Gran Bretaña sigue empujando a Trump a la guerra, guerra mundial incluso, para enfrentar a Estados Unidos contra Rusia y China

20 de abril de 2017
El secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Boris Johnson, hablando en Chatham House en Londres, el 2 de diciembre de 2016. [flickr/gov.uk/CC BY 2.0]

20 de abril de 2017 — El secretario de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, apremió el martes 18 a Estados Unidos y al Reino Unido a que lancen una campaña conjunta de bombardeo a Siria “para decapitar al régimen monstruo de Assad”. La entrevista de Johnson con el diario Independent de Londres se publicó dos días después de que la edición dominical del Times de Londres “pronosticó” que Estados Unidos lanzaría un ataque total con misiles crucero sobre Corea del norte; luego el miércoles 19 el diario Guardian de Londres informó que Estados Unidos contempla tumbarle a Corea del Norte sus misiles de prueba.

Johnson insistió en la necesidad de “decapitar al monstruo” incluso si el posible substituto de Assad fuese un régimen islamista que promueva el terrorismo.

Tanto los mensajes del Times como del Guardian dejan en claro que las acciones del gobierno de Trump que ellos “pronostican” causarían muy probablemente ataques de Corea del Norte con “consecuencias devastadoras para los aliados de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón”, y podría “salirse de control”, es decir, desatar una guerra termonuclear mundial.

E insisten en estos “pronósticos” a pesar de que los funcionarios del gobierno de Trump siguen haciendo hincapié en las “opciones no militares” y en “colaborar estrechamente con China” para eliminar la amenaza de guerra en la península coreana.

Esta no es la primera vez que Boris Johnson propone que el Reino Unido y Estados Unidos bombardeen al gobierno de Assad; la primera vez fue en septiembre pasado, y la Cámara de los Comunes británica rechazó su propuesta y no autorizó al gobierno. Ahora dice que esa autorización no sería necesaria. Johnson fue rechazado de nuevo por el Secretario de Estado de EU, Rex Tillerson y demás miembros del Grupo de los 7 en la reunión de Roma del pasado 10 de abril. En esa ocasión, le exigió a Tillerson que se le uniera en amenazar con más sanciones contra Rusia por apoyar al gobierno legítimo de Siria.

Las constantes propuestas y “pronósticos” del gobierno británico y de sus medios de desinformación, de lanzar guerras para tumbar gobiernos, atacar a Rusia y a China, están dirigidos en contra de las nuevas relaciones potenciales de cooperación del Presidente Donald Trump con esas dos naciones prominentes. Así como las agencias de inteligencia británicas espiaron al equipo de Trump durante dos años y lanzaron los “escándalos con Rusia” para tratar de sacarlo del cargo, el Reino Unido trata también de acabar con toda posibilidad de que Trump coopere con Rusia y con China en asuntos de seguridad y desarrollo económico.

Se trata de un golpe de Estado en contra del Presidente Trump, y los británicos van a arriesgar una guerra mundial incluso para impedir que Trump lleve a cabo su política del “Sistema Americano”. Eso no se puede tolerar.