Nueva York en crisis decide despilfarrar $571 en bienes raíces en vez de transporte

13 de julio de 2017

13 de julio de 2017 — El compromiso del Presidente Trump a invertir un billón de dólares en la construcción de infraestructura tomó un mal derrotero en manos del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, Wall Street y los magnates de bienes raíces de la Ciudad de Nueva York. En medio de la desintegración del sistema de transporte del área metropolitana de Nueva York, en donde proyectos de túneles y puentes importantes están a la espera de financiamiento, se han despilfarrado $571 millones de dólares del fondo para infraestructura de transporte federal en el proyecto de bienes raíces “Penn Station” que promueve Cuomo.

En lo que pudiera ser la primera subvención de la Secretaria de Transporte de Trump, Elaine Chao, bajo el programa que cobija la Ley Innovaciones y Financiamiento de Infraestructura de Transporte (TIFIA), se están destinando los fondos federales al proyecto de una nueva estación de trenes, la estación Farley Hall y un gran centro comercial. Este proyecto incluiría 150,000 pies cuadrados de una estación nueva de Amtrak y de trenes del Ferrocarril Long Island, pero aparte contaría con un centro comercial de 850,000 pies cuadrados, espacios de renta para oficinas (700,000 pies cuadrados) y tiendas al menudeo (150,000 pies cuadrados). La estación estaría en la Octava Avenida de Nueva York, enfrente de donde está la estación actual de Penn Station, y no la reemplazaría o expandiría, sino solamente la complementaría. Por ejemplo, el metro de Nueva York de más de un siglo continuaría usando Penn Station, así como también los trenes provenientes de Nueva Jersey.

Aparte de la subvención TIFIA, hay otros $1,300 millones de dólares en fondos públicos comprometidos para este proyecto —que sería operado por compañías privadas— provenientes de agencias de tránsito locales y del estado de Nueva York.

Así que, se están comprometiendo casi $2 mil millones de fondos públicos para construir, no nuevas líneas o túneles, sino solamente una estación de trenes relativamente pequeña. El objetivo principal será un enorme centro comercial y de oficinas del tipo que están quebrando por todo Estados Unidos ahora.

Con una inversión equivalente, las compañías chinas están a punto de terminar un túnel-puente de 31 millas desde Hong Kong a Macao, que se considera una de las nuevas maravillas de infraestructura en el mundo, y que reduce el tiempo de transporte entre las dos ciudades de tres horas a media hora.

La principal compañía privada que va a manejar el paquete despilfarrador de la nueva estación y bienes raíces en Nueva York es Vornado Realty, cuyo director general, Steven Roth, es uno de los directivos principales del llamado equipo sobre infraestructura del Presidente Trump. Hasta ahora no ha producido ninguna propuesta para la nación o para financiar la reconstrucción de la infraestructura prometida por Trump.