Cumbre Mar-a-Lago puede iniciar la recuperación de la economía de EU

4 de abril de 2017

4 de abril de 2017 — En contraste con los pronósticos británicos de que solo habrán pláticas de guerra en las reuniones entre Trump y Xi esta semana, expertos chinos y estadounidenses sugieren que lo más probable es que sea un éxito.

En una conferencia en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS por siglas en inglés) en Washington, DC, el veterano diplomático estadounidense Stapleton Roy, experto sobre China, pronosticó que es probable que el Presidente Xi lleve consigo para esta cumbre un paquete de inversiones en la economía de Estados Unidos. El experto sobre China, Kevin Nealer del CSIS, respondiendo una pregunta de la EIR, habló de la posibilidad de que se esté creando “un vehículo de inversiones con un propósito especial con una cifra sustancial en dólares”, aunque calculó que esto podría tomar algún tiempo negociar, aunque se podría plantear en la cumbre.

El Washington Post del 3 de abril cita a un “experto en las relaciones sino-estadounidenses de la Universidad Tsinghua de Pekín”, Sun Zhe, quien dijo que se espera que Xi traiga figurativamente “un enorme cheque” para comprar productos agrícolas estadounidenses, principalmente soya y quizá también equipo, y la promesa de abrir aún más el mercado chino a las compañías estadounidenses. Las exportaciones de EU a China ya están creciendo a una tasa mucho más rápida que las exportaciones chinas a EU, aunque el déficit comercial todavía sigue siendo enorme. Otro experto, Shen Dingli, de la Universidad Fudan de Shangái, dijo que podía haber pláticas sobre inversiones de hasta $250 mil millones de dólares en infraestructura en Estados Unidos; Xi intenta “apuntarle una victoria a Trump; comprar más productos estadounidenses y contratar más personal estadounidense” dijo Shen.

El dirigente empresarial sino-americano de California, George Koo, escribió en el Asia Times, un artículo en donde también considera los acuerdos sobre infraestructura y empleos, las promesas centrales de la campaña presidencial de Trump. Koo destaca que las compañías chinas son líderes a nivel mundial en la calidad y costos de infraestructura moderna y que varias —entre otras China Construction a través de una afiliada en EU, y China Railway Rolling Rock Company— ya están construyendo puentes y trenes para el metro en ciudades estadounidenses, y se abastecen en Estados Unidos tanto de empleados como de la mayor parte del material y partes estructurales. De manera coherente, China Construction ganó premios por un puente sobre el rio Harlem en Nueva York, el puente Alexander Hamilton, nombrado en honor al fundador del Sistema Americano de Economía. En cuanto a los grandes proyectos, como las redes nacionales de ferrocarriles de alta velocidad, Xi también quiere que China participe en su financiamiento.

Las oportunidades enfrentan una economía estadounidense que, a pesar de la “arenga de Trump” en el mercado de valores, está en problemas. La Reserva Federal espera que el crecimiento económico en el primer trimestre baje de nuevo a un 1%, después de haber estado en 1.7% durante todo el 2016. Los préstamos bancarios frenaron su crecimiento de nuevo súbitamente desde fines del 2016 a la fecha; el crédito se está agotando en el mercado hipotecario y en el de los bonos de alto rendimiento; se están contrayendo tanto las inversiones de capital corporativas como las ganancias corporativas. Parece que el enorme jolgorio del 2013 a la fecha, de la deuda de las compañías no financieras de EU, está entrando en la zona de peligro de desplome.

Se necesita urgentemente una inyección de productividad real y crecimiento en los empleos productivos y no se necesita más que proporcionar los créditos a gran escala para una infraestructura moderna nueva.