Crece el drama sobre las ‘filtraciones’ en la Casa Blanca; Susan Rice del NSC estuvo involucrada

4 de abril de 2017

4 de abril de 2017 — Hace exactamente un mes que el Presidente Trump tuiteó (3 de marzo) que Obama había interceptado sus teléfonos en la Torre Trump en la época de la fase de transición de su Presidencia. A partir de ese día, se ha estado librando una guerra: uno de los bandos ha estado tratando de desacreditar a Trump y el otro bando ha estado tratando de determinar quien “desenmascaró” y le reveló a la prensa la identidad de los blancos que se tenían bajo vigilancia. Hoy el agua subió de nivel, con la revelación que hizo el reportero veterano de Washington, Eli Lake, de que nadie menos que la Asesora de Seguridad Nacional (NSA por siglas en inglés), Susan Rice, había solicitado repetidamente las identidades de las contrapartes interceptadas por teléfono.

Lake, quien basa su informe publicado en el noticiero Bloomberg News en numerosas fuentes de Washington, establece que Rice “hizo múltiples solicitudes para que se desenmascarasen los individuos estadounidenses que se mencionan en los informes de inteligencia relacionados a las actividades de transición de Trump”. Estas solicitudes salieron a la luz durante una revisión del Director General de Inteligencia del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Ezra Cohen-Watnick, en febrero. Cohen-Watnick le informó entonces sobre esto al Bufete Jurídico de la Casa Blanca, que se hizo cargo de proseguir la investigación, dijo Lake.

En el pasado, muy pocos funcionarios de alto nivel estadounidenses habían solicitado la identidad de cualquier funcionario estadounidense que accidentalmente hubiera sido vigilado por el gobierno (normalmente se tachaban en los informes de inteligencia). La revelación de Lake de que Rice hizo “múltiples” solicitudes pareciera mostrar que su trabajo lo estaban sancionando desde niveles aún más encumbrados.

En tanto que Rice se negó a comentar hoy sobre las acusaciones, ya anteriormente había hablado sobre el asunto, como señala Lake, alegando que “yo no sé nada sobre esto”, cuando un reportero le preguntó sobre el espionaje a funcionarios del equipo de transición de Trump. “Me sorprendió ver los informes del presidente Nunes en relación a esto hoy”, dijo en el programa NewsHour de PBS, la red de televisión pública.

No es la primera vez que Rice ha sido la que “paga el pato” en vez de Obama. En el 2012, cuando ocurrió el ataque terrorista en Bengasi, ella salió a mentir en televisión nacional sobre que la causa había sido “un video anti musulmán”, después de que Hillary Clinton se negó a ser la portadora de las mentiras en los programas de entrevistas dominicales en la TV.

Sin embargo, esto pudiera tener un “gato encerrado más gordo”. En su aparición ante la prensa esta tarde, en vez de atacar a Rice como la principal villana en este asunto, el secretario de Prensa, Sean Spicer, se negó a caer en el juego de la prensa de las híper-especulaciones sobre el significado de las revelaciones, y respondió insistentemente “sin comentarios” y refirió el asunto a las investigaciones en el Congreso.