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Paren el alboroto con el “Rusiagate”; escuchen a LaRouche: ¡Crédito federal ya!

15 de junio de 2017
Lyndon LaRouche, con Diane Sare y Michael Steger del Comité Político de LaRouchePAC

14 de junio de 2017 — Este lunes, en medio de toda la cháchara sobre infraestructura y la histeria por el Rusiagate, Lyndon LaRouche fue al grano para subrayar el punto: ¡Crédito federal! Que empiecen los pagos.

Con relación a la emergencia que existe en Nueva York, señaló: “Tiene que haber financiamiento del gobierno federal de inmediato para construir la nueva infraestructura de la Ciudad de Nueva York. El gobierno federal tiene que asumir esta crisis; es la única fuente de una forma ordenada de crédito para enfrentar este problema. Ya estuvo bueno de pláticas sin nada específico, sin que salgan los pagos de verdad. Que se pongan sobre la mesa, los fondos y el uso que se les dará, pero ya”.

Fuera de la Ciudad de Nueva York, una gran crisis nacional de cuya solución depende la economía nacional, salen llamados a diario para pedir una intervención, debido a las decrépitas condiciones del transporte, el agua, la energía y la salud pública, y todas las demás necesidades. El lunes 12, el senador demócrata de Pensilvania, Bob Casey, se fue hasta el Río Monongahela (cerca de Pittsburgh) para hacer un llamado al Congreso y al Presidente Trump para que financien la rehabilitación de tres viejas esclusas antes de que ocurra una terrible falla. Estas estructuras datan de 1917, sobre una vía fluvial que hoy día, por ejemplo, todavía carga 6 millones de toneladas de carbón al año hacia los hornos de coque para producir el acero de la U.S. Steel en Clairton, que es lo que queda de la industria siderúrgica de la zona. La rehabilitación de las esclusas comenzó hace 25 años, y hasta la fecha no han podido terminarla, luego de repetidas paradas. Sin embargo, el senador Casey no ofrece ningún plan para financiar las necesarias mejoras.

No hay manera de que toda la cháchara que se ha escuchado hasta ahora, de que las asociaciones público-privadas (PPP), el financiamiento local o del gobierno del estado, ni el mentado “libre mercado”, puedan financiar la restauración de la economía. El requisito que impone Wall Street de que haya más de 10% de ganancia de las tarifas, peajes, gravámenes, boletos o lo que sea, es completamente imposible. “Hay que poner las cosas en su lugar”, como dijo LaRouche otra vez hoy.

Es necesario elevar a la gente hasta el enfoque correcto. Esto comienza con el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall para proteger a la banca comercial útil y congelar las finanzas especulativas; luego establecer una institución de crédito nacional, y extender crédito federal y privado para proyectos y actividades prioritarias a gran escala; e impulsar el motor de la ciencia para el avance de la exploración espacial y de la energía de fusión termonuclear.

En la Ciudad de Nueva York, la gente “de la calle” responde con gran sorpresa y alivio ante la idea; “Podemos hacer esto”. En cambio, los enemigos de este enfoque se destacan de la manera más abierta.

Este martes compareció ante el Senado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien parecía una rata acorralada con relación a la Glass-Steagall. Fue a una audiencia sobre el presupuesto federal, y a las preguntas del senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, sobre la Glass-Steagall, salió con que hay tres diferentes versiones de la “Ley Glass-Steagall del Siglo 21”, y que se opone a la propuesta de la senadora Elizabeth Warren para restablecer la Glass-Steagall, y también se opone a la versión de la plataforma del Partido Republicano. Mnuchin dijo que no debe haber una separación forzada entre la banca comercial y la banca de inversión: “Pensamos que eso dañaría a la economía, que arruinaría la liquidez en el mercado”. En otras palabras, Mnuchin es un asesino. Deliberadamente respalda las condiciones financieras que llevan a la pérdida de vidas y a la pérdida de un futuro para la nación.

En la dirección opuesta, vimos algo del “espíritu de la Ruta de la Seda” en Iowa el pasado fin de semana. En un simposio entre el estado de Iowa y China que se llevó a cabo en Des Moines, se firmó un Memorándum de Entendimiento entre representantes de centros de estudio chinos y estadounidenses, para seguir con el intercambio de ideas para avanzar sus respectivas economías juntos. El cónsul general de China en Chicago, dio un informe sobre la participación china en las manufacturas, comercio y cuestiones agrícolas en los nueve estados del medio oeste con los que está relacionado. El gobierno de Trump anunció la conclusión del pacto comercial entre China y Estados Unidos, bajo el cual pueden comenzar ya las exportaciones de carne de Estados Unidos a China. Como lo plantea la agencia noticiosa china Xinhua, CGTN y otros medios chinos: “¿Es la relación entre Iowa y China el modelo para una nueva relación entre China y Estados Unidos?”.

El próximo 21 de junio Trump hablará en Cedar Rapids, Iowa, en la despedida para el ex gobernador de Iowa, Terry Branstad, quien se va como embajador de Estados Unidos en China. Branstad es un amigo personal del Presidente Xi Jinping desde hace tiempo.

Exhortemos a la gente a elevarse para derrotar la operación del Rusiagate y a toda la camarilla imperial británica que lo está moviendo. Vamos a salir con la verdad llana. Lo que dijo Vladimir Putin en la primera parte de la entrevista de cuatro partes que le hizo Oliver Stone, y que comenzó a difundirse por la televisión de cable, es que: el revuelo propagandístico en contra de Rusia en Estados Unidos es una necedad. Puede ser que le saquen algunas ventajas en el corto plazo, pero el problema con ellos es que se rehúsan a ver dentro de 25 y 50 años hacia el futuro, para ver las consecuencias de sus actos. Tenemos que cooperar.