Presidentes de Argentina y Chile asistirán a la cumbre de la Franja y la Ruta

5 de may de 2017

5 de mayo de 2017 — La Presidente de Chile, Michelle Bachelet y el Presidente argentino, Mauricio Macri, son los dos únicos jefes de Estado iberoamericanos programados a asistir al Foro Una Franja Una Ruta, que se realizará en Pekín, el 14 y 15 de mayo.

En entrevista difundida el jueves 4 por la cadena de televisión internacional china, CCTV, la Presidente Bachelet dijo que tiene mucho gusto en asistir al foro, y que las metas de la Iniciativa de la Franja y la Ruta coinciden plenamente con las metas de desarrollo de Chile. Bachelet ha tenido una relación cordial desde hace tiempo con su homólogo chino, y dijo que el acto del 14 y 15 de mayo “ofrece tremendas oportunidades para interactuar, en donde participarán países de muchas regiones, y se pueden identificar proyectos concretos para analizar, y escuchar propuestas diferentes”. La Presidente Bachelet recordó que el Presidente Xi Jinping planteó la cuestión de la Nueva Ruta de la Seda durante su intervención en la cumbre del BRICS en Brasil, en julio de 2014, y en esa ocasión se reunió con los miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Para la reunión venidera, ella propone ahora que la discusión vaya más allá de los proyectos de infraestructura tradicionales, como caminos, ferrocarriles o puertos, y que incluya la “conectividad digital”.

La relación de Macri con China es algo diferente. Luego de asumir el cargo en diciembre de 2015, Macri hizo todo lo posible para suspender la implementación de un acuerdo de infraestructura multimilmillonaro que había firmado su predecesora, Cristina Fernández de Kirchner, con Xi Jinping en 2014. Aunque no pudo romper el contrato, como hubiese querido, utilizó pretextos ambientalistas para detenerlo, lo cual no le granjeó la simpatía de la dirigencia china. Ahora que sus programas neoliberales le han ocasionado un desastre económico a Argentina, Macri ha cambiado su enfoque hacia China. En los últimos meses ha estado tratando de que se reanuden algunos proyectos financiados por China, y va a Pekín con la esperanza de obtener cuando menos unos $5,000 millones de dólares para financiar otros proyectos de infraestructura más.