¡Momento de la primera piedra: a mover las palas ya!

10 de julio de 2017

9 de julio de 2017 — La reunión del viernes 7 entre los Presidentes Trump y Putin significó un avance histórico. Como lo caracterizó Helga Zepp-LaRouche, “los dos zorros viejos le ganaron la partida a todos los demás”

El Secretario de Estado Tillerson fue directo en su conferencia de prensa ayer.

Empezó con Siria, en donde las dos partes acordaron un cese al fuego en el sur, como el primer paso hacia una cooperación mayor ahí, cuyo contenido fue el tema de una discusión prolongada entre los dos Presidentes.

Además, a solicitud del Presidente Putin, Estados Unidos nombró un representante especial para tratar el asunto de Ucrania.

Sobre la pregunta obligada de la supuesta (falsamente) interferencia rusa en las elecciones estadounidenses, Tillerson dijo que la discutieron. “Pero yo creo que en lo que se están enfocando, correctamente, creo yo, los dos Presidentes, es en cómo seguir avanzando; cómo seguimos avanzando a partir de ahora. Porque a mí no me queda claro que algún día podamos llegar a algún tipo de resolución en la que estemos de acuerdo sobre la cuestión [de las elecciones] entre las dos naciones.

“Así que la pregunta es, ¿qué hacemos ahora? Y yo pienso que las relaciones, y el Presidente lo dejó bastante bien en claro también, son demasiado importantes y demasiado importantes como para no encontrar una forma de seguir avanzando”.

Tillerson fue muy elocuente sobre el carácter general de la reunión.

“En cuanto a la naturaleza de las dos horas y 15 minutos, primero déjenme caracterizarla: la reunión fue muy constructiva. Yo diría que los dos lideres se conectaron muy rápidamente. Había una química claramente positiva entre ellos. Yo creo, de nuevo, creo que lo positivo que yo observé, y yo he tenido muchas otras reuniones con el Presidente Putin anteriormente; es que no hubo mucho de volver a litigar sobre el pasado. Yo creo que ambos lideres sintieron que hay muchas cosas del pasado con la que ninguno de los dos está contento. Nosotros no estamos contentos, ellos no están contentos.

“Yo creo que la perspectiva de ambos fue: lo que realmente es importante es la relación. Las dos potencias nucleares más grandes del mundo. Es una relación realmente importante. ¿Cómo podemos empezar a hacer que funcione? ¿Cómo vivimos uno con el otro? ¿Cómo trabajamos uno con el otro? Simplemente tenemos que buscar la forma de seguir adelante. Y creo yo que ambos Presidentes expresaron ese firme deseo, una y otra vez, múltiples veces.

“Actualmente es una relación muy complicada porque hay muchos asuntos sobre la mesa. Y una de las razones por las que yo creo que se prolongó tanto es porque una vez que se reunieron y se familiarizaron uno con el otro lo cual sucedió muy rápidamente, había mucho de qué hablar; todos estos temas. Tocaron de una forma u otra casi todos estos temas. Creo que había tal grado de intercambio y participación que ninguno de los dos quería parar. Varias veces le tuve que recordar al Presidente e incluso hubo personas que asomaron la cabeza por la puerta. Creo que incluso hasta enviaron a la Primera Dama en cierto momento para ver si ella nos podía sacar de ahí y eso tampoco funcionó (risas)”.

Pregunta:“¿Es cierto eso?”

Secretario Tillerson “Pues claro, es verdad. Pero fue...”

Pregunta: “¿Cuanto era el tiempo programado?”

Secretario Tillerson: “Bueno, se prolongó una hora más después de que ella entró a vernos. (risas). Así que claramente no cumplió su cometido.

“Pero yo creo, lo que les he descrito, las dos horas y quince minutos, fue una reunión extraordinariamente importante. Quiero decir... simplemente había tantas cosas de las que hablar. Y fue un buen inicio. Ahora bien, déjenme decirles que dedicamos un buen período de tiempo bastante largo, a Siria, no solo con una gran cantidad de intercambio detallado sobre el acuerdo que acabamos de concluir hoy, se acaba de anunciar, sino también a dónde vamos; y tratando de obtener la mayor claridad posible sobre cómo puede funcionar esto y cómo Rusia considera que esto puede funcionar, y dónde compartimos perspectivas comunes y dónde tenemos nuestras diferencias, y si tenemos los mismos objetivos en mente.

“Y yo les diría que, en general, nuestros objetivos son exactamente los mismos. El cómo los logramos, cada uno de nosotros tiene una perspectiva distinta. Pero hay mucho más en común que diferencias. Así que queremos seguir trabajando sobre lo que tenemos en común, y le dedicamos mucho tiempo a hablar sobre las próximas medidas. Y después donde hubieron diferencias, tenemos más trabajo por hacer para reunirnos y entenderlas. Quizá ellos tienen el enfoque correcto y nosotros tenemos el enfoque equivocado.

“Así que le dedicamos una cantidad sustancial de tiempo a Siria, simplemente porque hemos tenido mucha actividad con eso”.

Se podría decir mucho más sobre las implicaciones de esta reunión, pero lo que se ha dicho hasta ahora debe ser más que suficiente para descartar cualquier duda legítima.

A partir de aquí, ¿a dónde vamos? La respuesta es que tenemos que aprovechar este momento preñado para poner la primera piedra ahora en los grandes programas de infraestructura y de empleos que se necesitan urgentemente en EU. Este 10 de julio está programado el “verano del infierno” en la ciudad de Nueva York con el cierre por reparaciones (y con el caos probable) de la infraestructura de transporte. De hecho, ya empezó anticipadamente, el jueves pasado, con un nuevo descarrilamiento del metro en la Estación Penn, el tercero de marzo a la fecha.

Tenemos que aprovechar las circunstancias actuales, nuestras oportunidades a nivel internacional y la llegada del primer presidente cuerdo en este siglo en Estados Unidos, para aplastar de inmediato el ciclo de inercia y desaliento, de una forma similar a como lo hicieron Franklin Roosevelt y Harry Hopkins en 1933 en una crisis de menor magnitud. Tenemos que poner la primera piedra de inmediato de los grandes programas de infraestructura y la creación de empleos que se necesitan tan urgentemente. No es un trabajo de un solo hombre, ni siquiera si es el Presidente.