El gobierno italiano ve que se aproxima la tormenta financiera

20 de abril de 2017

19 de abril de 2017 — En el proyecto de presupuesto aprobado por el parlamento la semana pasada, el gobierno italiano advierte que el fin próximo de la Emisión Cuantitativa (EC) puede producir una crisis financiera severa en Italia. El documento dice: “Una reflexión cuidadosa sobre el valor concreto de la credibilidad del país es particularmente pertinente, a la luz de las expectativas de un consenso que exige la rescisión del programa de Banco Central Europeo (BCE) de compra de activos soberanos para fines del 2018. Italia se va a encontrar preparada”.

La última afirmación no es más que buenos deseos. Solo hay una forma de estar preparado: ¡Salirse del euro!

Ponerle fin al programa APP significa que los bonos soberanos de Italia no van a tener un comprador de último recurso y van a estar totalmente en manos de los mercados, las tasas de interés se van a disparar y estallará una crisis financiera.

En el pasado, la deuda soberana de Italia estaba protegida de dos maneras: primero, era totalmente nacional, es decir, propiedad de los ciudadanos italianos. Segundo, Hacienda le exigía al Banco de Italia que comprara las emisiones de deuda no vendidas a un precio establecido. Esto automáticamente fijaba la tasa de compra para los inversionistas según la licitación oficial.

Esta disposición se desmanteló en 1981, con una simple carta que envió al banco central el entonces Ministro de Finanzas Beniamino Andreatta, uno de los sacerdotes librecambistas y fanático proeuro. Al mismo tiempo, se adoptaron las recetas del FMI para que se liberasen los flujos de capital que forzaron al gobierno a aumentar drásticamente las tasas de interés con el fin de tratar de parar la fuga de capitales.

Como resultado de esta pinza, la deuda nacional italiana, que estaba por debajo del 60% del PNB, se disparó a las nubles, duplicándose en unos cuantos años.

“Estar preparados” para cuando se ponga fin a la EC, significa volver a introducir las medidas de protección o no rendirse ala Troika.