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Ruta de la Seda mundial para el desarrollo y la paz, va “del concepto a la acción”

9 de junio de 2017
El Presidente de Kazajstán, Nursultan Nazarbayev, y el Presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, el 6 de abril de 2013. (Foto: Gobierno de Kazajstán)

8 de junio de 2017 — El miércoles 7 se reunieron el Presidente Xi Jinping de China y el Presidente Nursultan Nazurbayev de Kazajstán, en la capital del país, Astana, desde donde en septiembre de 2013 el Presidente Xi había anunciado su iniciativa de la Franja Económica de la Ruta de la Seda. En un artículo que escribió Xi en el marco de su actual visita a Astana, señala que la propuesta ha logrado pasar “del concepto a la acción”, y que ahora funciona como un “bien público global”.

El mismo día, en Estados Unidos, el Presidente Trump presentó el mismo principio implícito del bien público, en la forma del concepto para reconstruir a Estados Unidos, en un discurso que dio en las riveras del Río Ohio en Cincinnati.

Trump hizo un llamado para renovar la infraestructura de Estados Unidos y crear empleos. Uno de los focos fue la renovación de las esclusas y represas del sistema del Río Ohio, y por todas las 12,000 millas de las vías fluviales internas y costeras. Trump destacó en su discurso los logros pasados de Estados Unidos en la construcción de infraestructura, tales como la Presa Hoover que se construyó en cinco años, el Puente Golden Gate en cuatro años, etc. Se refirió al Canal Erie, que fue un sueño del gobernador de Nueva York, DeWitt Clinton. Thomas Jefferson, dijo Trump, pensaba que no se podía hacer. Pero, agregó, “díganle eso a un neoyorquino, y él va a encontrar la manera de hacerlo”, subrayó. “Éramos una nación de constructores... Pero ya no lo hacemos. Ni siquiera arreglamos cosas... Esto tiene que cambiar”, dijo.

En el enunciado “del concepto a la acción”, el reto en Estados Unidos, es lograr que se haga realidad la parte de la “acción”. Se tiene que forzar a Estados Unidos a que rompa con el sistema monetarista de Wall Street y la City de Londres, que ha derrumbado la idea constructora en Estados Unidos, y se tienen que crear las condiciones para crear una banca que sirva a la nación, para generar crédito para hacer avanzar la productividad y la ciencia . El movimiento de LaRouche tiene dos iniciativas en ese sentido esta semana.

Primero, Jason Ross, del equipo científico de LaRouchePAC, ha lanzado un nuevo programa para la reconstrucción de Estados Unidos, titulado “A Future Platform of U.S. Infrastructure—Case Study: New York” (Una plataforma futura de infraestructura para EU; estudio de caso: Nueva York) que se publicará en el próximo número de EIR, y se difundirá en varios portales. Ross trabajó con el doctor Hal B.H. Cooper, ingeniero de transporte, y con otros, sobre los detalles para resolver el caos de la Ciudad de Nueva York, cuya infraestructura es un desastre. “Empezamos con plantear respuestas a preguntas que se han pasado por alto, sobre el papel de la infraestructura en la economía. Abordamos las necesidades de infraestructura de Estados Unidos equipados con esos conceptos, a la luz de los acontecimientos internacionales relacionados con la infraestructura en China. Al final, regresamos a la Ciudad de Nueva York, ubicada en su contexto nacional e internacional, y analizamos las siguientes fases necesarias de su desarrollo infraestructural, viendo, no hacia diez o veinte años hacia el futuro, sino varias generaciones por delante”.

Lo otro, es la iniciativa relacionada a la condición necesaria para hacer que sea posible este salto en la economía, que es la restauración de la Ley Glass Steagall de 1933, que funcionó por 66 años, para separar y proteger a la banca comercial de las finanzas especulativas, hasta que fue derogada erróneamente en 1999. Dos importantes patrocinadores del proyecto de ley para restaurar la Glass Steagall (H.R. 790, Ley del Retorno a la banca prudente de 2017) en la Cámara de Representantes, la demócrata Marcy Kaptur y el republicano Walter Jones, plantearon a la Comisión de Reglamento de la Cámara de Representantes, el martes 6, la necesidad de restaurar la Ley Glass Steagall y la necesidad de sostener un debate en la Cámara sobre el asunto. La presentación de 8 minutos que hizo la representante Kaptur está circulando ahora nacionalmente en los medios sociales. (Se puede ver, in inglés, en LaRouchePAC.com, “Reinstate Glass-Steagall to Restore ’Golden Age’ of American Growth”). Se espera que Kaptur hablará en el pleno de la Cámara para insistir en su propuesta, cuando se inicie la discusión del proyecto H.R. 10, la mentada Ley de OPCIÓN Financiera, que no es más que una medida para darle rienda suelta a Wall Street.

No hay tiempo que perder; los peligros son muchos.

En cuanto a la infraestructura nacional de Estados Unidos, ya se habla que está en una fase del “Puente de Minneapolis” por la decrepitud, en referencia al desastre que ocurrió hace 10 años (1 de agosto de 2007), cuando se colapsó de repente un puente sobre el Río Misisipi a la hora de mayor tránsito, donde murieron 13 personas y 145 resultaron heridos. Esto puede suceder en cualquier momento no solo en la Ciudad de Nueva York, sino en cualquier parte del país.

Y en el marco internacional, la situación en el sudoeste de Asia es caótica, complicada y peligrosa. Ayer ocurrió el ataque terrorista contra el Parlamento de Irán, con un saldo de 12 muertos. Como lo ha reiterado el Presidente Putin de Rusia, cuando envió sus condolencias al pueblo de Irán, ese ataque “corrobora una vez más la necesidad de acelerar la cooperación internacional en el combate al terrorismo”.