Columnista del New York Post: Obama pudo haber sido “el rey de los trucos sucios” contra Trump

3 de abril de 2017

3 de abril de 2017 — En su columna dominical del 2 de abril en el New York Post, Michael Goodwin se enfoca en la probabilidad de que Barack Obama sea el “rey de los trucos sucios” en el espionaje a Donald Trump. A la vez que señala que se están cocinando dos posibles escándalos tipo Watergate, uno de los cuales es la posible colusión de Trump con los rusos, y el segundo, las imputaciones de que Obama “interceptó telefónicamente” a Trump, Goodwin se enfoca a lo segundo, que dice está ahora “más cerca de tocar suelo”.

Señala que, de hecho, hay “cero evidencia” en los alegatos de Clinton de que Trump es culpable de trabajar con los rusos, aunque dice “la continuación de la investigación por parte del FBI le da pie a los demócratas para salir a maquillar sus propios hechos. La próxima pieza de evidencia de colusión que se presente será la primera, pero eso no ha impedido las fantasías de los izquierdistas sobre el enjuiciamiento político a Trump. Algunos están quebrantando la ley para formular su caso” en los tribunales.

Pero por otro lado, las acusaciones de Trump sobre las interceptaciones telefónicas, Goodwin afirma que hay “evidencia convincente de que Trump iba tras algo muy grande”. Se refiere a los muchos informes noticiosos que apuntan a que había agentes federales que estaban recopilando información secreta sobre el equipo de Trump y lo usaron para sabotearlo, y advierte: “Si se puede probar que un Presidente en funciones utilizó a autoridades del gobierno para espiar a un candidato que llegó a ser Presidente, y orquestó filtraciones de material clasificado, Watergate en comparación no sería realmente más que un caso de robo de segunda monta... Las probabilidades favorecen la posibilidad de que Obama sea el rey de los trucos sucios”.

Goodwin señala que “el principal acontecimiento” fue la admisión del 2 de marzo de la antigua funcionaria de la Defensa, Evelyn Farkas a MSNBC, de que las filtraciones sobre seguridad nacional provinieron de funcionarios de Obama que estaban tratando de socavar a Trump. Otra “bomba” fue el artículo en el New York Times del 28 de marzo en donde cita “informes de inteligencia que muestran que las agencias de espionaje estadounidenses de manera accidental recogieron durante su vigilancia información sobre el Presidente Trump y sus asociados”. ¿Cómo sabe el Times que fue de manera “accidental” en vez de intencional?, se pregunta Goodwin. “¿A menos que el que filtró la noticia dijo que así había sido?” Aunque es un delito que cualquiera haya filtrado el nombre de Trump al Times y que haya “desenmascarado” a cualquier ciudadano estadounidense que no haya sido el objetivo del espionaje, afirma Goodwin, Trump es la sexta persona de su círculo que se identifica públicamente como una de las personas de las que se recogió información en la “era de la vigilancia de Obama”.

El New York Times no se molesta en contestar esas cuestiones, y sin embargo alega que las imputaciones de Trump sobre interceptaciones telefónicas está “desacreditado”, concluye Goodwin. Están equivocados. “Lo han negado, pero difícilmente lo han desacreditado”.