Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Estados Unidos y Rusia establecieron un “Grupo de Trabajo”; los británicos están furiosos. Más luz sobre la verdad en Siria

13 de abril de 2017
Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, en una conferencia de prensa conjunta luego de la reunión bilateral que tuvieron en Moscú, Rusia, el 12 de abril del 2017. [Foto de dominio público/Departamento de Estado]

13 de abril de 2017 — En la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que se realizó el miércoles 12 para votar sobre otra resolución contra Siria propuesta por el Reino Unido, Francia y Estados Unidos, resonó la verdad, de que el objetivo de la política exterior británica es destruir cualquier posibilidad de que Estados Unidos y Rusia trabajen juntos. Esto se lo dijo de manera tajante y directa el embajador ruso ante el Consejo de Seguridad, Vladimir Safronkov, al embajador británico, Matthew Rycroft, quien acababa de atacar a Rusia por respaldar al gobierno de Assad en Siria. Safronkov le dijo a Rycroft que estaba haciendo todo lo posible para frustrar el esfuerzo de paz del Enviado Especial de la ONU, Steffan De Mistura, y buscando la confrontación en el Consejo de Seguridad, porque “tienen miedo de que podamos trabajar con Estados Unidos. Eso es lo que les quita el sueño”.

En efecto, el diplomático ruso le dio en el clavo de la naturaleza del moribundo imperio británico, que está interviniendo a cada momento para meter el juego de la confrontación de “Este vs. Oeste”, y de todos contra todos, en un intento por mantener una posición de liderazgo, incluso a costa de arriesgarse a provocar una guerra nuclear.

En Moscú, precisamente lo que tanto teme Gran Bretaña se puso en marcha, aunque en menor medida. El Secretario de Estado de EU, Rex Tillerson, se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y luego con el Presidente Vladimir Putin. En la conferencia de prensa conjunta que sostuvieron Tillerson y Lavrov, se anunció el establecimiento de un “grupo de trabajo” entre los dos países, integrado por enviados que designarán los respectivos gobiernos. Tendrá el mandato de abordar cuestiones menores, dado que persisten muchas diferencias importantes; pero el proceso consultivo seguirá en marcha.

Lavrov dijo que las dos naciones comparten una “responsabilidad especial” por la “responsabilidad estratégica” del mundo. Tillerson dijo que la reunión “representa una continuación de nuestras comunicaciones, pláticas y diálogo que comenzó en Bonn”, en la reunión cumbre del G20 en febrero pasado.

Ambos funcionarios señalaron explícitamente que hay diferencias de fondo sobre Siria. Pero Lavrov informó que se habló con el Presidente Putin la posibilidad de restaurar el memorándum de desconflicto, dadas ciertas condiciones.

Al mismo tiempo, varios expertos en el mundo están denunciando las mentiras orquestadas por los británicos de que el gobierno sirio bombardeó a su pueblo con gas. Esto viene a respaldar la exigencia de que se inicie una verdadera investigación de las imputaciones contra Siria, con cuyo pretexto bombardeó Estados Unidos el 4 de abril la base aérea de Shayrat. Asimismo, Rusia está presentando una demanda para que se inicie la investigación en el Tribunal de La Haya. Los británicos ya respondieron a eso, y Rycroft anunció ayer que también acudirán a La Haya hoy mismo, para oponerse a dicha investigación.

Ayer también se publicó un poderoso estudio que refuta el documento de tres páginas y media que emitió la Casa Blanca antier, que se pretende como “resumen de inteligencia” y que sostiene falsamente que Siria es culpable de utilizar armas químicas contra su pueblo. El profesor Theodore Postol, experto en tecnología, Profesor Emérito del M.I.T. (Instituto Tecnológico de Massachussetts) escribió un informe de 14 páginas titulado “Una evaluación rápida de respuesta” a las tres páginas y media de la Casa Blanca que se presentó a la prensa el 11 de abril. Postol refuta la supuesta interpretación de las imágenes de satélite, que él incluye en su informe con un análisis detallado. “Yo creo que se puede demostrar, sin lugar a duda, que el documento [de la Casa Blanca] no aporta ninguna evidencia de ninguna manera de que el gobierno de Estados Unidos tenga conocimiento concreto de que el gobierno de Siria fue el origen del ataque químico en Khan Shaykhun, Siria... el 4 de abril de 2017”. La refutación de Postol está cobrando ya atención internacional.

Finalmente, no solo se ha establecido una nueva conexión decisiva entre Rusia y Estados Unidos, a pesar de todos los trucos sucios del imperio británico, sino que, del mismo modo, hay una conexión entre China y Estados Unidos. Este miércoles 12, el Presidente Xi Jinping de China y el Presidente Donald Trump de EU, conversaron por teléfono sobre la peligrosa situación con relación a Corea del Norte y también hablaron de Siria.

Todos estos acontecimientos suceden en vísperas de la histórica conferencia del Instituto Schiller que se inicia hoy Jueves 13 en Manhattan, bajo el título de “Una Franja, Una Ruta: La promesa de una nueva plataforma económica para el mundo”.