La turbulencia en Suramérica señala la necesidad del nuevo paradigma

3 de abril de 2017

3 de abril de 2017 — La turbulencia política y social que está haciendo tambalear a más de un país en Suramérica, deja en clara la necesidad de llevar a esta parte del mundo el Nuevo Paradigma.

En Venezuela, luego del anuncio hecho por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el 29 de marzo, que asumiría los poderes de la Asamblea Nacional, cuya mayoría es de la oposición, el rechazo al “golpe” que se pudo escuchar en todo el continente e internacionalmente fue tan grande, que la misma Sala Constitucional del TSJ tuvo que revocar esta decisión el 1 de abril. La inestabilidad política que en los últimos dos años ha destruido a Venezuela, es fomentada tanto por la intervención foránea del aparato global del Proyecto Democracia, pero exacerbada por la respuesta absolutamente inadecuada del gobierno de Maduro y de su enorme ineptitud para resolver los apremiantes problemas de la población venezolana. Desde que se derrumbaron los precios del petróleo, de cuyos ingresos dependía el gobierno para sostener la estructura económica, el país ha visto descender dramáticamente sus niveles de vida, hasta el punto de que la escasez de alimentos y medicinas agobia a todas las esferas sociales.

La Organización de Estados Americanos (OEA), con su secretario general Luis Almagro, no pudo la semana pasada invocar la “Carta Democrática” para sacar a Venezuela de la OEA, el Consejo Permanente de la OEA está programado para reunirse hoy, y hay cuando menos 13 Estados miembros que esperan declarar que Venezuela está “en violación del orden constitucional”, lo cual sería el primer paso para expulsar al país del órgano panamericano. Sin embargo, no esta claro si la proposición tiene el respaldo de los 18 votos necesarios para ser aprobada. Los ministros de Relaciones Exteriores del Mercado Común del Sur (Mercosur), Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, se reunieron en Buenos Aires, Argentina, el 1 de abril, pero no hicieron un llamado para sacar a Venezuela de la OEA.

Por otro lado, en los últimos tres días la violencia sacude a Paraguay, luego de que en marzo un grupo de 25 senadores intentaran introducir una enmienda a la Constitución, para permitir que el actual Presidente Horacio Cartes pueda reelegirse para un segundo período en el cargo, lo cual prohíbe la Constitución actual. Manifestantes que gritaban “no a la dictadura” tomaron las calles, y según la prensa la policía mató a un manifestante y arrestó a 200 de ellos, quienes prendieron fuego al edificio del Congreso, causando muchos daños. Este levantamiento ocurre en el momento en que Paraguay juega un papel activo en el proyecto ferroviario bioceánico clave para lograr la integración física de la región, junto con Bolivia, Perú y Brasil.

En Ecuador, los ojos del mundo están puestos sobre los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que se llevaron a cabo este domingo 2 de abril, en las cuales el candidato del partido Alianza País, Lenin Moreno, sacó la mayoría de votos (52%) contra el candidato del derechista CREO-SUMA, el banquero Guillermo Lasso quien sacó 48%. Los neoconservadores de toda Suramérica apostaban a que Lasso ganaría esta segunda vuelta, para revertir lo que califican como políticas “de izquierda” del actual Presidente Rafael Correa. Pero con la colaboración que Correa ha tenido con Rusia y China, pudo llevar al Ecuador tanto desarrollo económico como estabilidad política, cuyo peso político se mostró en las elecciones de ayer.