Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

¿Es posible finalmente la paz en el Oriente medio?

25 de may de 2017
El Presidente Donald Trump y la Primera Dama Melania Trump, en la Capilla Sixtina luego de su reunión con Su Santidad el Papa Francisco, el miércoles 24 de mayo de 2017, en la Ciudad del Vaticano. (Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

25 de mayo de 2017 — La visita histórica del presidente Trump a los lugares sagrados de las tres religiones abrahámicas, concluyó el miércoles 24 en el Vaticano. Los lecturas tanto del Vaticano como de la Casa Blanca informan que el tema central de la plática fue la cooperación para lograr la paz en el Oriente medio; “el fomento de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo entre las religiones”, de acuerdo al informe del Vaticano.

La diferencia ahora, de todos los esfuerzos fracasados de los demás presidentes, es el hecho de que la división británica del mundo entre Oriente y Occidente, el “mundo libre vs. comunismo ateo”, creado por los británicos después de la muerte de Franklin Roosevelt, ha sido aplastada por la cooperación iniciada por Donald Trump con Vladimir Putin y Xi Jinping. El conflicto entre Israel y Palestina ha servido como la arena principal para esa división del mundo, del mismo modo en que Corea del Norte ha servido al mismo propósito en Asia. En ambos casos, los británicos y sus seguidores en Estados Unidos y en Europa harían todo lo que les fuese posible par impedir una solución a estas crisis enconadas, a pesar del hecho de que su existencia engendra el caos terrorista, y amenaza constantemente con detonar el estallido de una guerra nuclear.

Ahora hay un nuevo orden económico mundial en marcha, lo cual se manifestó en el éxito del Foro Internacional de la Franja y la Ruta para la Cooperación, en Pekín los días 14 y 15 de mayo. China y Rusia fueron los motores centrales de este proceso, pero el Presidente Trump envió un representante de alto nivel y creó una “Comisión estadounidense de la Franja y la Ruta” para darle seguimiento, e invitaron a China a unirse en la planificación y construcción de la desesperadamente necesaria reconstrucción de la podrida infraestructura en Estados Unidos.

El jueves el Presidente Trump se encuentra en Bruselas para la reunión de la OTAN, en donde los fanáticos antirrusos están aguantando la respiración en anticipación de lo que Trump vaya a decir. Por su parte, el ministro de Defensa de Rusia, Sergey Shoigu, presentó ayer una visión extremadamente positiva de la cooperación con Estados Unidos en la guerra al terrorismo en Siria.

“Estamos hablando con ellos a todas horas”, dijo Shoigu de las fuerzas armadas de Estados Unidos, “durante el día y la noche, y nos reunimos en lugares diferentes”. El jefe del Estado Mayor Conjunto de EU, el general Dunford, se refirió la semana pasada a la estrecha cooperación con los rusos en siria, a pesar de que las leyes en Estados Unidos prohíbe un despliegue militar conjunto efectivo.

Este es el nuevo ambiente global, basado en la cooperación, en el que llama el Presidente Trump al Islam, al Judaísmo y al Cristianismo a juntarse por la paz. En cuanto al terrorismo, Trump le dijo a la reunión de los líderes de casi 50 naciones islámicas en Riad el domingo, que no se trata de un conflicto entre las religiones, sino entre el bien y el mal.

Del mismo modo se ha abierto el potencial para la paz en la Península Coreana. El recién electo Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, está promoviendo abiertamente el restablecimiento de la llamada “Política del Sol”, como se denominaba la política de cooperación económica con el Norte, tanto para el desarrollo conjunto, y para establecer la confianza necesaria para lograr un acuerdo para terminar con el programa nuclear del Norte, a cambio de un acuerdo de paz y de una promesa de no agresión por parte d Estados Unidos.

El enviado del Presidente Moon a Rusia, Song Young-gil, sostuvo pláticas extendidas la semana pasada con el Ministro para el Desarrollo del Lejano Oriente, Alexander Galushka. Song le dijo a la agencia de noticias Yonhap: “El ministro Galushka sugirió que la cooperación económica trilateral, del Sur, Norte y Rusia, que ha estado en un punto muerto debido a la cuestión nuclear, que se ponga en marcha de manera independiente, y yo estuve de acuerdo”. Esto ha sido el meollo de la propuesta de Lyndon LaRouche con relación a Corea por los últimos veinte años. Como en el Oriente Medio, la Nueva Ruta de la Seda es la plataforma sobre la cual se puede establecer la paz finalmente.

El embajador de China en la ONU, Liu Jieyi, dijo en la reunión del Consejo de Seguridad sobre Corea del Norte el martes 23, que “no hay ninguna razón por la que no se esté llevando a cabo el diálogo en la situación actual. Se necesita voluntad política.

“Todo paso hacia adelante en la crisis de Corea se ha dado como resultado del diálogo”, dijo Liu, y muy bien podría haber agregado que todo paso ha adelante ha sido saboteado por los partidos belicistas de Occidente, primero Bush y Cheney, y luego Barack Obama.

Estos juegos geopolíticos se pueden y se deben terminar para siempre, y extinguir así el fuego del imperio. Ahora es cuando.