Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Trump ha caído en manos de los golpistas británicos que quieren Guerra; la ciudadanía tiene que hacerlo dar marcha atrás

11 de abril de 2017
Un misil de ataque a tierra Tomahawk se lanza desde el destructor clase Arleigh Burke de misiles guiados, USS Stethem [flickr: navalsurfaceforces]

11 de abril de 2017 — Literalmente, el Presidente de China estaba a su lado para ofrecerle una sociedad en un nuevo paradigma de crecimiento económico productivo, progreso científico y un futuro de optimismo, lo cual necesita la deprimida población estadounidense con urgencia. En vez de ello, el Presidente Donald Trump fue embaucado por la ilusión imperial británica del “mundo unipolar”, y la obsesión británica con meter a Estados Unidos en una guerra más.

La alarmante media vuelta que dio el Presidente, en tan solo una semana, de su firme oposición de años al desastre de las guerras de cambio de régimen de Bush y de Obama, fue ocasionado por los fraudes británicos. La imputación fraudulenta del control ruso sobre Trump se originó por completo en los “informes” y “expedientes” de la inteligencia británica, y le ocasionaron perder el control de su Consejo de Seguridad Nacional, y causó que su pocos aliados en el Congreso se dieran por vencidos. A través de la breve Presidencia de Trump, funcionarios británicos han exigido incesantemente ataques militares de la “alianza” contra Siria y mayores sanciones contra Rusia. Con el anuncio que hizo el Presidente el 30 de marzo, de que su programa no contemplaba el “cambio de régimen” de Assad en Siria, los británicos y sus aliados estadounidenses como los senadores McCain y Rubio, se pusieron furibundos, y agarraron el cuento del “bombardeo con armas químicas en Idlib” para atacar Siria. Eso en sí mismo muy bien podría ser una farsa total, cuya ÚNICA fuente de evidencia es el grupo creado y financiado por la inteligencia británica, los “Cascos Blancos”, que opera en los territorios sirios controlados por los extremistas yihadistas.

El director fundador de EIR, Lyndon LaRouche, ha advertido desde el día en el Presidente Gadafi de Libia fue derrocado y asesinado por un golpe orquestado por los británicos, los franceses y Obama, que esas guerras de cambio de régimen se dirigían hacia el objetivo de una confrontación bélica total con Rusia, en especial, y con China. Trump estaba decidido a terminar con esa amenaza; ahora con la manipulación británica, esa amenaza a regresado con venganza.

Como señaló LaRouche, ahora el Presidente Trump tiene que sostener una reunión cumbre con el Presidente Putin de Rusia, para dar marcha atrás a esta marcha hacia la guerra mundial que buscan los británicos. De hecho, el Kremlin anunció ya que Putin no se reunirá con el Secretario de Estado Tillerson que llega a Moscú el miércoles, aunque Tillerson se ha manifestado ambiguo en toda esta situación. Lo que tiene que suceder es una reunión cumbre entre Trump y Putin.

Estamos viendo al Presidente embaucado por el imperialismo británico, el imperialismo contra el cual luchó la Revolución Americana, y el dogma del “policía mundial” angloamericano que rechazó el Presidente Franklin Roosevelt.

El pueblo estadounidense tiene ahora que manifestarse en contra de esta guerra de cambio de régimen, de la misma manera como lo hizo en 2013, cuando se detuvo en seco a Obama para que no bombardease Siria. Pero más que nada, el se tiene que manifestar y movilizarse a favor de la idea que el Presidente Trump comenzó a abrazar, la del “Sistema Americano de economía”, que se remonta a Alexander Hamilton; a Henry Clay y a Lincoln; y que hoy significa la asociación con la Nueva Ruta de la Seda de China y llevar a cabo las “Cuatro Leyes” de LaRouche para salvar a la nación.

Ese es el propósito de la Conferencia de dos días que realizará el Instituto Schiller en la Ciudad de Nueva York este jueves 13 y viernes 14; y el propósito de la movilización nacional de los activistas para meter presión a la Casa Blanca. Trump tiene que limpiar su casa de los agentes británicos promotores de la confrontación bélica con Rusia, y retornar a la campaña por el Sistema Americano.