Declaración del general Mattis ayuda a desactivar la bomba de tiempo en Siria

1 de julio de 2017

30 de junio de 2017 — El Secretario de Defensa de EU, James Mattis, dijo el martes 27 en una conferencia de prensa a bordo de su avión rumbo a Ginebra para la reunión de la OTAN, que el gobierno sirio aparentemente había hecho caso de las advertencias de Estados Unidos sobre el empleo de armas químicas y ya no planeaba realizar un ataque con las mismas.

“Parece ser que tomaron la advertencia muy en serio; no lo van a hacer... No ha habido ningún ataque”, dijo Mattis.

Los gobiernos de Siria y de Rusia por supuesto han insistido todo el tiempo en que no se ha planeado nunca un ataque de ese tipo ni se ha realizado, y han señalado que no hay ninguna evidencia que respalde esa suposición. Sin embargo, el comentario de Mattis sirvió para enfriar parcialmente una situación sobre el lado estadounidense que estaba llevando hacia una crisis estratégica potencial, muy convenientemente planeada antes de la esperada reunión entre Trump y Putin en el marco de la reunión del G20 este 7 y 8 de julio.

Mattis ya había intervenido antes en una maniobra de control de daños como resultado de las declaraciones del vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, el pasado lunes 26, cuando amenazó a Siria con represalias por “otro” ataque con armas químicas supuestamente planeado, del cual supuestamente Estados Unidos tenía la inteligencia. En su vuelo nocturno del lunes, luego de los comentarios de Spicer, Mattis ni siquiera hizo referencia a ningún supuesto ataque con armas químicas, sino que se enfocó en las áreas de cooperación entre Estados Unidos y Rusia:

“Tenemos un proceso de eliminar conflictos con los rusos; es una línea de eliminación de conflicto muy activa. Es en varios niveles, desde el jefe del Estado Mayor Conjunto y el Secretario de Estado con sus homólogos en Moscú, el general Gerasimov y el ministro Lavrov. Simplemente nos rehusamos a dejarnos arrastrar en una pelea allá en la guerra civil de Siria; tratamos de terminarla con acuerdos diplomáticos. Si alguien nos persigue, nos bombardea o se nos echa encima o nos dispara, entonces en defensa propia legítima haremos lo que sea para pararlos”. Agregó que Estados Unidos no dispararía “a menos que se trate del enemigo, a menos que sea el EIIS”.

Aunque la intervención de Mattis es útil, así como cualquier otra que haya habido dentro del gobierno de Trump pero fuera de la vista pública, el problema no se ha eliminado. El imperio británico está decidido fanáticamente a garantizar que Trump y Putin no se reúnan, mucho menos que establezcan una relación de trabajo decente como lo hizo Trump cuando se reunió con el Presidente de China, Xi Jinping. Se puede esperar muchas más provocaciones orquestadas por los británicos en el corto plazo, ya sea en Siria o en cualquier otra parte del planeta.

Como le ha señalado desde hace tiempo Lyndon LaRouche a los especialistas de inteligencia, cuando se sabe la intención del enemigo, no te enfoques solo en la zona de donde sale el problema en el momento; hay que pensar siempre en lo que pueda pasar en donde no estás viendo.