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No se traguen el pesimismo inducido; el Nuevo Orden Económico Mundial ya se ha establecido

7 de junio de 2017
"con el Foro de la Franja y la Ruta vivimos la formación de un nuevo orden económico mundial. Fue un momento verdaderamente histórico, una nueva era para la civilización. Esto es un cambio de fase de la humanidad": Helga Zepp-LaRouche

7 de junio de 2017 — Los ciudadanos de Estados Unidos (y de Europa) que están sujetos a una andanada de informes las 24 horas del día y 7 días a la semana, sobre los desastres mundiales, de que Trump enfrentará un juicio político, de que el mundo se va incendiar debido al calentamiento mundial, y más y más noticias fraudulentas, de ciencia falsificada y de pesimismo inducido, ¡olvídenlo! El mundo ya cambió.

El impulso de la historia hoy lo define la tremenda victoria para la humanidad que se consolidó el 14 y 15 de mayo en el Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, en Pekín, seguido por el Foro Económico Internacional de San Petersburgo en Rusia. Estos foros fueron mucho más allá que solo presentar visiones esperanzadoras de un futuro distante, sino que presentaron un mapa de la transformación de todo el globo que ha venido ocurriendo durante los últimos años por medio del proceso de la Nueva Ruta de la Seda, y al mismo tiempo lograron el compromiso a nombre de la gran mayoría de la raza humana de continuar ese proceso a un ritmo acelerado.

Y Estados Unidos participó en ese proceso, en tanto que el Presidente Trump envió a un importante delegado a Pekín, y alrededor de 300 importantes industriales estadounidenses asistieron al Foro de San Petersburgo. La participación de Helga Zepp-LaRouche en el Foro de la Franja y la Ruta, y en foros y entrevistas de prensa en distintos lugares de China, durante las dos semanas después del Foro de Pekín, demostraron el reconocimiento que hay en China al hecho de que ella y su esposo, Lyndon LaRouche, iniciaron este proceso en la década de 1990, para reemplazar la Guerra Fría con proyectos de desarrollo que conectan a las naciones física y culturalmente, como hizo en el pasado la Ruta de la Seda original.

Ayer Helga habló con los miembros estadounidenses de la organización de LaRouche sobre la urgencia de elevar a la población y sacarlos del ambiente controlado creado por los partidos políticos en proceso de desintegración, los neoconservadores, y los deficientes medios de comunicación masiva. ¿Se está desmoronando la infraestructura en tu ciudad, igual que en la Ciudad de Nueva York? Pregúntate: ¿Qué haría China? En un año o dos, China reemplazaría los ferrocarriles deteriorados con nuevos ferrocarriles de alta velocidad, trenes subterráneos de levitación magnética, generación eléctrica por medio de la energía nuclear, nuevas instalaciones de educación y de salud. Y, con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, junto con los bancos de desarrollo que han creado, China está llevando ese proceso al resto del mundo, incluso a Estados Unidos (si los estadounidenses lo aceptan).

Esto es lo que el Presidente Franklin Roosevelt y el Presidente John F. Kennedy habrían hecho. Esto es lo que LaRouche propuso, con gran número de detalles, en los últimos 50 años, desde que Kennedy fuera asesinado por quienes despreciaron su visión y optimismo científico. Helga resumió de qué manera esta organización preparó propuestas de desarrollo muy extensas para África, para Iberoamérica, para la cuenca del Océano Pacífico, la cuenca del Océano Indico, y para Norteamérica, junto con el retorno a las políticas de crédito de Alexander Hamilton, de Abraham Lincoln, y de Franklin Roosevelt, las cuales harían posible desarrollar tales proyectos. ¡Pero estas son, precisamente, las propuestas que se están implementando hoy, bajo el liderato de China y Rusia!

No hay tiempo que perder para despertar ya a los estadounidenses y al resto del mundo para que vean el nuevo paradigma que tienen enfrente de sus narices, pero la prensa mentirosa y sus miedos y pesimismo no les permiten verlo. Hasta ahora, el Presidente Trump se ha negado a retroceder ante la nueva campaña macarthista orquestada por los británicos y sus agentes en Estados Unidos, quienes consideran que la población está ya tan “idiotizada” que aceptará el absurdo de que ser amigos de Rusia y China es un delito en contra de la libertad y la democracia estadounidense.

Eso no va a funcionar. La organización de LaRouche está ubicada estratégicamente, con las soluciones a la mano, para desbaratar esa maraña, para que Estados Unidos y a Europa se unan a plenitud a la Nueva Ruta de la Seda, para restablecer la Ley Glass-Steagall y el sistema de banca nacional hamiltoniana, y para unirse con el resto del mundo para mover hacia adelante las fronteras del conocimiento humano, para crear un futuro merecedor de la dignidad de la humanidad, aquí en la Tierra y en nuestras futuras colonias en el espacio.