en claro que el contraterrorismo, en particular la derrota del EIIS, es la principal de las prioridades”.

El comentario de Spicer se había prefigurado ya en comentarios que hicieron el día anterior el Secretario de Estado Rex Tillerson, y la embajadora de EU en la ONU, Nikki Haley.

“Yo creo que..., el estatus de largo plazo del Presidente Assad lo decidirá el pueblo sirio”, dijo Tillerson en Ankara, capital de Turquía, el 30 de marzo, durante una conferencia de prensa conjunta con el Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu. Luego más tarde ese mismo día, la embajadora Haley emitió una declaración en respaldo de las declaraciones de Tillerson: “Uno elige sus batallas, y cuando vemos esto, se trata de cambiar las prioridades, y nuestra prioridad ya no es sentarnos allá y enfocarnos en tumbar a Assad”, dijo. “¿Pensamos que es un estorbo? Si. ¿Nos vamos a sentar allá y enfocarnos en sacarlo? No”, dijo. “En lo que nos vamos a enfocar es en poner presión allá de manera que podamos empezar a hacer un cambio en Siria”. Luego un alto funcionario del gobierno de Trump, no identificado, le explicó a la agencia Reuters que las declaraciones de Haley reflejan “una medida de realismo simplemente, de aceptar los hechos en el terreno... Assad no va a tener nunca fuerza suficiente para restablecer el control sobre todo el país... Nuestro foco está en derrotar al EIIS y a al Qaeda, e impedir que Siria sea utilizada como un refugio seguro de los terroristas”.

No es de sorprender que varios “aliados” de Estados Unidos y de la oposición siria patrocinada por los saudíes hagan sus berrinches por las declaraciones de Tillerson y de Haley. El miembro de la oposición siria Farah al-Attasi, trató de alegar que el Departamento de Estado y la Casa Blanca enviaban mensajes contradictorios sobre Siria, y deberían de empezar a dirigir y no enfocarse exclusivamente en combatir al Estado Islámico. El senador republicano de Arizona, John McCain (de quien es fama que Lyndon LaRouche caracterizó en 2013 como que “perdió un tornillo”, y “se le bota la canica”), declaró sacando humo por los ojos, que la declaración de Tillerson “pasa por alto la trágica realidad de que el pueblo sirio no puede decidir la suerte de Assad o el futuro de su país cuando están siendo masacrados” por las fuerzas armadas de Assad, la fuerza aérea rusa y las milicias respaldadas por Irán.

Por lo tanto, en opinión de McCain, le toca a Estados Unidos practicar el cambio de régimen en Siria y sacar a Assad del poder.